Montecristo. (La telenovela no sólo disparó la venta del libro de Alejandro Dumas. En Anillaco, La Rioja, un bar homenajea la serie que protagonizan Echarri y Krum ¿para cuándo la franquicia?) Foto: Analía Reineri.
Armas al agua. (En Sanagasta, La Rioja, quieren asegurarse que los comensales salgan vivos de los festejos por el cumpleaños de Vtito. Por eso les advierte que antes de entrar, por favor, "dejar las armas en el río") Foto: Analía Reineri.
Sombra. (Compañera inseparable. Nos acompaña a todos lados. En este caso, mientras atravesamos el Puente Olmos, una tarde de sol en la ciudad) Foto: Mario Albera.
Socialismo. (La Plazoleta Centenario Socialista, ubicada por Figueroa Alcorta, sus símbolos aparecen corrompidos por la mano del hombre, como siempre) Foto: Daniel Basso.
Iruya. (El pueblo salteño duplica sus habitantes durante las patronales de octubre) Foto: Analía Reineri.
Ironía (La semana pasada se desarrolló en la plaza San Martín de la ciudad capital una campaña de salud bucal organizada por los estudiantes de odontología de la universidad de córdoba. Mientras los alumnos y sus profesores aleccionaban sobre el cuidado de la boca y la forma de prevenirse -entre ellas, disminuir el consumo de azúcar- una Coca-Cola apareció en uno de los flancos de una dentadura gigante. Toda una ironía) Foto: Sergio Páez.
Historiador callejero. (Se llama Hugo Ortiz, y suele estar en plaza San Martín hablando de historia argentina. Muy pocos se paran a escucharlo, casi nadie; pero eso a él no le importa, parece estar más allá de ese detalle. Ayer, en ocasión del Día de la Lealtad, habló de Perón, de la Marchita, de su obra de gobierno y de los gorilas que lo derrocaron. También alcancé a escuchar algo sobre la Guerra del Paraguay. Cada tanto, matiza sus temas con una canción de su colección de casetes que guarda celoso en una caja. "Es muy inteligente y muy nacionalista", cuenta su amigo, que guarda sus espaldas y lo ayuda a trasladar los dos parlantes, la bandera, la casetera y el ecualizador que parecen de otro tiempo. Es que Ortiz es de otro tiempo. Tiene 80 años, pero una lucidez y entereza envidiable. Podría ser tu abuelo, mi abuelo) Foto: Mario Albera.
Robocop. (Es el hermano delgado y simpático de Schwarzenegger. Suele estar en la peatonal, en la esquina de Rivera Indarte y Deán Funes, llamando la atención de los peatones con sus movimientos sincronizados de humanoide. Cuando parece que está muerto, te lanza una sonrisa, como a la señora de la foto) Foto: Mario Albera.
Día de la Madre. (El microcentro de la ciudad capital recibió ayer un aluvión de gente haciendo compras para agasajar a las madres por su día) Foto: Mario Albera.
Amazonas. (Aparecieron esta semana en la peatonal de la ciudad de Córdoba. Hacen música incaica tipo electrónica. Dijeron ser del Amazonas ecuatoriana. Suenan muy lindo. La gente les tributó el aplauso y les compró sus trabajos que exhibían en una valija) Foto: Mario Albera
La lucha de los hermanitos Flores por un tarro de leche
Estamos salvados, llegaron los veedores del Indec

Los medios de comunicación locales aburrieron ayer hasta el hartazgo comentando las implicancias del operativo que se realizará hoy para censar a la mayoría de los hogares provinciales. Los medios centraron sus notas y comentarios en las particularidades del operativo (las credenciales con que se identificarán los censistas, las preguntas que harán, las sanciones previstas para los que no respeten el feriado, etcétera); pero poco se indagó sobre la necesidad real del censo, el uso posterior de esa información y la aplicación de esa información para un fin específico. Por caso, ¿qué hará el gobierno para impedir que información tan sensible se filtre y sea usada con fines deshonestos o ilícitos? ¿Qué garantías existen en este sentido? La sensación es que se perdieron minutos preciosos discutiendo sobre la presunta espectacularidad de un operativo, que no es más que un gran encuesta donde unos preguntan y otros responden, o mostrando los aspectos más superficiales del hecho como la bolsita que llevarán los censistas (foto). Lo verdaderamente interesante es qué hará el gobierno con esa información y si, finalmente, los cordobeses tendremos accesos en el futuro al procesamiento más fino de esos datos, no a los datos vagos y generales que seguramente el poder buscará difundir.