escribi tu nota

publica tu articulo

el surprensa red

Opinión

Un burócrata devaluado /

Un burócrata devaluado

En una entrevista el sindicalista Juan Pablo “Pata” Medina –famoso por el acto en la quinta de San Vicente- dice que tiene objeciones hacia su jefe laboral Hugo Moyano (CGT), cuestiona a la central sindical y dice que no es democrática. “Como ahora ha quedado fuera de la ‘torta’ afirma que la CGT no guarda ningún amparo social ni gremial hacia los trabajadores del interior”, opina el periodista ciudadano que casi se arrepiente de haber escrito este artículo.


Eduardo Lacoste

A la hora de explotar las miserias humanas, pareciera que cualquier modalidad es pertinente en la Argentina del presente. Y si el caso está servido en bandeja para las apetencias de quién lo promueve, mucho mejor.

Ayer, el matutino Ámbito Financiero se hace un festín al entrevistar al sindicalista Juan Pablo “Pata” Medina, quién paso a la notoriedad el año pasado al copar el palco en el lamentable acto realizado en la quinta de San Vicente.

El tal “Pata” con rostro digno -según el gusto del lector- de una película policial de Martín Scorcese o alguna añeja de terror del recordado Narciso Ibáñez Menta enuncia -cual asceta trapense- que no está alineado en ningún sector político, sino que lo que realiza es trabajo sindical y “esfuerzos por el tema social”. Claro que como “esforzado” trabajador tiene, de momento, legítimas objeciones hacia su jefe laboral Hugo Moyano, ya que lo que está en discusión es nada menos que un vueltito de 250 millones de dólares que la Justicia quiere saber cómo se han utilizado.

Este burócrata bien cebado, Don Pata, dice que concuerda con algunos criterios del actual Gobierno más que con otros disiente: no le gusta la soberbia y el manoseo que hay en el poder presente.

Algo que “desconoce” puesto que como dijimos más arriba fue educado bajo las enseñanzas trapenses en torno al ascetismo y la honradez. Cualquiera podría pensar que se formó en las comunidades de Lanza del Vasto o de Thomas Merton. Lo gracioso o patético es que denuncia que la CGT actual no es democrática, puesto que Moyano no puede reunir los 17 gremios(mayoría) sobre los 33 que lo componen. Como ahora ha quedado fuera de la “torta”, afirma rotundamente que la Central Sindical no guarda ningún amparo social ni gremial hacia los numerosos trabajadores del interior; de los que están en negro o desocupados palidece su memoria.

Es tan deplorable la actitud de su discurso, que ni valdría la pena redactar este artículo. Pero así están las cosas y, para colmo, siempre nos olvidamos de aquella cita de Anatole France: es imposible alcanzar la felicidad sin una buena cuota de ignorancia.

4/07/07

Recomendar esta nota






Completa este formulario para recomendar esta nota:

Tu email:

Tu nombre:

Email de tu amigo:


escribi tu nota