
Analía Reineri.
Alguien me dijo alguna vez que entre las bondades de la lengua castellana figura la diferencia entre ser y estar. A no preocuparse, el recuerdo viene a colación de algo más banal que una profunda reflexión filosófica sobre el to be or not to be sheckespereano.
La frase del recuerdo (completa) señalaba: “La belleza no es una cuestión de ser, sino de estar”. Más claro: se supone que uno no es lindo, sino que a veces -por más o menos tiempo- está lindo.
La frase puede ser útil para levantar la autoestima golpeada de alguien en un momento particular, pero se da de cara con los estímulos cotidianos.
Gran Hermano. Uno de los chicos fue expulsado de la casa, el muchacho de 20 años cumple con ciertos estándares de belleza, y en lo que duró su paso por el reality, tuvo amoríos con una chica muy joven pero gordita. Conclusión: cuando salió, en los “debates” sobre el programa le recriminaban –palabras mas palabras menos- si no le daba impresión haber 'apretado' a un hipopótamo. Casi sin escuchar las motivaciones del chico, todos respiraron tranquilos pensando que cuando el apuesto muchacho, se de cuenta de todas las minas que lo van a mirar “afuera”, se olvidará de la gorda. Por cierto, cada vez que la gordita se paseo semidesnuda en la casa, las críticas recibidas la hubieran destruido, de haberlas escuchado, claro. Parece que la chica no gozaba de los mismo derechos de exhibición que sus compañeras que “estaban” de lindo cuerpo.
Lindos y nobles. La belleza promueve causas (o discusiones) banales o livianas como la moda, lo atractivo, etc.Pero también es útil a la hora de campañas de gran valor e impacto social.
La joven y bella actriz Natalia Oreiro bien vale para la lucha “No a la Trata de Personas, No a la esclavitud Moderna” como también para motivarnos a comprar ropa en la cadena CyA para sentir que nada tenemos que envidiar al glamour parisino. (Ver aquí y aquí)

La campaña de ayuda destinada a escuelas rurales también es promovida por una cara linda: Mariano Martínez. Seguro estos chicos bellos donaron su tiempo para tan buena obra. Pero porque será que precisamos belleza exterior para difundir un mundo más justo y bello.
Amor y belleza. En el 2005, el libro La posibilidad de una isla, del francés Michel Houllebecq fue uno de los más leídos. El personaje Daniel se da cuenta de que se ha hecho viejo cuando ya no puede “levantarse” chicas jóvenes y bellas, se deprime y decide que el mundo es una porquería. Y llora por el amor perdido, encarnado en Esther, joven, de belleza deslumbrante y habilidades sexuales propias de la fantasía de un adolescente. (Coincido con este comentario)
Políticamente estético. El domingo, y una vez más, la candidata presidencial por el ARI, Elisa Carrió explicó la relación de su “fealdad” con la política ante el requerimiento de su entrevistador.(Ver aquí)
Ya no hace falta llorar para mamar o para ser escuchado. Hace falta ponerse lindos.
Imagenes: http://weblogs.clarin.com/plaza-publica/
3/04/07
Recomendar esta notaComparto completamente y una de las empresas que busca con su campaña desmitificar esto de la discriminación por el aspecto físico es la de Jabones DOVE; creo que hay otra belleza que se rescata de las personas. Felicito a esta empresa por ser la pionera; y espero que muchas tomen ese camino. Al final no podemos pretender que la vulgar televisión actual manejada por inepto que por publicidad oficial moderan sus informaciones; esa gente que hoy se expone en los medios son los que nos quieren definir la belleza. No seamos incrédulos si ellos no hablan con el corazón ni con los ojos, hablan por su bolsillo, al final la vil moneda transforma todo.
A nadie le preocupa la deuda odiosa
El 24 de marzo hay que repudiar a los golpistas

Salió La Décima de marzo que ahora llega puerta a puerta a más barrios. En esta edición: Qué hizo el Ersep durante la crisis energética. Cómo la desidia de algunos vecinos en barrio Jardín y la ausencia de políticas municipales puede complicar el tránsito peatonal de los discapacitados, En Santa Isabel III sienten que les declararon la guerra y la opinión de un grupo de investigadores sobre Villa El Libertador… y más. Ingresá y bajá La Décima, igualita que en el papel, pero en PDF.