Juez y Giacomino han dejado de lado la espontaneidad para abrazar disciplinadamente la táctica como modo de relacionarse a partir de ahora. No están peleados, pero entre ellos hay más estudio y más cálculo donde antes había desenvoltura y descuido.
Mario Albera.
Daniel Giacomino y Luis Juez no están peleados pero a veces da la impresión de que fantasearan con esa idea para sacarse, de una vez, tantas presiones de encima.
Ambos participaron ayer (foto) de la creación de la Mesa Provincial del Frente Cívico y Social, un encuentro que organizó el socialista Eduardo García para que los dirigentes de los partidos que integran el Frente empiecen a discutir hacia dónde apuntar la mira de los discursos y las acciones para desandar el camino a la Casa de las Tejas.
En el Frente están tan entusiasmados que hasta casi descuentan un triunfo provincial en la elección a gobernador para el 2011, como si la política fuera una ciencia dura.
No sería ilógico que Juez y Giacomino fantasearan con pelearse porque debe ser agotador y molesto, en cada oportunidad que se juntan, tener que desmentir que están distanciados y a su vez, demostrarlo.
Ayer, por ejemplo, ambos se permitieron bromear en una entrevista informal realizada para un canal de cable antes de ingresar a la reunión. El pintorequismo del periodista, invitaba para ese recreo.
Pero si bien no tenemos elementos para arriesgar una hipótesis de guerra, es obvio que la relación ya no es tan natural como cuando ambos compartían un mismo gobierno. Amén de las diferencias de estilo o carácter, algo obvio.
Quizá antes, para decirlo en un lenguaje futbolero, había una marca personal por el nivel de cercanía. Ahora que están más alejados espacialmente, la marca es zonal. Lo que la hace más especulativa, porque importa menos el hombre y más sus intenciones.
Así, Juez y Giacomino van camino a ser cada vez menos espontáneos para ser más tácticos. Esto significa que ya no se moverán con la soltura que los distinguía, como poder alternativo al hermético y oscurantista poder que supo construir el delasotismo.
Ahora se impone el acuerdo, el estudio del otro, el diálogo obligado, las palabras medidas y el enojo contenido. Todo empieza a volverse más racional y menos natural.
Por eso cuando le preguntamos a Giacomino qué debe discutir el Frente en esta nueva etapa que se inicia, dijo: “Nuestro objetivo es la Provincia, allí deben concentrarse los esfuerzos y no en la discusión nacional que puede dar lugar a rispideces”.
Se sabe: Juez rompió lanzas con el kirchnerismo mientras que el intendente precisa del poder central para hacer obras. Sin ir más lejos, hoy estará en Córdoba la presidenta Cristina Fernández firmando un acuerdo para la licitación de la obra de cloacas para la ciudad.
La Provincia nos une, la Nación nos separa. Peguémosle al gobierno provincial y dejemos en paz al gobierno nacional. Esto nos hará fuertes y nos mantendrá juntos. Es el nuevo mensaje del Frente.
Es la hora de la táctica. O la dinámica de lo pensado, parafraseando y al mismo tiempo, tergiversando el célebre libro de aquel periodista varillense que terminara siendo director de El Gráfico: Dante Panzeri.
Si Giacomino toma distancia de Juez, será alguien y hará algo. Tomar distancia no es pasarse a filas ajenas, "borocotear" estafando a los votantes, sino tener presencia propia y voz propia en una gestión que es de su exclusiva responsabilidad. De lo contrario, caerá -antes o después- en la misma grandilocuencia estéril que mostró su antecesor. Necesitamos autoridad y obras en el municipio, después de ocho años desastrosos.
Pablo
Interesante comentario América V. Deberá elintendente sacudirse el jugo del anterior. Y en lo posible desbaratar sus planes, quer traeran grandes males a la provincia. Juez es inimputable y por ello mucho más peligroso. Su sumisión al poder clerical es una afrenta. Cada quien haga su juego. El gobierno debe estar exento de presiones religiosas.
El municipio insiste en provincializar el Hospital del Sur. Intervención, robo y asamblea en el centro vecinal de Villa El Libertador. ¿Por qué la Caja de Jubilaciones es deficitaria? responde un especialista. Un club busca recuperar el nombre que la dictadura censuró. Un muro de tierra separa un asentamiento de un barrio cerrado. Un experto indica cómo deben proceder los trabajadores comunitarios en salud. El problema de la vivienda en la ciudad. Y más: ingrese y descargue La Décima de mayo 2012.