

Por Guillermo Posada.
Lo denominan el falo cordobés. Y no se refiere a Marcelo Falo, ex hombre fuerte del gobierno de José Manuel de la Sota caído en desgracia por haber librado cientos de cheques voladores. El falo es la torre de 102 metros de altura que inauguró el gobierno provincial a principios de mes en el Parque Sarmiento, a un costo declarado de nueve millones de pesos.
La lluvia de críticas que recibió Juan Schiaretti se suma a sucesivos baldazos que desde principios de año vuelcan los cordobeses ante los repetidos anuncios de obras financiadas por el gobierno provincial, bellas en su concepción según el criterio con que se mire, pero carentes de funcionalidad práctica para cubrir las necesidades de una provincia que vio caer su infraestructura, mientras la deuda provincial continúa creciendo.
“Pocas veces, y como repetición de la conducta de las administraciones que tuvo la Provincia en los últimos años, las prioridades en la obra pública fueron tan a contramano de lo que el pueblo de Córdoba necesita para afianzar el crecimiento sostenido de su industria, la competitividad de sus emprendimientos y, sobre todo, la tranquilidad de que el futuro tiene bases sólidas para mirar con menos temor el humor del gobierno nacional de turno”, acusó el legislador provincial por el juecismo y ex vocero de la industria automotriz local, Eduardo Bischoff, en una columna publicada en el diario La Voz del interior.
¿Y Cleopatra?
Con el anuncio de la demolición de la Casa de Las Tejas, lamentada por los viejos peronistas ya que se trataba de una construcción impulsada por la Fundación Eva Perón, los cordobeses cayeron en la cuenta de las implicancias del proyecto de Centro Cívico, ubicado en los terrenos del ferrocarril Mitre. A partir de allí se difundieron los costos, cuyos primeros anuncios proyectaron en 450 millones de pesos, pero que el periodista Mario Albera terminó calculando en 792 millones, al incluir los costos ocultos de la financiación de 368 millones, algo más del 80 por ciento, sin tener en cuenta las habituales actualizaciones presupuestarias que conllevan obras de ese tenor. No hay que dejar de lado que el ritmo de trabajo, con turnos nocturnos y fines de semana dada la urgencia en cortar la cinta inaugural, también incrementa el costo inicial de la obra.
Otro capítulo escandaloso fue la remodelación del estadio de fútbol Chateau Carreras, ahora bautizado Mario Alberto Kempes, con un costo total informado por el Ministerio de Obras Públicas de 56,831 millones de pesos. Menos de lo que gana Leonel Messi al año, es cierto. Pero desproporcionada para un estadio en el que hace tiempo no juega un equipo de primera división. La obra incluye refuncionalizar todo el sector de parques que se encuentra en las adyacencias, iniciativa que agradecen los numerosos countries que abundan la zona.
La recuperación de la figura del caudillo federal y gobernador cordobés Juan Bautista Bustos, personaje con la que Schiaretti intenta refundar la mitología histórica cordobesa, incluyó denuncias sobre la financiación del monumento instalado en el Parque Sarmiento. Una investigación del periodista Gonzalo Del Bianco en diario Puntal consignó anomalías en el circuito financiero que justifica los 2,2 millones de pesos que costó la obra. En este caso, que se suma a muchos otros por un valor total de 67 millones, el gobierno evitó realizar las licitaciones correspondientes –para dificultar el control del Tribunal de Cuentas de la Provincia y la Legislatura-, facilitando subsidios no reintegrables a diversas ONG.
El caso Bustos incluyó una fuerte polémica cuando el gobierno provincial bautizó con el nombre del brigadier a la avenida circunvalación, que la Municipalidad de Córdoba ya había designado como Agustín Tosco. Además, generó un encontronazo con la Junta Histórica de Santa Fe cuando Schiaretti promovió la recuperación de los restos de Bustos desde la provincia vecina. En el caso de Río Cuarto, el acto contó con una asistencia paupérrima, el municipio nunca fue consultado y el presidente de la Junta Municipal de Historia consideró un despropósito la iniciativa, teniendo en cuenta la efímera y conflictiva relación que Bustos tuvo con “el imperio del sur” (ver aparte).
Carencias
Los números que maneja la Provincia en términos de inversión se tornan aún más incomprensibles si se tiene en cuenta que el gobierno ha desatendido los recurrentes reclamos sobre carencias edilicias en la educación provincial, que estallaron el año pasado y permanecen vigentes. Tal es el caso de los colegios secundarios, donde la sub ejecución presupuestaria ya fue denunciada por El Sur el año pasado. A lo que se suma la falta de recursos humanos en el sistema sanitario provincial. Tanto la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) como la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) vienen realizando periódicos paros y protestas de diverso tipo –que incluso interrumpieron la última edición del campeonato de Rally realizado en Córdoba– en reclamo de nombramiento de más personal y recomposiciones salariales. Aún el Sindicato de Empleados Públicos (SEP), de fuerte ligazón con el oficialismo, llevó a cabo medidas de fuerza para exigir que se renovaran los 300 contratos en el sector salud que el ministro Oscar González había dado de baja al terminar el verano.
El gobierno anunció en abril pasado que recortaba el suministro de la ración alimentaria Paicor a 46.132 escolares, el 19 por ciento del padrón, al considerar que los padres abusaban del beneficio por tener ingresos por encima de 2.500 pesos.
Los habitantes de la capital provincial bien podrían reclamarle a Schiaretti un esfuerzo para completar la eterna obra de cloacas y alcantarillado en la ciudad. Si bien las obras caen sobre las espaldas de la Municipalidad de Córdoba, la falta de fondos lleva a paso de tortuga el saneamiento del sistema, que implica graves riesgos para la salud de los vecinos de la capital provincial.
Deuda
La crisis de endeudamiento endémico que viven las finanzas provinciales no registra parangón en otras administraciones de similares dimensiones. Tal como explicó el profesor de Economía y Finanzas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC, Daniel Wolovick, mientras Santa Fe multiplicó 2,3 veces su deuda entre 1998-2010, Córdoba lo hizo 11,8 veces durante el mismo período. “Todo en el mismo contexto nacional y con las mismas crisis de por medio. Las diferencias tienen que ver, evidentemente, con el desmanejo de los gobiernos cordobeses”, señaló en una charla organizada por la CTA de Córdoba.
Hasta el 2008 el gobierno nacional fue el principal acreedor de la deuda, dado que asumió en 2002 todas las acreencias que Córdoba tenía con bancos, por moneda paralela y en el exterior. Durante el primer año de la gestión de Schiaretti, la Nación decidió liquidar las Ayudas del Tesoro Nacional (ATN), que no distribuía desde 2005, para aliviar la gestión de diversas jurisdicciones provinciales ahogadas financieramente. Schiaretti había amenazado con emitir bonos si no se resolvía el problema de alguna forma.
Aliviado, el gobernador ordenó poner en marcha una operatoria para emitir títulos de deuda pública, instrumento que refleja una deuda que el Estado contrae con un inversor. Quien lo compra obtiene una renta fija y quien lo vende dinero fresco.
La Provincia emitió tres series denominadas Boncor, la primera por 250 millones de dólares, la segunda por 400 millones, y la tercera por 196 millones. En total, Schiaretti amasó la suma de 746 millones de dólares para financiar obras públicas.
Según un estudio que realizó el asesor del Frente Cívico José Abraham, basado en datos oficiales del Ministerio de Finanzas, este capital tendrá un costo financiero proyectado, hasta el 2017, de 6.002,2 millones de pesos. Para eso se destinarán en amortizaciones de capital 3.431,5 millones, mientras que el pago de intereses demandará 2.570,7 millones. En tanto, los gastos de emisión y colocación significarán 66,8 millones, lo que representa el once por ciento del total.
(Puede leer la nota completa en la edición impresa de revista El Sur de junio, de venta en kioscos de Córdoba, Río Cuarto, Villa María y zona de influencia)
Recomendar esta notaExcelente artículo!. Lamentablemente el cordobés es así. Me viene a la memoria un consejo de un sabio viejito serraño: entre la víbora y un cordobes político, quedate con la víbora!. Desde mi paso por la UNC (facultad de cs. es.) la figura del JS siempre se destacaba por su llamativa soberbia, dueño de su peronismo falso, con ingrediende de ser hijo de ferroviario y en especial su alinza con Cavallo, justamente para dar frutos a una tésis económica: Efecto Palanca que significa hacer dinero con el capital ajeno. En este caso, el capital es de cordobeses.
Este contador público nacional Juancito fue un verdadero empresario intrépido que se hizo en la calle y en el alto vuelo empresario. Tuvo su esplendor en Brasil gracias a los de la FIAT Concord. No se como fue que lo agarraron los políticos y lo dieron vuelta. El hombre se hizo cargo de una mesa de dinero y su pasado floreció hasta lo inimaginable. Apagó el fuego en Santiago del Estero (valió mucho esto, costó al pueblo mucho). Es cierto, tiene una rara habilidad exitosa para gastar la plata del pueblo. Los cordobeses nos lamentaremos de su paso por la ex Casa de las Tejas. Tambien es experto en traer difuntos. ¿Querrá que lo entierren al final en la Pradera del Oeste?.
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En La Décima de febrero, la zona sur después de la tormenta del 30 de enero. La emergencia expuso las deficiencias estructurales,la responsabilidad y la desidia estatal y la consecuencia del desarrollo inmobiliario descontrolado. Además: Mujeres hartas de la violencia: en sólo tres meses, huno 500 exclusiones de hogar. Y Más. Ingrese y baje La Décima en PDF.