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La cuenca del San Roque en riesgo /

La cuenca del San Roque en riesgo

Un informe elaborado por la Comisión Popular por la Recuperación del Agua afirma que el Nuevo Puerto San Roque impactará negativamente tanto en la cantidad como en la calidad del agua que consumen los cordobeses. Se estima que la capacidad de almacenamiento se reducirá un 20%, lo que conspirará contra la eliminación de algas altamentes nocivas que hoy cubren el espejo de agua.


Gustavo Spedale.

A fines de 2004, a instancias del gobernador José Manuel De la Sota y su vice Juan Schiaretti; la obediente Legislatura provincial aprobó la ley de creación de la Corporación Nuevo Puerto San Roque, en las costas del lago. De la Sota, junto al intendente de Carlos Paz (ahora reelegido) Carlos Felpeto, unieron fuerzas para el proyecto.

La Corporación está conformada en un 67 % por la Provincia y en un 33 % por el municipio de Carlos Paz. La idea es robarle 38 hectáreas a la costa oeste del lago para montar ahí una especie de Las Vegas criollo: la Corporación Nuevo Puerto San Roque.

La Corporación y sus socios privados -Roggio y otros- explotarán las costas del lago por 50 años y específicamente zonas destinadas para playas, espacios verdes, centros comerciales, restaurantes, casino, hotel cinco estrellas, centros comerciales o shoppings y las marinas.

Schiaretti, candidato a gobernador por el PJ, respaldó enfáticamente el proyecto de la Corporación Nuevo Puerto San Roque y aseguró que todas las obras que están siendo realizadas en la provincia tendrán continuidad si llega a ganar las elecciones del 2 de septiembre (La Voz del interior 14/05/007).

Para llevar a cabo estos objetivos de la apropiación de las tierras (38 hectáreas) sin pago alguno en zonas de alto valor, la Corporación ordenó a la Dirección Provincial de Agua y Saneamiento (Dipas), que el agua del dique sea arrojada (derrochada) al Río Suquía a través de las válvulas, cuando supere cotas que oscilan entre 33 y 34,5 metros. El embudo de ese embalse se encontraba a los 35,3 metros, privando de esta forma la indispensable reserva de agua para la ciudad y región, sobre todo en épocas de sequía.

Con esta resolución, queda sentenciada a su extinción la provisión de agua a la ciudad de Córdoba y la región, con el sólo objetivo de favorecer el emprendimiento público-privado Nuevo Puerto San Roque. La reserva de agua (para épocas de sequía) debería llegar a los 201 hectómetros cúbicos que puede alojar el embalse a nivel del vertedero, pero el gobierno y la Corporación han ordenado reducirla a 165 hectómetros cúbicos.

El agua “desperdiciada” por las válvulas podrían llenar 10 diques iguales al de Río Ceballos. A pesar de que los organismos internacionales especializados resaltan la importancia de la preservación de las fuentes de agua dulce, el gobierno de Córdoba y la Corporación han optado por reducir en un 18 por ciento la capacidad de almacenamiento del dique San Roque, principal fuente de provisión de agua de la ciudad de Córdoba. Esto conspira contra la calidad del agua, de por sí, bastante contaminada puesto que al no rebalsar el vertedero no se eliminarán las algas superficiales (las más nocivas) con su consiguiente carga contaminante.

Un estudio realizado entre 2003 y 2005 por especialistas de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UNC, en colaboración con la Universidad Nacional de Río Cuarto, concluyó que los valores de contaminación del dique San Roque son tan elevados que ponen en riesgo, incluso, su explotación como atractivo turístico. En esa línea, se señaló que el agua de este lago y del río Suquía no es apta para ser bebida en su estado natural.

Existen diversos factores que contribuyen a la degradación. El vertido de efluentes cloacales y los fertilizantes y materiales que arrastran las lluvias en su desagüe hacia el dique son los más relevantes. Su exceso altera el equilibrio químico del agua y favorece la proliferación de un tipo de algas capaz de generar toxinas perjudiciales para la salud de las personas y animales. Precisamente, son éstas las que predominan en el lago.

Un trabajo realizado por el Instituto Nacional del Agua hace seis años determinó que, en Argentina, luego del sistema del Riachuelo y La Matanza, en Buenos Aires, el lago San Roque era el que más contaminación orgánica presentaba. Y señalaba que esta “ha continuado incrementándose”.

Si el bajo índice de biodiversidad (variedad de especies) es lo que revela el grado de contaminación del agua, los datos indican que en los años 50, el San Roque albergaba a 50 géneros de algas y en las últimas mediciones esa cifra se redujo a sólo ocho tipos.

Entre ellas, las que más proliferan son las cianofíceas, que se nutren del fósforo y nitrógeno aportados por efluentes cloacales y fertilizantes y producen una toxina que le confiere al agua el típico olor nauseabundo, mal sabor, y que puede afectar la salud humana a largo plazo y producir la muerte de animales que la beben. En el verano, este proceso se profundiza por el mayor vertido de materia orgánica.

Es cierto que Aguas Cordobesas -hoy Suez-Roggio- cuenta con una cámara de ozono (éste es un poderoso desinfectante para disminuir las algas, bacterias y microorganismos) en la planta Suquía, pero esta funcionó sólo una vez, y luego una grieta por déficit constructivo acabó con ella. Se rasgó en la losa superior y nunca volvió a funcionar.

El secreto se guardó bajo siete llaves, aunque el sitio web de Aguas Cordobesas asegura lo contrario. Figura como un gran logro que todo el sistema funciona, incluida la precloración por ozono. Quizá parte del préstamo a la Suez por cuarenta millones de dólares del Banco Europeo de Inversiones y que la Suez nunca devolvió, fueron invertidos en esta tecnología presentada como la más moderna de Sudamérica, a pesar que sigue con un dudoso tratamiento antiguo y tradicional no apropiado, basado en la introducción de grandes cantidades de cloro y desinfectantes, asegurando la cantidad a vender y no la calidad. Esta situación se agrava por la falta de controles.

¿Cuánto faltará para que ésta cuenca del lago San Roque diga basta y todas las poblaciones que dependen de su recurso hídrico (inclusive Córdoba) se queden sin el vital elemento?

Nota de Sosperiodista: El autor de esta nota pertenece a la Comisión Popular por la Recuperación del Agua.

8/6/07
El San Roque /

El San Roque

El San Roque. (Cae el sol y asoma una buena noticia, el San Roque recuperó algo del agua perdida, bendita lluvia) Foto y texto Ricardo Cortés.

 

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Eduardo Montero

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