
Christian Nacimbera (desde España)
El fútbol cordobés no pasa tiempos de gloria, la situación de los equipos es triste y debe hacernos reflexionar que la que fue cuna del fútbol y de donde han salido tantas grandes figuras se han convertido en lo que hoy es.
Con Belgrano tratando de sostenerse en primera con lo que eso implica, luchando contra los grandes y poderosos de la capital argentina y contra el hecho de ser un equipo del interior que siempre marca una diferencia en todos en escalones y en especial en la nunca bien ponderada AFA.
Si miramos más abajo nos encontramos a Talleres que alguna vez luchó por ser campeón de primera sumergido en una crisis futbolística e institucional con varios personajes que lo han dirigido que en una sociedad normal deberían al menos ser juzgados.
Por el lado de Instituto se encuentra también peleando en la segunda categoría de nuestro fútbol tratando de soportar y mantenerse en la categoría de plata.
Además no podemos olvidarnos de nombrar la violencia que acecha cada fin de semana nuestros estadios, sin que nadie pueda ponerles el freno a estos individuos que van a los estadios a descargar todos sus fracasos personales en una sociedad cada día más dividida y compleja.
Lo que se avecina es una situación difícil que si no se trabaja a conciencia entre los medios, los directivos (con buenas intenciones) y los demás entes encargados de controlar al fútbol se pondrá cada vez más cuesta arriba.
Esperemos que este partido lo gane el fútbol y no lo demás, que está de más en esta historia.
Relacionadas: Talleres, Belgrano, Instituto.
9/04/07
Recomendar esta notahoy habría que fragmentar el análisis para ser más justos. Belgrano, jugando en primera A, está cumpliendo un papel deportivo más que aceptable: jugó un buen campeonato clausura y ahora pugna por escaparle a la zona de la promoción con un equipo que está encontrando su norte. en lo institucional, el club busca expandirse hacia otras disciplinas (voley), bajo una gerencia que importa los recursos de la libre empresa para administrar una caja rica en recaudación, derechos televisivos, publicidad privada, y derechos de merchandising. desconozco la realidad interna para opinar demasiado, pero Belgrano hoy, al menos tiene una presencia que ni Talleres ni Instituto, tienen. Aunque los de Alta Córdoba exhiben un presente más tranquilo, que sus primos de Barrio Jardín. El presente tallarín es lastimoso por donde se lo mire: virtualmente quebrado y con jugadores de virtudes discretas está haciendo una de las peores campañas de su historia. el técnico más mimado de la institución acaba de salir por la puerta trasera, insultado y humillado por la parcialidad. encima, los jugadores le pertenecen al club, son prestados por intermediarios y el propio gerenciador, y los engranajes institucionales hace tiempo que dejaron de funcionar para dar paso al gobierno de un sólo hombre que todo lo decide. los controles no funcionan, las deudas del pasado siguen sin cancerlarse, y aparecen nuevas deudas. ni siquiera la venta de un pibe podría salvarlos (ahora hablo de los tres) porque en las inferiores no están los mejores, ya no vienen los chicos del interior con el hambre de jugar en primera para un club de córdoba, los que pintan para perdurar prefieren hacer un esfuerzo e irse a buenos aires, en busca de mejores perspectivas. a esto se agrega que la estructura de los torneos afistas, al menos en el caso de segunda división, conspira contra el atractivo del juego. el torneo es largo y los costos altos, demsiados para un interior relegado en el reparto de la torta por los derechos televisivos. en fin, demasiadas variantes para sacar una conclusión valedera e ilustrativa del asunto.
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