
MarioZonis (San Francisco).
Estoy convencido que un ejercicio saludable para los ciudadanos argentinos sería el de sentarnos a la orilla del camino para contemplar el paso de los restos de los gigantes destruidos por el paso del tiempo, breve e inexorable.
Antaño los gigantes permanecían plácidamente acomodados en sus sillones, aclamados y aplaudidos; hasta el día en que cansados se retiraban a soportar sus achaques.
Los hubo quienes, en cuanto llegaron a los sillones más encumbrados, comenzaron a forjar sus glorias futuras en forma de placas, nombres de avenidas y hasta de provincias, con la anuencia de instituciones supuestamente al servicio de la salud de la República.
Los monumentos colocados bajo el patrocinio de esos gigantes de opereta terminaron reducidos a escombros; ya nadie sabe a ciencia cierta en dónde estuvieron erigidos.
Son nuestros tiempos tan violentos que bastan brisas de transformación para que caigan estrepitosamente.
Existen incluso, gigantes políticos de los cuales ni siquiera guardamos memoria; hemos olvidado sus nombres a los que tozudamente nos negamos a recordar.
Muchos de ellos, tan aplaudidos en sus días de gloria, no sólo se cayeron de sus sitiales sino que debieron abandonar el país, diseminándose por el mundo, rogando la seguridad del olvido.
Ahora, nos enteramos que las cosas están cambiando, sin tener en cuenta que un aspecto de nuestra vida ciudadana no lo hizo cabalmente. A la hora de elegir a los mentores de la comunidad, por ejemplo, preferimos a personajes populares, aunque sus experiencias sólo tengan que ver con el fútbol o el contrabando; cuando no a los responsables de crímenes contra la humanidad.
Me refiero a la transformación sufrida por las glorias añejas, por los hombres que en tiempos pasados fueron colmados de elogios, al punto que ellos mismos se creyeron importantes.
Tengamos fuertes reparos para no sentar en los sillones vacíos a quienes dentro de un tiempo mostrarán la hilacha. Propongo que ningún monumento o avenida adquiera el nombre de funcionarios, aunque los hayamos creído buenos en su tiempo.
Acaso la primera tarea de limpieza que necesita el país sea la de arrancar las placas con las que algunas personas pensaron dejar feliz noticia de su paso por la función pública.
(*) Periodista, docente universitario.
24/05/07
Recomendar esta notaBueno,empecemos por los tres primeros: Rivadavia, Mitre y Roca.
me gusta esta proposicion de hecho aca en Córdoba la costanera se llama Ramón Mestre sospechado de la represiónen Plaza de mayo en diciembre de 2001 donde hubo muchísimas muertes.
quizas las personas con las que se nombran nuestras calles no sean ejemplares, justamente. pero pienso que está bueno que las calles y monumentos tengan tales nombres aludiendo a esas personas porque es una forma de no perder la historia, de hacernos cargo de lo vivido... pensandolo bien,no se si monumentos, es mucho quizas, pero las calles me parece bien. muchas veces me hace hasta pensar, preguntar o averiguar: quien habra sido tal señor?. en realidad me sonaria raro en unos años preguntarle a alguien: donde vivis? y que me responda algo como: en la menem al 200... qué se yo!!! no se si se entiende la idea, pero bueno, es mas o menos lo que pienso...
Coincido con Eduardo. Empecemos por el principio. Rivadavia ,en realidad se apellidaba González), no merece ni un centímetro cuadrado de marmol, cemento o asfalto. Lo mismo Mitre, un Etnicida, ni menos que menos Roca, causante del genocidio de los aborígenes .Tampoco el campeón de los Traidores a la Patria, Don Injusto J. de Urquiza, vendido al Imperio Brasilero y a la Diplomacia de su Graciosa Majestad Británica. Ni que decir de los gopistas Uriburu, Lonardi, Aramburu, Rojas, Onganía, Lanusse, Levingstone, y los procesistas, . Y si alguién en el 2040 vive en la Calle Duhalde al 500, o De la Rúa al 800 ,que feo no ..!!! Lo del crminal de Mestre es patético, el hombre que destruyó a un partido centenario como la UCR, , cerró hspitales, cerró escuelas, planes sociales,encrubrió los desfalcos del angelocismo, reprimió a los obreros en Corrientes, el día 19 y 20 de Diciembre de 2001, debería haber estado entre rejas.- Su hijo pensará repetir sus "logros"...!!!!
Tiene razón, a mi me toca vivir en Perón 80. Tamaño fascista. Ordenó la quema de escuelas, iglesias, bibliotecas y, lanzo aquella consigna del "5 por uno, no va a quedar minguno." Y fue el hdp que parió las 3 A.
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