
Roberto Fushan
El viernes 11 de junio, un día antes de que Argentina enfrente a Nigeria en el Mundial de fútbol en Sudáfrica, el monumento a los caídos en Malvinas sufrió la agresión de inadaptados, que movilizados en una traffic pintaron con los colores de Nigeria a los soldados que en el bronce recuerdan a nuestros hermanos argentinos caídos en combate en 1982. Pero nadie vio nada, nadie los detuvo, nadie los identificó. Por supuesto que en forma inmediata el Municipio retiró los papeles y limpio la pintura con la que habían ensuciado en forma artera y agresiva.
Pero la pregunta que viene a continuación es la siguiente ¿Qué tienen estos tipos en la cabeza? ¿Un mundial justifica esto? ¿El fervor futbolero puede llevar a violar la memoria por nuestros soldados muertos y heridos? Una vez más el fútbol se cobró una nueva víctima y esta vez fue el monumento a la gesta de Malvinas y justo cuando se recuerda el día en que los ingleses atacaban con toda su furia a las tropas argentinas. ¿Saben estos enajenados, cuantas vidas jóvenes se llevo Malvinas por la locura mesiánica de un general y de un grupo de militares que querían pasar a la historia a costa de nuestros muchachos? Esto no es una broma futbolera, no es algo gracioso, es una afrenta a nuestra historia, es ensuciar la memoria de nuestros caídos. No aporta nada al resultado del Mundial, porque causa mucho dolor ver que se ataque de esa manera a nuestro pasado reciente. Porque una cosa es estar en contra de la Guerra, para evitar que vidas jóvenes vuelvan a perderse, pero otra muy distinta es violar su recuerdo. Esperamos que los responsables de esta agresión puedan recapacitar que ese bronce que ellos ensuciaron con pintura y disfraces, representa a muchos jóvenes, como ellos que fueron llevados contra su voluntad o quizás se enrolaron en una guerra que no provocaron, por defender un pedazo de tierra argentina y que pagaron con su vida ese acto heroico. Por defender nuestro pasado de la invasión de un país como Inglaterra, expertos en piratería y colonialismo en todas partes del mundo. Y allí en Malvinas estuvieron estos chicos, inexpertos en guerras, enfrentando a la mayor potencia belicista del Mundo, junto a oficiales y suboficiales valerosos que a pesar del frío, del hambre y de las ineptitudes del alto mando, dieron sus vidas por defender estas islas. No se olviden, esta gente está en el bronce para que los recordemos con gratitud y no para hacerlos victimas de la pasión futbolera.
Imagen: www.tnylagente.com.ar
14/6/2010
Recomendar esta nota"Un Lugar Para Cada Cosa Y Cada Cosa En Su Lugar" ¡SON UNOS HIJOS DE PUTAS!
Inadmisible lo sucedido. Ese momumento,como bien lo dice Roberto en su nota, recuerda a valentes soldados que, víctimas de la locura de un alcohólico secundado por delincuentes genocidas que se veían venir su final intentaron prolongarlo montándose en los cuatro jinetes del apocalípsis. Allá fueron nuestros soldados con sus sueños de patria y nuestra sociedad se los entregó: eran niños.Partieron con el apoyo irresponsable de todos aquellos que cegados por el sentimiento de patriotismo apoyaron esa guerra decidida por un borracho. ¡Galtieri! gritaban. ¿Que les pasó que no supieron ver quienes la hacían y por qué la hacían? Volvieron nuestros soldaditos no sólo silenciados sino en el abandono más absoluto. Nadie los esperó, los tuvieron en el olvido. Recién ahora se les reconoce su valentía cuando muchos se animaron a hablar delhambre, del frío, del maltrato que recibían de sus propias autoridades. Soldados de Malvinas, excombatientes: para ustedes todo mi respeto y admiración y perdonen los años de olvido en los que los tuvimos sumido, tal vez por ocultar nuestro dolor.
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