
Juan Luis Henares (Paraná)
“¡No les importa nada! ¡Viven en otro mundo! ¡Les interesa sólo el resultado del partido de Boca y la cumbia!” Estas y otras frases similares, los docentes las escuchamos (y repetimos) diariamente en las escuelas. Estar frente al aula y notar las miradas perdidas de los alumnos, que nos muestran su desinterés por lo que estamos hablando, es una situación de frustración a la que nos vemos enfrentados a diario. ¿Qué a usted no le ha sucedido? ¡Vamos! Seamos honestos, que a todos nos pasa. Y lamentablemente nos pasa muy seguido.
¿Cuántas veces vamos contentos, convencidos que ese día trabajaremos un problema que le será muy interesante a los alumnos , y recibimos como contrapartida un silencio total o, lo que es peor, un bullicio que muestra el desinterés de ellos por trabajar lo que fuera? ¿Cuántas veces chocamos con la certeza que lo trabajado les entra por un oído y les sale por el otro por no ser de interés para sus vidas?
Pero a este desinterés por los contenidos, debemos sumarle otro peor: el desinterés por la escuela.
En las últimas décadas, la pérdida del valor simbólico que tiene la escuela en la sociedad se traduce en jóvenes que sólo van a ella para comer una galleta o para poder recibir alguna beca que ayude en algo a sus familias para enfrentar la situación económica en que se desarrollan sus vidas . Así como años atrás existía el ideario de la escuela como medio para garantizar el bienestar y el ascenso social, hoy, la escuela ha perdido toda significación para una gran parte de la sociedad.
¿Cómo convencer a una persona desocupada (y que a pesar de haber estudiado debe sobrevivir hoy con un plan, bonos y bolsones) que la educación de sus hijos los acercará en un futuro a una vida mejor? ¿Cómo recomponer una cultura educativa luego de años de continua destrucción por parte del poder? Y ni hablar de la cultura del trabajo, con jóvenes en el aula que ni siquiera pueden relacionar a la escuela con un futuro trabajo, pues en sus vidas éste no significa nada, porque nunca han visto trabajar a sus padres, ni tíos ni hermanos mayores, quienes cansados de buscar un trabajo durante años (trabajo que cuando lo alcanzaron sólo les entregó unas pocas monedas a cambio de mucha explotación) se han resignado y entregado a la cultura del clientelismo que los obliga a votar siempre a los mismos por $50, un bolsón de comida y unos bonos solidarios o plan jefes de hogar, con los cuales se acostumbraron a vivir sin protestar (y sin pensar ya en un trabajo).
Incluir al autoexcluido
Estos jóvenes sin esperanza en la educación ni en el trabajo, son los jóvenes excluidos de la sociedad que la escuela (como corresponde) insiste en incluir; pero resulta que, lamentablemente, muchos de estos jóvenes no desean ser incluidos en ella. Al incluirlos contra su voluntad, la escuela generalmente se termina convirtiendo en un depósito de jóvenes, pues parece que para la sociedad es preferible que estén en ella antes que en la calle.
Algunos docentes nos esforzamos para que estos estudiantes desnaturalicen su situación de pobreza y exclusión, tomando conciencia de su realidad y de la importancia que la educación puede tener en su futuro; trabajando adecuadamente y con un poco de suerte algunas veces se recibe una buena respuesta. Ahora bien, cuando no lo logramos, cuando se mantienen en su postura de desinterés total por la educación (estando sólo presentes en el aula porque los mandan sus padres) surge un nuevo inconveniente: estos pibes que no desean ser incluidos, en muchos casos no permiten trabajar a los que sí desean la inclusión, a los pibes que de alguna manera confían en el ideario de la educación como herramienta necesaria para mejorar sus vidas. Se da la paradoja de que al querer incluir al que no le interesa ser incluido, se termina excluyendo al que sí le interesa serlo.
En este punto el docente se encuentra en el aula con alumnos que reconocen la importancia de la educación (y quieren aprender), con alumnos a los que sólo les interesa pasar de año (sin preocuparse por aprender algo) y con alumnos que sólo están porque los padres los mandan (y que ni siquiera se plantean pasar de año; de aprender, ni hablar). Los primeros participan en la clase, debaten, opinan; los segundos, se mantienen callados y con suerte copian algo en la carpeta; los terceros, ausentes totales, y en muchos casos ni siquiera llevan birome ni papel.
¿Cómo poder trabajar cuando los pibes de este último grupo sólo piensan en irse antes de la escuela, en poder salir al patio, en (para no aburrirse) pelear con el que se sienta atrás o en tirarle y acertar con un chicle en el pelo a la rubia que está tres metros adelante? ¿Cómo mantener la atención de los estudiantes cuando en la mayoría de los casos los que no se interesan por ser incluidos se esfuerzan por lograr que nadie pueda trabajar en el curso? ¿Qué hacer para que estos últimos no se terminen autoexcluyendo?
Los docentes suelen ser maltratados en forma verbal (y en muchos casos físicamente) por los alumnos, lo que imposibilita el normal desenvolvimiento de la clase, que en lugar de ser un ámbito de construcción colectiva del conocimiento, termina convirtiéndose en un ámbito donde la sanción aparece como la (lamentable) única alternativa que permite a los docentes desarrollar el trabajo. Una sanción que el docente nunca quiere aplicar, tratando de agotar todas las alternativas antes de llegar a ella.
Para agravar la situación, suele suceder que en algunas escuelas, para que no baje la matrícula, se apaña constantemente a estos estudiantes, recayendo en los docentes toda la culpa de las situaciones que acontecen en las aulas, llegando al caso de prohibirles colocar aplazos en la libreta porque “los chicos se van a ir de la escuela”, además de los conocidos pedidos de “apruébelo profe, es un buen chico, pero tiene muchos problemas en la casa”. Si el docente accede al pedido, dará un paso más en la construcción de sujetos pasivos adaptados al clientelismo que impera en la sociedad (y que tanto les interesa mantener desde el poder); si no lo acepta, es un “docente insensible, que no comprende la situación de los chicos”.
No interesa que muchos estudiantes deseosos de aprovechar la clase, para construir colectivamente un conocimiento distinto, no puedan hacerlo como consecuencia de compartir el aula con los que no se interesan en nada (aunque pueda sonar muy poco inclusiva esta frase ). El resultado es que estos pibes interesados en ser incluidos, se sienten defraudados y a fin de año buscan otra escuela donde encontrar un ambiente más propicio para aprender, algo que termina atentando igualmente contra la baja de la matrícula que se quiso evitar.
Los que no buscaban ser incluidos, suelen llegar a fin de año comprobando lo fácil que resulta aceptar las reglas de juego de la escuela (vos venís, nos ayudás –pues tenemos un alumno más- y a fin de año pasas de curso), algo que los lleva a aceptar las reglas de la sociedad (sos pobre pero el gobierno, si lo votás, te ayuda) y, por consiguiente, a no intentar nunca cambiarlas. Los docentes, además de todos estos problemas (a los que hay que sumarle los eternos bajos sueldos), y de la frustración de no poder trabajar en el aula como sería deseado, terminan visitando al psicólogo o con licencia por un agudo cuadro de estrés.
¿Cómo cambiar?
¿Son culpables de esta situación los estudiantes? ¿O lo son sus padres? ¿Seremos los culpables los docentes? ¿O los directivos de las escuelas? Creo que para buscar las culpas se debe ir más allá de los actores que diariamente transitan por las distintas escuelas del país. Porque los verdaderos culpables no están en ellas, sino que son los que en las últimas décadas se esforzaron (exitosamente) por construir un país donde unos pocos disfrutan de los privilegios que le da el formar parte de las clases dominantes, mientras millones sufrimos la pobreza y exclusión que nos otorga nuestra condición de sujetos pertenecientes a las clases subalternas.
Los culpables son los que dentro de su plan de dominación incluyeron la destrucción de todo lo público. Los culpables son los que estuvieron (y están) en (y con) el poder, desde donde implantaron los planes de destrucción de la educación pública; los culpables son sus representantes, los que estuvieron (y están) en los gobiernos, desde donde llevaron (y llevan) adelante esos planes .
Nosotros, los que estamos del otro lado, los que queremos cambiar esta situación, debemos debatir y repensar una y mil veces (en las escuelas, pero también en la sociedad) estas situaciones para buscar colectivamente las alternativas que nos permitan encontrar el camino adecuado para construir una escuela distinta dentro de una sociedad para todos. Construir una escuela que recupere en el ideario del pueblo la importancia que tenía no hace tanto tiempo atrás, cuando la educación era garantía (tanto individual como colectivamente) de un futuro mejor. Una escuela, que forme los constructores de ese futuro.
El autor es Profesor en Ciencias Sociales. Docente en escuelas medias de la ciudad de Paraná.
Recomendar esta notaJUAN LUIS: ¡EXCELENTE RADIOGRAFIA DE LO QUE OCURRE EN TODOS LOS NIVELES DE EDUCACION EN NUESTRO PAIS - REALMENTE LO FELICITO!. ¿Nos estaremos dando cuenta que así como están las cosas y si pudieramos revertir este drama en este preciso momento tocano al país con una varita mágica, solo con el tema educación tardaríamos NO MENOS DE 30 (TREINTA) AÑOS PARA QUE NUESTROS NIÑOS DE HOY SEAN UNA GENERACION DE JOVENES CON UNA INSTRUCCION SOLIDA PARA QUE PUEDAN SACAR AL PAIS ADELANTE?. ¡QUE TRISTEZA ME ENVUELVE, YO YA CUMPLI MI CICLO PERO ME ANGUSTIO POR LOS MAS JOVENES!.
¡Qué planteo claro, concreto y valiente de la realidad educativa! Me consta, por dichos de docentes, la modalidad de no amonestar o no aplazar para que no disminuya la matrícula y el miedo a la pérdida de la fuente de trabajo. Vivimos una época de democracia autoritaria o ¿me equivoco?
Amigo colega cuanta razon tiene y que valentia de decirlo realmente me es un orgullo poder conocerlo aunque sea por sus escritos personas como usted engrancenden la patria y los que siempre luchan o dicen la verdad no estan cuerdos pero bueno es parte de nuestra realidad y como docente trato de cambiar todo lo malo apesar de todas las presiones que tenemos por que si las hay desde querido amigo un gran abrazo y lo felicito que Dios lo bendiga.
Tendrían que cuestionarse los adultos, a mi me "bombardearon" por opinar favorablemente de la organización social en Norte América. Tienen idea que clase de juventud quieren?
Perdon me equivoque al escribir; sociedad norteamericana, o de América del Norte o EE.UU. Siempre cometo errores y no me lo perdonan.
Señor Henares, respeto profundamente sus apreciaciones pero yo no sería tan ligero en separar de un lado y del otro a los "empobrecedores de cultura", los gobernantes, y a los que como Ud. pretende incluir y renovar a los jovenes...Si, es así, los burócratas a los que Ud alude están mas cerca de lo que piensa. Como profesor en EGB 1 y 2, recibido en la Escuela Normal Superior Agustín Garzón Agulla de esta ciudad de Córdoba, a la que Ud. seguro conoce,la capacitación y formación docente son LAMENTABLES:JAMÁS DIDACTICA, PLANES DE CLASE ENGORROSOS QUE DIRECTIVOS COMODOS EN SUS ESCRITORIOS EXIGEN, NADA DE ESO NOS FUE EXPLICADO, lamento ser tan grafico, pero todos los docentes en Córdoba solo improvisan, repiten, se lamentan y hasta sufren el hastío de directores e incluso otros colegas. "Terminan con carpeta psiquiátrica", me advirtió una vez una destacada profesora de Practica docente III, he sido testigo de mil banalidades, una vez un profesor de Cs. Soc., al escuchar que me quejaba porque no nos podian inscribir para rendir, me dijo y mne advirtió: Ojito con lo que estás haciendo...vos no tenés futuro si no te callás la boca.Sí, un profesor de didactica mio. No quiero aburrirlo con mil anécdotas Sr. henares, pero Ud. sabe que esta crisis educativa, como decía Jaim Etcheverri, es pura responsabilidad de los maestros y profesores que gritamos y no respetamos a ese ser que tenemos al frente.Que educar encierra una pasión y una responsabilidad muy grande. Pero si una directora, y solo menciono un caso hipotético, trabaja a la vez de profesora de ética en la secundaria, y para "sumar" otro cargo es profesora De una Escuela Normal, formador de formadores, hay algo que no funciona del todo bien. ¿De donde viene el respeto señor Henares? ¿Que es lo que define la autoridad, un escritorio cálido o los gritos y amenazas? Así de visceral es el análisis que usted debería recorrer para comprender PORQUE LAS ESCUELAS ESTáN COMO ESTáN. Se lo dice alguien que la vió y la vivió por dentro. Josef K
Esta nota sobre la educación me pegó en un instante a la película La Sociedad de los poetas muertos, un docente con pasión supera las murallas y hace que sus alumnos tengan sueños, y así existen algunos docentes, por los cuales los alumnos eligen su destino. "Walt Whitman...Carpe Diem, aprovecha el día. No dejes que termine sin haber crecido un poco,sin haber sido un poco mas feliz, sin haber alimentado tus sueños.No te dejes vencer por el desaliento.No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte que es casi un deber.No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario... No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía sí pueden cambiar el mundo... Somos seres, humanos, llenos de pasión.La vida es desierto y tambien es oasis.Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia... Pero no dejes nunca de soñar, porque sólo a través de sus sueños puede ser libre el hombre.No caigas en el peor error, el silencio.La mayoría vive en un silencio espantoso.No te resignes...No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante...Vívela intensamente,sin mediocridades.Piensa que en tí está el futuro y en enfrentar tu tarea con orgullo, con impulso sin miedo.Aprende de quienes pueden enseñarte...No permitas que la vida te pase por encima sin que la vivas..." Y todos los alumnos unidos saltando sobre sus bancos. Esos maestros marcan la vida.
CARLITA: Si te ponés en el papel de víctima lograrás que tengamos lástima y no respeto por tus opiniones. Saludos.
Por la falta de verdad y desapego a lo que otros pregonan(democracia, justicia y lealtad) hacia las escuelas y hacia mi , te perdono Rolando, pero por los miles de chicos de este pais, no lo hago. por los sueldos a fín de mes, por los nueve meses enseñando el mismo tema, por prohibirle a los chicos correr en el recreo a orden de la directora, eso no se puede comprender, menos perdonar. En definitiva no soy mas que otro ladrillo en la Pared.
JOSEF K: Estimado amigo, realmente o hay un error de interpretación de tu parte, o yo NO estoy interpretando porqué debo ser perdonado según lo escrito en mi comentario anterior. Me agradaría que me lo aclares. Saludos
Josef K estoy totalmente de acuerdo con usted, convengamos que hay de todo en los colegios, suerte sería siempre encontrar chicos que realmente tengan ganas de ir a estudiar,también es parte de la comunidad educativa aquellos que nos le interesa la materia,que son vagos pero,creo yo,ahi entra la creatividad del docente.Hacerlos partícipe, que opinen,ya sea en contra o a favor del docente también es involucrarse.Salir un poco de la estructura educativa por demás estricta no es bueno para nadie y el libertinaje es el extremo.La psicopedagogia será la encargada de poner el equilibrio.(tengo una hija que el año pasado termino el colegio secundario en el Normal DR.Nicolás Avellaneda de San Francisco)
Rolando, creo sinceramente que cargar con toda la responsabilidad a los alumnos que son los destinatarios de los saberes que se imparten en la escuela es agotar la discusión sobre la crisis educativa:tanto lo es por el MENSAJE que muchos docentes, no digo todos, todavía siguen enseñando, por ejemplo, con libros de hace 50 años... Docentes que jamás concurren a una biblioteca, lo digo con conocimiento de causa,docentes que por el "puntaje docente" están mas preocupados en sumar este famoso puntaje y no a la CALIDAD EDUCATIVA que tanto se pregona(entre muchas cosas por decir, "este año vamos a tener tantos dias"... Es por eso que rechazo la idea de culpabilizar al otro;es mas fácil cargarle responsabilidad al otro, para no hacernos cargo de nuestra labor. Mónica, es exactamente lo que no se encuentra en las aulas: Creatividad, recrear y pensar situaciones a partir del otro. Lo que pasa es que si un docente de aula antes de recibirse ESTUDIA Y RECIBE DIDACTICA, para luego volver con los mismos métodos, es claro que la didáctica no está presente ni en los planes de clase, ni en las planificaciones anuales, ni en los talleres de capacitación, MENOS EN LA CARPETA DE UN ALUMNO... Y quisiera que este debate tan actual NO SE AGOTE CON MIS APRECIACIONES, LE PIDO AL SEÑOR HENARES QUE NOS DEJE SU PARECER ACERCA DE LO QUE VAMOS OPINANDO, con un poco de pasión si, pero con la responsabilidad de saber que esos alumnos un día estarán "del otro lado".
JOSEF K: Gracias por la aclaración, tal vez yo emití una opinión generalizando sobre lo mal que está la educación en nuestro país "y me prendí" de esta parte de la nota de Henares /¿Son culpables de esta situación los estudiantes? ¿O lo son sus padres? ¿Seremos los culpables los docentes? ¿O los directivos de las escuelas? Creo que para buscar las culpas se debe ir más allá de los actores que diariamente transitan por las distintas escuelas del país. Porque los verdaderos culpables no están en ellas, sino que son los que en las últimas décadas se esforzaron (exitosamente) por construir un país donde unos pocos disfrutan de los privilegios que le da el formar parte de las clases dominantes, mientras millones sufrimos la pobreza y exclusión que nos otorga nuestra condición de sujetos pertenecientes a las clases subalternas/. Para nada fué mi intención cargar con la culpa de lo que pasa a los chicos y tal vez NO fuí muy claro en buena parte de mi comentario, pero SI al final del mismo expresé /¡QUE TRISTEZA ME ENVUELVE, YO YA CUMPLI MI CICLO PERO ME ANGUSTIO POR LOS MAS JOVENES!/. Saludos para UD. y gracias nuevamente por permitir el intercambio de opiniones.
Rolando muy bueno por hacerte cargo de tus emociones, a pesar de tu discriminación respeto tus opiniones, porque soy respetuosa. Estoy segura que si nos conociéramos seríamos amigos a pesar que soy mas racional.Goodbye
Estimada Carla seguramente sos respetuosa, el Sr.Rolando es mayor que vos por lo tanto se trata de Ud y no vos.Seguramente sos inteligente, ya que,me parece que sos muy joven y participas en un debate que seguramente chicos de tu edad no le interesa.En cuanto a racionabilidad pongo en duda (lo ùnico).
CARLITA: Tal vez hoy olvidé tomar una o varias de mis pastillas, por lo que me atrevo a preguntarte ¿A quién discrimino o discriminé y dónde que no llegué a darme cuenta de semejante arbitrariedad?. NO es necesario que nos conozcamos mejor, yo ya te considero una amiga (si vos me lo permitís), de igual manera considero mis amigos a Mónica y a varios más (No quiero escribir nombres y olvidarme de álguien que luego se ofenda porque NO lo incluí, o por error conceptual incluir a álguién que también se ofenda porque me tomé el atrevimiento de contarlo como amigos en este sitio). Creo que en la palabra anterior a goodbye cometiste un pequeño error de ortografía al NO INCLUIR LA I AL COMIENZO DE LA MISMA. Un saludo para vos, para tu abuelo que te debe adorar y para Mónica que alguna vez se tomó el trabajo de "tejerme un poncho a medida".
Enhorabuena que todavía hoy podamos entendernos a través de la PALABRA Rolando, porque significa que todavía es posible afirmar lo que piensa cada uno y a la vez acercarnos al otro, a veces la palabra cura, construye y valora lo expresado por el otro. Una vez un amigo me dijo: Cuando los gobiernos y la sociedad nivelen para arriba y no para abajo, empeñandosé en hacer mejorar la condición de los mas postergados, los sectores que padecen mas inequidad, seguramente eso se traducirá en algo mejor para todos y no para unos pocos. Y espero ansioso las apreciaciones del Señor Henares sobre el respecto. Gracias a todos.
Es cierto la palabra comunica, y construye un disparador para la educación. Esa palabra que sostiene el docente y enriquece el alumno. Ojalá los educandos cualquier sea el sector social al que pertenecen tengan acceso a una formación plena.
We don't need no education We don't need no thought control No dark sarcasm in the classroom Teachers leave them kids alone Hey! Teachers! Leave them kids alone! All in all it's just another brick in the wall. All in all you're just another brick in the wall. We don't need no education We don't need no thought control No dark sarcasm in the classroom Teachers leave them kids alone Hey! Teachers! Leave those kids alone! All in all you're just another brick in the wall. All in all you're just another brick in the wall. Another Brick In The Wall, Part 2
Inconfundible Pink Floyd , The Wall. Creo que la vi cinco veces y escuché su música too much. La escena de los niños transformados en carne picada, de culto.
¡¡Dudo que roger haya escrito todo eso de corrido!!! Igual es valedera la cita, sería bueno que varios de los docentes de esta ciudad escucharan este tema para ver si "les abre la cabeza", igual roger creo que habría que traducirselos ¿no te parece?
Mi nombre es Dafne, tengo 23 años y soy integrante de OAJNU (Organización Argentina de Jóvenes para las Naciones Unidas). Uno de los proyectos en los que estoy involucrada es el de "Ciudadanía de la Infancia". Bajo el mismo, damos aulas-talleres a cursos del secundario. Los principales ejes son: Derechos Humanos y del niño, Participación, Ciudadanía y Democracia. Para cerrar nuestras clases, incentivamos a los niños a crear un proyecto para mejorar su entorno (el curso, la escuela, el barrio) que luego se presentará en el Primer foro de Juventud a realizarse en Octubre de este año. Personalmente, ya conclui mis clases. Tengo dos cursos que debo seguir hasta el foro. Uno de ellos realmente me enorgullece. Por sus propios medios, chicos de segundo año de un Ipem, van a analizar el Bajo Rendimiento Escolar y/o Dificultad en el aprendizaje. Esto y todas las charlas-debates que hemos tenido en un mes me enseñó que muchos están interesados pero no lo saben... Fue increíble ver como los que más dispersaban el curso, terminaron siendo los que más participaban y más ideas aportaban. Creo que la frase de una de las alumnas sostiene lo importante que fue haber tenido este espacio de participación: "Antes no me importaba la escuela pero ahora si porque quiero ser alguien en un futuro". A lo que concluyo con palabras de un autor que no recuerdo, pero que un compañero de la organización le dijo a alumnos de secundario que participaban en un Modelo: Los jóvenes no son el futuro, sino el presente...
Letra en Español - Pink Floyd - Another Brick in the Wall No necesitamos ninguna educación No necesitamos que controlen nuestros pensamientos Ni sarcasmo oscuro en el salón de clases Profesores dejen a los niños en paz ¡Hey! ¡Profesores! ¡Dejen a los niños en paz!En conjunto es solo, otro ladrillo en el muro.En conjunto solo eres, otro ladrillo en el muro.No necesitamos ninguna educación no necesitamos que controlen nuestros pensamientos Ni sarcasmo oscuro en el salón de clases Profesores dejen a los niños en paz ¡Hey! ¡Profesores! ¡Dejen a los niños en paz! En conjunto es solo, otro ladrillo en el muro.En conjunto solo eres, otro ladrillo en el muro." Este es el mensaje de Roger Water.Creo que la película deja un mensaje claro de las causas de la adicción, un padre que se va y no vuelve, una madre que se des-interesa, en un momento el bebé está en el cochecito al sol y un insecto lo molesta y su madre está a su lado pero perdida. Después la escuela con los profesores autoritarios. Y si este es el punto de la nota la escuela cumple ese rol de rescatar, cuando falta familia, o modelos a imitar. El comentario de Dafne tiene mística, está muy bien que participes, es lo que hay en este momento, las Naciones Unidas, Un techo para mi país, es lo que hay.
La pérdida de valores nos lleva al desconcierto y confusión de roles en todos los´ordenes sociales. La palabra perdió valor en su trayecto, la incoherencia es lo más común, al igual que el uso de la violencia como método para "hacerse valer".Hoy el valor está en lo irracional.Las normas vigentes no se cumplen, porque las normas se asientan en valores. Y así transitamos, unos pocos se preocupan de contener al otro, transmitiendo conocimiento y amor.,y como dice Dafne: incentivando proyectos, motivando a crear su propia historia, NO MASIFICANDO. Tenemos una juventud hermosa También dicté talleres en colegios primarios y secundarios con excelente resultado, los chicos violentos fueron atentos y participativos. En algún lugar de la educación formal está el vacio de contenido.
lamento que el autor de esta nota se haya desentendido sin poder hacer ni siquiera un solo descargo de nuestras opiniones. Inmoralistas... Es necesario ya que los moralistas consientan en ser considerados como inmoralistas, porque disecan la moral.Sin embargo, el que intenta disecar se ve forzado a matar, si bien sólo para conocer y juzgar y, por lo tanto, para que se pueda vivir mejor, no para que el mundo entero se ponga a disecar. Desgraciadamente, los hombres se imaginan que el moralista debe ser, en todos los actos de la vida, UN modelo que sus semejantes deben imitar;les confunden con el predicador de la moral. Los moralistas de otros tiempos no disecaban bastante y predicaban demasiado:De aquí esa confusión y esa CONSECUENCIA desagradable para los moralistas de hoy.
Llama la atención la muestra realizada por una universidad privada sobre lo que piensan los padres de la escuela, la mayoría de los entrevistados respondió que la escuela secundaria es buena formadora de sus hijos en valores de ética, para la universidad y que la disciplina escolar es rigurosa. Mientras que los directores de tres escuelas de sectores sociales totalmente diferentes afirman que los ausentes en esta comunidad son los padres. Como contrapartida la noticia de los alumnos que se hicieron una chupina masiva en un colegio de Villa Dolores, y una parejita de 14 o 15 años tuvo sexo ante la presencia de sus compañeros, los que fueron filmados y luego el video apareció en internet. Como bien dice Cristina en algún lugar está el vacío de la educación familiar y formal.
Excelente diagnóstico, pero que hacemos los educadores, no nos podemos quedar en lo que pasa, si no como lo podemos mejorar
Entrè en esta pàgina, buscando informaciòn para un curso de perfeccionamiento que estoy haciendo en la Universidad de Moròn.Cursamos 9 alumnos!!!!la gente trabaja tres turnos para mantenerse y no hay tiempo para perfeccionarse.Tampoco creo en las jornadas con suspensiòn de clase, ni en los paros, ni en los gremios, ni en el interès que los gobiernos de turno quieren hacernos creer.Los alumnos no desean estudiar, o, sì, pero no pueden.Les construyen mal los cimientos, y techan torcido.Por culpa de todos, y por culpa de los que se olvidan de enseñar, si es que eligieron ser docentes.Es verdad que las licencias nos permiten zafar constantemente del aula.Es verdad que ser docente es una vocaciòn,y tambièn es verdad todo lo que ustedes escribieron.¿¿¿¿¿YYYYYY?????? sigamos empujando del carro, puede que sea mejor.
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