
Esteban D'Amato.
Últimamente vengo presenciando una gran cantidad de reconocimientos hacia Gabriela Sabatini con motivo de que el 23 de octubre pasado se cumplieron 10 años de su retiro del tenis profesional.
La semana pasada fue distinguida por la legislatura porteña como "personalidad destacada del deporte", y numerosas entrevistas en televisión la tuvieron como absoluta protagonista, en entrevistas mechadas con imágenes de toda su brillante carrera.
Yo también pretendo homenajearla contándole a ustedes ¿quién fue?, ¿qué logró? , etcétera. Me parece una excusa más que oportuna en momentos en que el tenis, tanto femenino como masculino, agudiza cada vez más su faceta atlético por sobre la lúdica. El juego ha perdido terreno entre tanto músculo y especulación resultadista. Al menos nosotros la tuvimos a Sabatini: puro talento.
Gabriela fue una gran jugadora fenomenal, una marca de "frescura y alegría". La forma de vestirse, los colores fosforescentes de su ropa y de su bolso raquetero, la bincha en la cabeza, su extraordinaria figura y belleza hicieron de ella la "rosa del tenis".
Pero fue su juego el que nos cautivó a todos. Pocas jugadoras como Sabatini fueron tan completas. Dueña de un revés envidiable, jugaba con soltura, con la naturalidad que sólo el talento puede prodigar. Todos estos condimentos hicieron que se meta en el corazón de los argentinos. Basta preguntar por ella: "Muy linda, una maestra", te dicen.
Sabatini debutó en el circuito profesional en 1985 con tan sólo 14 años, año en que también consigue ganar su primer torneo de la WTA. Llego a ser número 3 del mundo y fue la jugadora más joven que participó de una semifinal de Grand Slam (Roland Garros de 1986) con tan sólo 15 años.
Conquistó 27 títulos oficiales, entre los cuales figuran como los más destacados el Abierto de los Estados Unidos de 1990, el WTA Tour Championship en 2 oportunidades, 1988 y 1994, y el Abierto Argentino de 1986 y 1987.
Su momento más glorioso fue la final del Abierto Estadounidense. Allí derrotó en la final a la por entonces número uno del mundo, la alemana Steffi Graf en un partido espectacular, para el recuerdo.
Estos logros le dieron un lugar de distinción en el Salón de la Fama en julio del 2006, uniéndose así al único argentino que ostenta ese título honorífico, Guillermo Vilas, con fecha de ingreso en 1991.
Comercialmente, fue la primera mujer atleta en firmar un contrato multimillonario con Pepsi. En 1992, también se convirtió en la primera atleta en tener una rosa con su nombre, una rosa ardiente roja-anaranjada que se llamó Gabriela Sabatini Rose. Se creó una muñeca con su figura en 1994. También lanzó su línea de perfumes "Gabriela Sabatini, Cascaya". Es decir, las marcas posaron acudieron a su popularidad para posicionar sus productos en el mercado.
Estimo que deberá pasar mucho tiempo hasta que aparezca otra tenista argentina o sudamericana que logre emular los logros conquistados por sabatini, fuera como adentro de una cancha. Por eso, gracias por tu juego y tu humildad infinita.
8/10/06
Recomendar esta notaEsteban lindisimo el comentario. Se nota que sos fan de Gaby y tambien que estas muy informado sobre este deporte y sobre los otros que escribis. Segui haciendolo !!!yo soy fan tuya ! Mama
Sin duas gaby es, fue y será la mejor de las tenistas, no voy a olvidar nunca el 2-5 que levanto en Roma contra Seles. Un saludo.
gabi el la mejor tenista de todos los tiempos desde chica fui admiradora de ella desde chica colecciono todo de ella es la mjor deportista que tenemos en argentina.- es un ejemplo para todos la quiero
la conocì personalmente y es verdad todo lo que se dice de ella,es muy amable y sencilla.para mi la mas completa tenisticamente.saludos
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