
Luis A. Esterlizi.
Siempre que se presenta un nuevo ciclo en la renovación de los cargos de Gobierno es muy posible que se prendan de nuestra opinión los antecedentes que caracterizan al proceso democrático con la intención de establecer un balance de sus éxitos y fracasos.
En un análisis desapasionado y objetivo sobre dicho pleito y los resultados obtenidos en el país en los últimos 30 años es imposible no mencionar, más allá de los aspectos que relacionados con la última etapa del proceso militar fueran llevados al plano de la justicia y los datos que muchos califican de muy positivos sobre el “crecimiento económico”, aquellas contingencias que se han producido o potenciado en la etapa democrática y que hoy persisten en el escenario nacional:
1. Las profundas iniquidades instaladas en el plano socio económico y la manifiesta y repetida inoperancia de los sucesivos gobiernos para contrarrestar el proceso de degradación social en amplias capas de la población.
2. La pérdida del rol del Estado ya que el mismo ha dejado de ser el que garantice la explotación, administración y control de nuestros recursos estratégicos. Los mismos están en manos de grandes corporaciones muchas de ellas ex-nacionales, hoy internacionales, que además fijan las reglas de juego del mercado interno, siendo los culpables directos de la desinversión y del retaceo en la provisión de los insumos básicos que necesitamos para nuestro crecimiento y desarrollo.
3. La falta de visión y planificación estratégica que hoy se evidencia en la imposibilidad de proyectar el modelo de sociedad y perfil productivo del país. Sin un Proyecto Nacional, quedamos atados exclusivamente a las sugerencias, fundamentalmente internacionales.
4. La persistencia de un mismo modelo económico-social que asegura una mayor concentración económica y que aunque matizado con otras semblanzas, sigue hasta el día de hoy siendo fiel custodio de los lineamientos neoliberales. Que condiciona las reglas de juego en la comercialización de lo que se produce en el campo y la industria y de lo que se implementa en el sistema financiero.
5. La evidente defección institucional de las organizaciones políticas y sectoriales que produjeran exposiciones públicas contundentes en el 2001 y 2002 y que hoy, en una nueva etapa electoral, no pueden esconder ni soslayar el grado de responsabilidad que les cabe en el rumbo impuesto al país.
Porque llegamos a esta situación. Ante este panorama es dable comprobar que las formalidades democráticas no constituyen por si solas reaseguro alguno y que las posibilidades de cambiar mediante el voto del pueblo los rumbos que creíamos incorrectos, reiteradamente se vieron frustradas.
Desde distintos planos del quehacer nacional se insinúa que lo que hace falta es perfeccionar este régimen democrático para que el pueblo ejerza una participación y un control más directo en la resolución de los problemas del Estado. Esto podría corregir primordialmente lo que constituye la inoperancia de la democracia representativa y por consiguiente la manifiesta falencia de las estructuras partidarias tradicionales -hoy casi en extinción- y las nuevas fallidas por contagio, ya que no solamente no han podido profundizar el protagonismo popular, sino que han terminado siendo utilizadas para simples proyectos privados y personales.
Ante ello es evidente que no resulta nada fácil poder construir alternativas distintas al deprimente escenario que presenta el régimen partidocrático que por haber fracasado como instrumento idóneo en la construcción de una auténtica democracia al servicio del país, permite la subsistencia de la hipocresía, la mentira, el engaño y la traición entre pares y lo que es mas grave aún, ante los mandatos de la sociedad.
Esto se debe fundamentalmente a que la defensa y promoción del interés general de un país sólo puede ser garantizada cuando por encima de las parcialidades, la Comunidad en su conjunto la asume y promueve, constituyendo por tal motivo la causa fundamental de lo difícil pero no imposible de su implementación.
Es que a los argentinos nos han compelido a ensalzar las parcialidades como forma y fundamento del pensamiento liberal basado en la existencia innegable de la diversidad y pluralidad de ideas y principios que hace a la esencia justamente del individualismo, aunque ello en varias ocasiones fue mal utilizado como forma de impedir o demorar la puesta en marcha de una voluntad de unidad nacional que defina las líneas rectoras y estratégicas de un futuro trascendente.
A la multiplicidad de opiniones se las puede considerar como parte de la riqueza formativa del ser humano que inclusive ayuda a definir la calidad de sociedad de la que forma parte, pero nunca un impedimento para construir acciones concurrentes y consecuentes con el bien general.
A aquellas elites o grupos desviados de este pensamiento y que persiguen exclusivamente sus propios objetivos les resulta entonces tarea mucho más sencilla porque aprovechan dichas circunstancias y más aún cuando se potencian los enfrentamientos y las luchas intestinas o cuando compulsivamente se degrada socialmente a amplios sectores, imposibilitando concretar la etapa de verdadera confluencia y entendimiento nacional detrás de tesis mayores.
A este devenir histórico que se podría definir como disgregante en el proceso de evolución social y que insita a la división y al mediatismo permanente para poder reinar sobre la diáspora y la incertidumbre ha hecho que en muchas instancias de la vida política del país, sea más que propicio para el accionar de los grupos de privilegios que se consideran los iluminados para la toma de decisiones, haciéndolo tanto en nombre del progresismo como del capitalismo, constituyendo tales nominaciones, simples rótulos porque se igualan en la carencia de una doctrina que los identifique como dirigentes al servicio del país.
Lo que podría suceder. El tiempo, en este caso como factor de la paciencia social, también obra en el crecimiento de los pueblos y resulta magnánimamente distinto al tiempo de las minorías y grupos. Esto identifica a la hora de los pueblos en la construcción moral y cultural que desde los distintos sectores que orgánicamente lo expresan, coinciden y deciden la iniciación de un pleito que consecuentemente asegure el despliegue de las auténticas energías nacionales en contraposición a los que impiden recuperar el auténtico sentido de la democracia.
Es entonces cuando es imprescindible el aporte de la dirigencia que siendo referencia indiscutida de los distintos estamentos de la sociedad, se predisponga al servicio de tal demanda y no como muchos que en el tiempo que transcurre, usufructúan de la representatividad social que ostentan, convirtiéndose en cómplices necesarios de los acuerdos de cúpulas.
Por lo tanto frente a las maniobras de los que aún negándolo conviven dentro de esta corriente neoliberal y edifican sus pretensiones sobre la idea de la supremacía intelectual, el desquicio social y la falta de conductas esenciales en el seno de la sociedad, solamente se puede anteponer la lucha permanente y organizada que debe llevar adelante la Comunidad Nacional constituyendo de esta forma, lo primordial del proceso evolutivo.
Lo que debería suceder. En un principio y como parte del avance consciente sobre esta estratégica visión, los distintos sectores deben institucionalizar su compromiso en la construcción y el manejo del poder para el ejercicio de una verdadera y auténtica democracia, debiendo incluir indefectiblemente la elaboración de propuestas que provengan del seno mismo de la Comunidad Nacional. Ello permitirá en la etapa inmediata posterior, hacer valer esos fundamentos para exigir a quienes resulten favorecidos por los votos, que en el tiempo actual buscan el mal menor, la armonización y el consenso de dichas propuestas para resolver los 5 puntos indicados al principio y que marcan el déficit estructural del actual modelo democrático.
La segunda instancia de este proceso, nos reclamará la reconstrucción del escenario democrático con instituciones sociales y políticas idóneas que promuevan y acuerden la elaboración ineludible de los lineamientos esenciales de un Proyecto Nacional. Cada sector organizado o partido político deberá asentar su propuesta en un cuerpo de doctrina y en una base ideológica perfectamente definida. Este será el punto de partida para que la Comunidad toda recupere sus instituciones puestas al servicio del bien general, conformando y caracterizando de esta forma el funcionamiento de una auténtica Democracia Social, donde el pueblo no podrá ser el convidado de piedra en los sucesos que en forma inexcusable y terminante pongan fin a la crisis recurrente.
21/07/07
Recomendar esta notaExcelente artículo ...!!! Una Democracia Social, de Participación Plena y Justicia Social, moderna, productiva, inclusiva social, económica y culturalmente, democráticamente abierta, con un gran Desarrollo Social, democratización económica, social, cultural,una justa Distribución del Ingreso, una participación real del Pueblo Organizado en la toma de decisiones, y en su ejecución. Para ello es necesario un Gobierno Centralizado y eficiente, un Estado Organizado y un Pueblo libremente Organizado, en donde sus organizaciones libremente generadas ( ONGs, Clubes, Sociedades civiles varias, culturales, económicas, espirituales, laborales), estén organizadas democrática y libremente, y sean realmente representativas de los diferentes sectores populares, y así se transformen en actores REALES de la democracia orgánica, funcional y representativa.- El Pueblo debe ser artífice de su propio destino, y el funcionario esclavo de las decisiones de ese Pueblo libremente organizado. el funcionario no debe ser libre, si quiere ser libre, debe irse al pueblo, al llano y "ganarse su puchero"... previo Rendición de Cuentas de sus actividades públicas, sin poder retirarse del país( Juicio de Residencia ).- El Pueblo debe ser el actor protagónico de la vida nacional, en especial cuando se toman las decisiones que afecta a todo el conjunto social. Una Comunidad realmente Organizada, con responsabilidad social, con participación y protagonismo popular .- Sin un Estado ausente ni un Estado autoritario y omni-presente que asfixia las aspiraciones y organizaciones populares, como en todo totalitarismo .- El gobierno ,debe ser centralizado, conformado por funcioaniros esclavos de la Ley, no privilegiados, ni "Supra-lege", o sera "por encima de la ley", sino esclavos de la Ley, y de las decisiones del Pueblo y un Estado pequeño, moderno, con gran teconología, que ejecute las decisiones del Pueblo en forma rápida, eficiente, segura y justa. Una Democracia Social superadora del partidocratismo demo-liberal, como de todo Totalitarismo ideológico, extremismo y Dictadura ideológica, cultural, económica, de Mercado, de Partido Unico, o de una TECNOCARACIA SUPRANACIONAL, una "Elite", de Tecnócratas Pseudo-Mesiànicos , "Iluminados", generalmente de origen extranjero o de países del Norte con aspiraciones hegemónicas e imperiales.- Una política exteriror libre, soberana, integrada al mundo, pero multipolar, multi-cultural, multi-espiritual, con inclusión de los países pobres, débiles, "empobrecidos", o colonizados. Una país que bregue por la Paz, la Colaboración internacional, la Solidaridad internacional, por fuera del burocratismo, del tecnicismo, y abierto a todo intercambio económico, cultural, social, espiritual, sin "fronteras ideológicas", para el comercio, el intercambio de bienes y servicios, abierto al mundo, pereservando la esencia de neustro ser argentino, variado, múltiple. Sin racismos, xenofobias,o pretendidas superioridades culturales, raciales, espiritales,económicas, sociales.- Un sano humanismo, laico, multidiverso, pacifista, tolerante, con desarrollo tecnologico-cientifico propio, inclusión social, cultural, ... será una Utopia ...???
La minera rechazada por Famatina llegó a relocalizar un barrio en Canadá para poder explotar el oro
Otra mirada sobre el subterráneo
La Resolución de la Unión Europea que prohibió la megaminería con cianuro
A favor de la reforma para gravar la renta financiera
Ahora la discriminación viene de barrio Juniors

En La Décima de febrero, la zona sur después de la tormenta del 30 de enero. La emergencia expuso las deficiencias estructurales,la responsabilidad y la desidia estatal y la consecuencia del desarrollo inmobiliario descontrolado. Además: Mujeres hartas de la violencia: en sólo tres meses, huno 500 exclusiones de hogar. Y Más. Ingrese y baje La Décima en PDF.