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Karoline Leavitt deja la vocería de la Casa Blanca: los chequeos de PolitiFact a sus afirmaciones clave

La secretaria de prensa más joven de la historia se va a fin de agosto para estar con su familia. PolitiFact revisó cuatro declaraciones suyas sobre el déficit, aranceles, fondos para Gaza y precios de huevos que fueron calificadas como falsas.

Publicado el 14 de agosto de 2026, 14:45 hs

Karoline Leavitt deja la vocería de la Casa Blanca: los chequeos de PolitiFact a sus afirmaciones clave
Poynter

Karoline Leavitt, la secretaria de prensa de la Casa Blanca más joven en la historia de Estados Unidos, dejará su cargo a fin de agosto de 2026 para pasar más tiempo con su familia tras el nacimiento de su segundo hijo.

En un mensaje publicado el 12 de agosto en Truth Social, el presidente Donald Trump la describió como “una verdadera líder en la Casa Blanca” y “una de las mejores secretarias de prensa de la historia”, y anunció que seguirá como una de sus principales asesoras externas. Leavitt, de 28 años, calificó el puesto como “el honor y la aventura de toda una vida”.

Desde el inicio del segundo mandato de Trump, Leavitt ha sido la principal cara visible ante la prensa, repitiendo en muchas ocasiones los argumentos del presidente sobre legislación económica y recortes de gasto federal. En varios momentos sus respuestas requirieron corrección de hechos.

PolitiFact, el sitio de verificación de la Poynter Institute, revisó cuatro afirmaciones centrales de Leavitt que terminaron calificadas como falsas. El ejercicio sirve como recordatorio de las tensiones permanentes entre la vocería oficial y la verificación independiente, un tema central para quienes estudian o ejercen el periodismo de accountability.

El “One Big Beautiful Bill” y el impacto en el déficit

En mayo de 2025, mientras los republicanos del Congreso impulsaban la iniciativa legislativa insignia de Trump conocida como One Big Beautiful Bill (una combinación de recortes impositivos y de gasto), Leavitt aseguró ante los reporteros: “Este proyecto de ley no suma al déficit. De hecho, según el Council of Economic Advisors, ahorrará 1,6 billones de dólares”.

La calificación fue Falsa. Un déficit es la diferencia anual entre lo que el gobierno gasta y lo que recauda; el endeudamiento acumulado es la deuda federal. Análisis independientes de distintas instituciones proyectaron que la ley agregaría entre 3 y 4 billones de dólares al déficit en la próxima década, porque los recortes de impuestos reducen los ingresos más de lo que los recortes de gasto los compensan.

La cifra de “ahorro” de 1,6 billones que mencionó Leavitt solo consideraba los recortes de gasto, sin restar la caída de ingresos por menor recaudación impositiva. Expertos consultados por PolitiFact explicaron que esa omisión distorsiona el panorama fiscal real.

“Los aranceles son un recorte de impuestos para el pueblo americano”

Cuando la administración comenzó a anunciar aranceles a principios de 2025, Leavitt sostuvo que “los aranceles son un recorte de impuestos para el pueblo americano”. La afirmación también recibió la calificación de Falsa.

La inmensa mayoría de los economistas, con décadas de datos empíricos, consideran que los aranceles funcionan como un aumento de impuestos porque gran parte del costo adicional se traslada a los consumidores a través de precios más altos. Estudios sobre los aranceles aplicados durante el primer mandato de Trump mostraron que los hogares estadounidenses terminaron perdiendo poder adquisitivo. Los aranceles del segundo mandato, más amplios, generaron estimaciones de costo adicional por hogar de entre 1.000 y 1.700 dólares durante 2025, según las revisiones posteriores.

Los 50 millones de dólares en “condones para Gaza”

Al defender el congelamiento de la asistencia estadounidense para desarrollo en el exterior a principios de 2025, Leavitt afirmó que el Departamento de Eficiencia Gubernamental liderado por Elon Musk había detectado que estaban por salir “50 millones de dólares de dinero de los contribuyentes para financiar condones en Gaza”.

Nuevamente, la verificación fue Falsa. No existe evidencia de que Estados Unidos hubiera destinado o gastado 50 millones de dólares específicamente en condones para Gaza. Un vocero del Departamento de Estado indicó que el congelamiento detuvo 100 millones de dólares en fondos para Gaza, que incluían partidas para anticonceptivos. Sin embargo, la organización humanitaria que recibiría esos fondos aclaró que no usaba dinero estadounidense para comprar condones. Existe un programa federal de anticonceptivos internacionales que gastó 60 millones de dólares en un año a nivel mundial, pero Gaza no figuraba entre los destinatarios.

La culpa por el precio de los huevos

Cuando una periodista le consultó por la continua suba del precio de los huevos tras la primera semana de Trump en el cargo, Leavitt apuntó al gobierno anterior. Dijo que la administración de Joe Biden y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos “ordenaron la matanza masiva de más de 100 millones de gallinas”, lo que generó la escasez.

Los datos muestran que, hacia enero de 2025, habían muerto unos 108 millones de gallinas ponedoras comerciales desde que comenzó un brote de influenza aviar en 2022, ya sea por el virus o por despoblación preventiva. La despoblación de una granja (en la que la mayoría de las aves morirían de todos modos) es una medida estándar para evitar la propagación del virus. No se trata de una política iniciada por Biden: era la misma estrategia del USDA durante el primer mandato de Trump.

Lecciones para la cobertura de voceros oficiales

El caso de Leavitt ilustra un desafío recurrente del periodismo: cómo verificar en tiempo real las afirmaciones de funcionarios que, por diseño, repiten líneas de mensaje político. PolitiFact, que publica sus chequeos con metodología transparente y fuentes abiertas, ofrece un modelo que muchos medios locales y regionales intentan replicar con recursos más limitados.

Para los jóvenes periodistas que cubren oficinas de prensa gubernamentales, el ejercicio recuerda que la precisión en la atribución y el contraste inmediato con datos independientes siguen siendo la mejor defensa contra la erosión de credibilidad. La salida de Leavitt no cambia esa ecuación: quien la reemplace enfrentará las mismas preguntas y el mismo escrutinio.

Esta nota se basa en el trabajo de verificación publicado por PolitiFact, parte del Poynter Institute.

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