Sosperiodista.Leyendo el título principal de tapa de la
edición de ayer de La Voz del Interior, no sabemos si la intención primera de sus autores fue la de enviar un mensaje de optimismo a los cordobeses sobre el nuevo plan de seguridad anunciado por el gobierno de José Manuel de la Sota, o muy por el contrario infundirle un poco más de preocupación a los ciudadanos.
El diario tituló con una frase extraída de la entrevista realizada por el diario al nuevo jefe de la Policía, Alejo Paredes, que afirmó lo siguiente: "En la Policía van a trabajar hasta los perros".
Hasta ese momento,
la afirmación de Paredes parecería haber sido dicha con un sentido metafórico, como diciendo que en el nuevo esquema de seguridad a implementar, no se salvan ni los perros.
Esta sensación es comprensible puesto que el copete o bajada del título no arroja demasiadas pistas: sólo menciona que el jefe "quiere que todos trabajen contra el delito", que niega ser "mano dura" y que vaya a participar de campaña política alguna.
Pero ya frente a
la entrevista, nos damos con la sorpresa de que, efectivamente los perros de la Policía saldrán a la calle. "Hasta los perros sacaremos a la calle. Andarán en las camionetas y ya los estamos probando en algunos sitios como los parques. Los chicos se acercan y los tocan. Eso también ayuda a mejorar la imagen de la Policía con la sociedad", afirmó Paredes en la nota.
El periodista también tituló su entrevista con una cita (una declaración) del entrevistado, pero no referida a los canes sino tendiente a dilucidar si Paredes viene con el librito bajo el brazo de aplicar mano dura en el combate contra el delito. Por supuesto que Paredes jamás confesaría esto. Jamás admitiría que sí, que recibió órdenes en ese sentido o que esa escuela representa su modo de pensar, como se comenta en algunos corrillos. Habrá que verlo andar. Por eso
de poco sirven las preguntas del tipo: ¿usted robó? ¿es cierto que usted paga coimas? ¿se viene la mano dura con usted? ¿Qué esperamos que Paredes nos diga? Que sí, que se viene. Por eso el entrevistado se ríe frente a la pregunta, según nos lo hace saber nuestro periodista, que es muy honesto en este sentido y del que, debemos aclarar, nos merece el mayor respeto por sus informes y cobertura de tinte policial.
Quizá este tipo de preguntas sirvan para engañar a incautos, a algún distraído, pero hoy los funcionarios vienen con el casete incorporado. Decí que Paredes nos aclara que "eso de levantar a los chicos limpiavidrios, no". Menos mal que nos calma en ese sentido. Sólo "venimos a pelear el delito chico y grande". Habrá querido decir el delito de la pobreza y el otro, el organizado.
Además, si nos guiamos por lo que dice Paredes de sacar los perritos para repartir ternura, debemos decir que se viene una policía con rostro humano.
Pero volviendo al título de tapa.
Nos parece que la entrevista fue demasiado jugosa como para llevar como título principal de tapa una frase perdida dentro del texto, que ni siquiera fue revalorizada por el periodista ni en su título ni en la bajada. Así, el título termina siendo demasiado folclórico para un tema que no lo es y que preocupa realmente.
Como decíamos al comienzo, el título puede ser leído como la consumación de un papelón, echar mano a los perros ante la falta de hombres; o como una señal de eficacia, de que hay un jefe que se va a ocupar personalmente de que todos trabajen y no pierdan tiempo de mandar mensajitos de texto en las horas de trabajo o de andar cotejando a la compañera de trabajo. Pero ¿no es que hay sobrecarga de laburo? Bueno, la sobrecarga no es sinónimo de trabajar bien, dirá Paredes.
Nos parece que lo que más fuerte subyace de la entrevista es una especie de cuestionamiento directo del nuevo jefe policial hacia la falta de profesionalismo de la institución. Lo deja en claro cuando habla de "falta de capacitación en los últimos años".
También deja entrever, esta vez con algo más de sutileza, lo errática que han sido algunas políticas implementadas hasta el momento Decir "no todos (de los nuevos policías) irán patrullando, muchos andarán de infante para que la gente los vea", es como admitir que la decisión de sacar a muchos policías de las esquinas y subirlos en camionetas para que patrullen la ciudad, no fue una decisión acertada.
8/2/07