
Javier LLorens
Sr. Editor General Adjunto de CLARIN Ricardo Roa
La lectura de la nota "Del editor al lector" del día de 18 de mayo con título "No sabe / No contesta", que lleva su firma, contiene una desembozada carga denostativa contra el corte del puente de Gualeguaychú (además de la acostumbrada y consabida contra el actual gobierno). Ello me motiva a trasmitirle la novedosa teoría que sostengo en relación con la actividad piquetera, que resulta plenamente comprobable en la práctica de manera empírica.
Al rumor se lo ha definido como la noticia negada. Y lo mismo puede decirse del piquete. El mismo ha venido a ser la forma de expresarse, por parte de quienes sus problemas no son atendidos, ni por los gobiernos ni por los medios.
El piquete nació en en la petrolera ciudad de Plaza Huincul, como manifestación de una comunidad desesperada. Que no conseguía que ni el gobierno, ni los grandes medios comprometidos con el sostenimiento de la convertibilidad a ultranza y del big business petrolero (como CLARIN), se interesaran en la aguda problemática social en la que estaba sumida. Por eso el cortar fieramente la ruta fue la forma de llamar estrepitosamente la atención. Y hacer que cesara el corte de la libre circulación de la noticias que practicaban los editores de los medios diciendo: de esto no se habla.
Lo mismo pasó con Gualeguaychú y los poderosos intereses del big business celulósico papelero, del que CLARIN forma parte con Papel Prensa. Los grandes editores dijeron de esto no se habla. Y tampoco de ello quiso ocuparse como le correspondía el gobierno, contaminado por los mismos intereses. Entonces la forma de hacer hablar de ello a los medios, que eran el puente cortado entre la sociedad y esa noticia (y por su intermedio hacer que se ocupara al gobierno) fue mediante cortar físicamente el puente de Gualeguaychú.
Pero como dice el Martín Fierro, el vicio se sabe donde empieza, pero no donde termina. Y así estamos hoy con ese problema a cuestas. Que empezó no con el corte del puente de Gualeguaychú, sino con el corte de las noticias respecto determinados temas por parte de editores piqueteros, que pretenden controlar por razones extra periodísticas, la libre circulación de ellas.
Este ejercicio de editor piquetero se hace notable en DYN, la agencia de noticias de CLARIN, que ejerce un férreo control de Pasa - No pasa en la circulación de las noticias. Esto lo puede constatar cualquier interesado en la cosa pública; ya que existe un determinado tenor de noticias que nunca pasan por DYN. Y otras que pasan no solo con gran facilidad, sino notablemente potenciadas. No obstante últimamente la aparición de Internet, ha hecho mas patente y patética esta furiosa actividad piquetera ejercida por los editores de noticias.
Me parece estimado Sr. Ricardo Roa que como Editor General Adjunto de CLARIN debería reflexionar sobre esta novedosa teoría piquetera, que involucra directamente a su actividad como la principal responsable de los piquetes que tanto se esmera en cuestionar.
Imagen: infobae.com
19/5/2010
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