Buenos Aires queda arriba (Y Rosario de Santa Fe, abajo. Así está la señalización en pleno centro de la ciudad de Córdoba ¿Alguien se "llevó puesto" el cartel?) Foto Gustavo Moreno.
Unos ríen y otros... (Mientras De la Sota circulaba como podía por la peatonal con dirección al edificio legislativo entre cámaras, cables de micrófonos, grabadores y señoronas que buscaban saludarlo y abrazarlo, sus ministros aprovecharon el tumulto para escaparle muy sutilmente al contacto periodístico. Por eso algunos se incomodaron cuando vieron que en vez de seguir al gobernador, la cámara los apuntaba a ellos. Los más ceñudos y desconfiados fueron el ministro de Gobierno y principal operador del gobenador, Jorge "Zurdo" Montoya; la enigmática secretaria de la Gobernación, María del Carmen Poplawski; y el ministro Oscar González, al fondo. Los "sonrisones" fueron el ministro de Justicia, Héctor David, y el flamante ministro de Seguridad, Carlos Massei. No confundir: el primero a la izquierda, en primer plano, es un custodio) Foto: Mario Albera.
Molino. (El viejo edificio donde funcionaba el Molino Córdoba, hoy es la imagen del abandono. Ubicado entre Puente Olmos y bulevar Guzmán, la imponente mole de cemento espera paciente su destino de demolición) Foto: Gabriel Carrera.
Figureti. (Mientras Vezzaro conversa con un colega de una emisora radial en las afueras del edificio legislativo, él escucha atentamente. Me dijo que su nombre es José López y que vive de changas en el centro. Actividad que haya en el microcentro, José aparece. Cuando le pregunté qué le interesaba de la charla, me dijo: "Este señor, es un fiscal de Río Cuarto que viene... viene acá, él tiene que poner orden", etc. Cuando me iba me invitó a una velada boxística el 10 de marzo, en Corral de Palos. "Le voy a decir a Tello (por el reconocido entrenador) que te vaya a buscar a la terminal". José reviste en la categoría liviano, aunque si sigue creciendo así, se viene un Tyson señores. O un guardaespaldas para Vezzaro) Foto: Mario Albera.
Me dan permiso. (La silla de la señora apenas supera el límite permitido por la ordenanza municipal. Pero hay momentos en que, directamente, las mesas y sillas de algunos bares -especialmente de Nueva Córdoba y de la calle Rondeau- se adueñan de la calle tornando intransitable el lugar. La ley habla de un espacio de 1,20 metros para que el peatón pueda circular sin impedimento. Es cierto que el municipio le ha dado algo de orden al asunto, pero en horas pico todo se descontrola) Foto: Gustavo Moreno.
En cinco minutos... (De vez en cuando se torna indispensable detener el reloj interno y tirarse a muerto, como decía el poeta. Felicitaciones por nuestro compañero. El Parque Sarmiento, nos necesita, como el cuerpo el aire libre y puro) Foto: Analía Reineri.
Camino al cielo. (No sé si la foto pueda representar la tensión que genera ver a estos obreros caminar sobre una columna de acero, mientras deben desarmarla, a 47 metros de altura del piso. Sucedió el sábado pasado en la obra del Patio Olmos, sobre la calle Obispo Trejo. Ingresando a la sección Foto Ciudadana podrán apreciar mejor la altura con otras fotos) Foto: Mario Albera.
Parada invisible. ("Perdón: ¿esta es la parada del...?" "En verdad, no sabría decirle, yo estoy esperando a otro coche". Es habitual que no haya indicaciones en las paradas de colectivo en la ciudad como consecuencia de algunos revoltosos que salen a la calle con espíritu destructivo y las autoridades que no reponen la señalización. Esta parada está sobre la Amadeo Sabattini) Foto: Lucas Roldán.
Banquitos. (Un caso de ingenio popular. Ignoramos si los caños ya estaban o fueron puestos adrede. Pero una u otra opción no invalida la cuestión. Ante la falta de lugares de descanso que amortiguen la espera del colectivo en la Amadeo Sabattini, a alguien se le ocurrió tirarle un poco de mezcla a esos caños, hacer una base, alisarla y transformarla en dos improvisados banquitos. Si alguien tiene más datos, por favor, se ruega información, porque a este inventor hay que darle un premio) Foto: Mario Albera.
Enamorados. (Una foto para este día 14 de febrero, tomada sobre calle Caseros, hoy integrada al área peatonal) Foto: Mario Albera.
La lucha de los hermanitos Flores por un tarro de leche
Estamos salvados, llegaron los veedores del Indec

Los medios de comunicación locales aburrieron ayer hasta el hartazgo comentando las implicancias del operativo que se realizará hoy para censar a la mayoría de los hogares provinciales. Los medios centraron sus notas y comentarios en las particularidades del operativo (las credenciales con que se identificarán los censistas, las preguntas que harán, las sanciones previstas para los que no respeten el feriado, etcétera); pero poco se indagó sobre la necesidad real del censo, el uso posterior de esa información y la aplicación de esa información para un fin específico. Por caso, ¿qué hará el gobierno para impedir que información tan sensible se filtre y sea usada con fines deshonestos o ilícitos? ¿Qué garantías existen en este sentido? La sensación es que se perdieron minutos preciosos discutiendo sobre la presunta espectacularidad de un operativo, que no es más que un gran encuesta donde unos preguntan y otros responden, o mostrando los aspectos más superficiales del hecho como la bolsita que llevarán los censistas (foto). Lo verdaderamente interesante es qué hará el gobierno con esa información y si, finalmente, los cordobeses tendremos accesos en el futuro al procesamiento más fino de esos datos, no a los datos vagos y generales que seguramente el poder buscará difundir.