
Daniel Romero.
A mi parecer, los que se destacan en diferentes ramas de la vida, son quienes fueron o son originales en la tarea que desarrollan. En esta oportunidad, haré una crítica o reflexión sobre los medios televisivos y radiales de Córdoba y de Buenos Aires.
Me llama la atención por ejemplo, que muchos canales de aire, que llegan a toda la comunidad, “vivan” o “muestren” otra realidad.
Por la mañana, vemos en los canales locales cocineros que usan para sus recetas salmón, costillitas de cerdo, vinos caros, etc; siendo que la mayoría de las amas de casas planifican sus comidas con medio kilo de molida y papas.
También difunden a 18 personas encerradas que toman sol y hablan trivialidades sin interés alguno para la vida cotidiana de “Doña Rosa”.
En las telenovelas, los protagonistas no trabajan y el argumento se devela en el primer capítulo.
Se emiten “Odiseas”, que premia a “famosos” y cuyo conductor tiene dos “furcios” por minuto.
En los noticieros la fórmula "después de la pausa ..... la noticia del día", se repite hasta el hartazgo.
Los movileros de esos noticieros salen a la calle para preguntar aspectos tan vitales como "¿el sol esta fuerte en el día de hoy?".
Los programas radiales lanzan “consignas”, porque no tienen la capacidad de hacer un programa "para la gente”.
También en la radio cordobesa y en horario central de la mañana se le pregunta a un modisto cuál sería la ropa apropiada para una fiesta de “15” en un country...
Me pregunto
¿No sería importante aconsejar la soja como comida nutritiva y económica para los que menos tienen?
¿No es interesante mostrar las condiciones en que los universitarios se preparan para el futuro en aulas sin asientos?
¿Nadie podrá hacer una telenovela de un trabajador de verdad?
¿No podrá hacerse un reality con personas comunes y dar premios al ingenio e inteligencia en vez de la estupidez tinellista?
¿No se puede producir noticieros más localistas?
¿No podrá un movilero de TV ir a los barrios y entrevistar a un vecino de barrio Yapeyú, y preguntarle cómo hace para que no ser asaltado?
¿No puede un programa de radio “tratar” un tema de emergencia ciudadana, de interés general, sin llegar a la “cuartetizacion” de la programación?
¿No podría un medio masivo instruir a la población, sobre difundir las herramientas de defensa para el consumo, seguridad, etc?
30/03/07
Recomendar esta notaLa culpa no es del chancho, sino del que le da de comer. Yo propongo, humildemente y en mi condición de chancho: apaguemos las radios y los televisores durante una semana; al mes dos semanas; a los dos meses, tres semanas; y al tercer mes, las cuato semanas. Si todos hacemos esto, a qué se dedicarían los Pereyra, los Lagarto (buena merca para hacer zapatos), las Bortoleto, los Brizuela, los del elenco de Todas las Mañanas, los Cuadrado, los Freyre, los Petete (¿escucharon a otro periodista más facho y reaccionario que este sujeto) y cuantos más que ya ni me acuerdo. Tomemos el poder. Nosotros tenemos el poder: no prendamos el televisor, pasemos las radios de las AM a las FM (les recomiendo la pobre jhonny, 89.3), cambiemos de canal cuando algo no nos gusta. Basta ya de programas chatos, mediocres, sin ideas y mero transmisores de chivos y publicidades. Derroquemos a los que no saben, a los que mienten, a los que no dicen nada a cambio de un puñado de avisos. Por una televisión inteligente y prolija. Arriba los oyentes y los televidentes.
Aguante la pobre jhonny !!! Y A77AQUE...
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En La Décima de febrero, la zona sur después de la tormenta del 30 de enero. La emergencia expuso las deficiencias estructurales,la responsabilidad y la desidia estatal y la consecuencia del desarrollo inmobiliario descontrolado. Además: Mujeres hartas de la violencia: en sólo tres meses, huno 500 exclusiones de hogar. Y Más. Ingrese y baje La Décima en PDF.