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Toque, gambeta, acción /

Toque, gambeta, acción

Ayer volvió a rodar la pelota en los estadios de fútbol argentinos. Pese al mayor precio de las entradas, que aumentaron un 70%, el público no defraudó. El campéon y el subcampeón, Lanús y Tigre, empezaron ganando, aunque sin jugar bien. También ganó el nuevo River, el Vélez de Tocalli, mientras que el San Lorenzo de Ramón cayó de local. Nuestro periodista ciudadano nos hizo un resumen de la primera fecha del Clausura '08.

Agustín Metzadour.


El primer partido del campeonato dejó como saldo una gran sorpresa en el mundo futbolístico. Porque pocos hubieran apostado por una victoria de Newell’s Old Boys, de visitante, ante uno de los máximos candidatos que tiene el Clausura: el San Lorenzo de Ramón Díaz, y sin embargo eso fue lo que ocurrió en la tarde porteña del viernes.
Para analizar el partido y explicar el triunfo del club rosarino, hay que considerar uno de los factores -sin dudas- decisivo: la temprana expulsión de Jorge Ortiz en el local. A los 4 minutos, el Cuervo ya tenía uno menos y casi inmediatamente Newell’s tomó las riendas del partido. A nadie le extrañó cuando Spolli puso el primero para la visita, porque a esa altura su equipo era claramente superior. A San Lorenzo el partido le hizo un guiño cuando ambos equipos quedaron con 10: esta vez el expulsado era el volante rojinegro Donnet. Pero ni así pudo poner parda la situación porque siguió careciendo de peso ofensivo y Justo Villar no sufrió mayores inconvenientes. Ahora bien, cuando la Lepra sacó más ventaja con el gol del paraguayo Salcedo, las ilusiones del dueño de casa de arrancar con 3 puntos en su poder en el torneo se desvanecieron en totalidad.
Buen planteo de Caruso Lombardi, que sabe que tiene un largo camino por recorrer. En San Lorenzo, se deberá mejorar en el circuito de juego para trasladar aquel favoritismo en las casas de apuestas en reales chances dentro de la cancha.


Estudiantes debutó haciendo bien los deberes: ganando en casa. Eso sí, debió batallar hasta el final con el duro rival que se le presentó en Banfield. El Taladro, que fue 3º en el Apertura pasado, tiene la ilusión de pelear bien arriba este año y con una actitud positiva como la que tuvo en este cotejo podrá hacerlo. Es que los del Sur tuvieron que remar desde abajo desde el principio del partido, porque el Pincha lo madrugó desde el vestuario y cuando corrían recién 9 minutos en el cronómetro de Faraón ya perdía por dos de diferencia. Estudiantes aprovechó la desesperación de los visitantes por descontar y, explotando la movilidad de Pablo Piatti (que hizo uno de los tantos), contó con varias ocasiones para cerrarle la persiana al partido antes del entretiempo. No lo pudo hacer y, tras la charla técnica, Banfield mejoró. Metió un par de contragolpes incisivos y en uno de ellos Darío Cvitanich puso el 1-2. El nerviosismo se apoderó entonces de los jugadores y fanáticos del León. No podían entender que se estuviera sufriendo tanto en un partido que pintaba para goleada histórica. La línea de tres en el fondo local hacía agua, y el temor rondó el arco de Andujar en más de una ocasión. Pero Banfield no supo cómo aprovechar la oportunidad y por eso Estudiantes se llevó todo.
Es justo el resultado si se considera el enorme primer tiempo que hizo el Pincha. Pero nadie se hubiera quejado si el Taladro se llevaba un puntito para el Florencio Sola.


No era un partido más para San Martín. A pesar de tratarse del primer choque del Clausura, su mala situación en los promedios no le permite tomarse ningún tipo de licencia. Los jugadores y el técnico Quiroz sabían que, para revertir eso, debían empezar a recorrer con el pie derecho su camino en el Clausura, que saben que será muy peleado. Por esa razón, un punto se cotiza mucho para los sanjuaninos, y ni que hablar de 3.
Los locales supieron desnivelar la balanza a su favor tras un primer tiempo reñido, en el que Argentinos mostró algo de lo que lo llevó a ocupar un puesto de privilegio en el pasado Apertura (terminó 5º), el estilo que caracteriza a su entrenador Gorosito. Pero cuando el primer tiempo expiraba y todos ya pensaban en la charla del descanso, el árbitro expulsó al mediocampista de la visita Mirosevic, con lo que los planes del Bicho se complicaron.
Ante esa inesperada ventaja en un compromiso difícil, San Martín salió con otra determinación a jugar los últimos 45 minutos. Empezó a atacar sin cesar (sobre todo por la banda defendida por Barzola) y encontró el primero. Ya más relajado, el equipo sanjuanino trató de mantener a los delanteros de la visita lejos de su arco. Y en cuanto tuvo la oportunidad, Pacheco facturó y puso todo 2-0. La diferencia se tornó irremontable para el Tifón de Boyacá, y San Martín pudo cantar victoria en su primera final. Le quedan 18.


Tigre fue la sensación del último torneo, consiguiendo el subcampeonato inmediatamente después de haber ascendido a la Primera División. En el Clausura, muchos de los fanáticos de los de Victoria se preguntaban si iba a poder mantener el ritmo que lo hizo capturar 34 puntos en la primera mitad de la temporada. Y las dudas que invadían a esos Matadores empezaban a patentarse al ver que su equipo, con un jugador más desde el primer tiempo, no podía vulnerar a un timorato Gimnasia de La Plata. El Lobo había abierto el marcador a los 9 minutos de la etapa inicial (por Ignacio Piatti) y había confundido a los de Diego Cagna, que no tenían ideas y sólo atinaban a echar centros para ver si alguno de sus delanteros lograba generar riesgo. Cuando se fue expulsado Gentiletti en la visita, el mensaje de su técnico fue claro: todos atrás a defender la ventaja. Así, los defensores y los volantes del Lobo empezaron a tomar poco a poco mayores recaudos, hasta llegar a un punto en el que no pudieron retener más la pelota y debieron entregársela a los jugadores locales y rezar para que nadie vulnerara la vaya de Kletnicki. Pero si algo caracteriza a Tigre es ese tesón de no darse jamás por vencido. Y tanto insistió que encontró con Morel la igualdad. Todavía estaban confundidos los defensores de Gimnasia cuando Guillermo Suárez dio vuelta la historia y puso el 2-1. En sólo tres minutos (y a 3 del final del partido), terrible impacto negativo para el Tripero, festejo sin igual para los de San Fernando. Y para sus fanáticos que albergaban dudas. Tigre está de vuelta.


En Liniers, el sábado, se dio uno de esos partidos que pueden terminar siendo para cualquiera de los dos conjuntos. Pero la realidad es que el ganador fue Vélez Sársfield, y fue justo. En el debut de Tocalli en el Fortín, los anfitriones supieron sacar una ventaja importante en el primer tiempo de 3-1, y terminó pidiendo la hora por esos azares del destino. Porque, más allá que Colón dio demasiadas ventajas defensivas en jugadas puntuales del choque que de no haber tenido lugar posiblemente hubieran decantado el resultado a su favor, los dos delanteros del local (Balvorín y Silva) fueron demasiado para la zaga del Negro. Así, el tucumano convirtió dos goles claves: el primero y el 4-1 al comenzar el segundo período para evitar la reacción del rival, y el uruguayo puso el 2-0. Aunque tenía una ventaja de 3 goles, las pelotas aéreas complicaron en demasía a la defensa velezana, y por eso Colón casi alcanza la proeza de la igualdad. Pero como el Sabalero también desaprovechó oportunidades, el que terminó cantando victoria fue el Fortín.
¿Qué deben mejorar ambos? Vélez tendrá que levantar el rendimiento atrás para ser un equipo con reales aspiraciones. Colón, si quiere evitar el drama de la Promoción, tiene que entender que en Primera División hay que sacarle rédito a las posibilidades de gol que se tengan, porque de lo contrario tendrá problemas. Y también evitar esas confusiones “evitables” que lo pueden complicar y mucho en partidos futuros.


Si se hubiera preguntado antes de comenzar el partido en Olimpo si se firmaba un empate en Avellaneda, seguramente todos hubieran respondido afirmativamente: jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas. Todos ellos hubieran visto con buenos ojos llevarse un punto del Cilindro., más teniendo en cuenta que Olimpo fue el peor equipo jugando de visitante del Apertura (sólo empató con Central y venció a Gimnasia de Jujuy)
Pero no fue tal la sensación que quedó en el conjunto bahiense cuando Laverni dio por finalizado el cotejo. Lo que se advertía era una evidente desazón por haber dejado escapar dos puntos ante un rival directo en la pugna por evitar la pérdida de categoría. Es que la visita tuvo todo, absolutamente todo en sus manos para quedarse con las 3 unidades. E inexplicablemente dejó ir la victoria.
¿Fue superior Olimpo? Sí. Su primer tiempo fue impecable, manejó a justo los ritmos del partido y se puso en ventaja con un gol de Páez. El local, a todo esto, era la contracara: la pelota les quemaba a sus jugadores y generó escasas chances.
En la etapa final, el ingreso de Maximiliano Moralez le dio mayor fútbol a Racing, que equilibró un poco la cuestión. De todas formas, los de Bahía Blanca siguieron siendo superiores y gozaron de más de una oportunidad para cerrarle la persiana definitivamente al juego. Un 0-2 hubiera sido demasiado duro para la Academia, imposible de remontar. Olimpo, no obstante, le perdonó la vida. Parecía, igualmente, que los puntos iban a viajar al Sur de la Provincia de Buenos Aires. Y en ese momento, a 6 del término de las acciones, apareció la cabeza de Facundo Sava para sellar el 1-1, aliviar un poco a Racing y dejar en los visitantes sumidos en una tremenda frustración.


Partido que tuvo dos momentos completamente diferentes. El primer tiempo fue una siesta. Lanús, local y campeón, tenía que hacer el gasto e ir a buscar el arco defendido por Assmann. Se lo vio muy atado y con poco circuito de juego entre los mediocampistas y los delanteros, por cuya razón casi no generó situaciones de riesgo, salvo alguna que otra iniciada por el talentoso Diego Valeri. Independiente, a pesar de no tener ofrecer mucho más al espectáculo, fue superior. Cortó la conexión de juego del Grana y tímidamente supo crear un par de ocasiones. De todas formas el juego fue pobre y todo terminó 0-0.
El partido era malo en el Sur, pero en el complemento Lanús salió decidido a ganar. Tras una exquisita jugada elaborada entre Salomón y Valeri, el defensor visitante Gioda (justamente ex Grana) venció a su propio arquero y le dio la ventaja al dueño de casa. Pero el Diablo, en lugar de lanzarse en busca del empate, siguió con el ritmo tibio de la primera etapa. La diferencia de este período era que Lanús tenía otra actitud, y por ello se apoderó del campo de juego y tuvo varias oportunidades de cerrar la cuestión, pero Valeri dos veces y Sand en otra no fueron lo suficientemente contundentes. Assmann tenía el protagonismo que debía ser propiedad de Denis (desperdició una clara) y Montenegro (mal disparo en un tiro libre sobre la chicharra), y abortó toda posibilidad de aumento por parte de Lanús.
Por lo hecho en esa parte final, el Granate fue un legítimo ganador del encuentro. Así se inicia un duro sendero en el que el defensor del título va a procurar retener el cetro argentino.


Boca Juniors estrenaba técnico: Carlos Ischia, antiguo ayudante de campo del exitoso Bianchi, se sentaba en el banco del club de la Ribera después de alternar buenas y malas en Vélez, Gimnasia (LP) y Rosario Central, que casualmente sería su rival en el debut al frente de los Xeneixes. Además de eso, Juan Román Riquelme retornaba al equipo tras una ausencia de 6 meses para procurar llevar a lo más alto en Clausura y Libertadores tras el fracaso en Oriente.
Considerando esas circunstancias, sumadas a que el oponente de turno había salido último en el Apertura y navega por los peores lugares de la tabla de promedios, alentaba a los hinchas visitantes a suponer una cómoda victoria inicial.
Sin embargo, el partido fue muchísimo más parejo de lo que se podía suponer. Los jugadores de Central metían como si se jugaran la vida y el descenso en este único partido, y las individualidades de Boca no aparecieron durante la primera etapa, que mostró muy poco más allá de haber sido algo superior. Los rosarinos, con evidentes mayores limitaciones, intentaron quitarle protagonismo a los talentosos de los auriazules, y lo consiguieron por momentos. Por eso, Boca sufrió muchísimo la falta de claridad de Riquelme y Palacio y Palermo no contaron con reales oportunidades.
No obstante, la claridad del ex Barcelona y Villarreal apareció en todo su esplendor a 15 minutos del final del cotejo, cuando le dio un pase extraordinario a Palacio, quien eludió al arquero Álvarez y puso a su equipo 1-0 arriba. Rosario Central, entonces, no tenía casi recursos para volver a empatar el partido, excepto el recurso de dejar todo en cada pelota como antes. Pero Cristian González, aprovechando una jugada rápida, pateó desde media distancia y selló un inesperado 1-1 cerca del término. Y les amargó el debut a Ischia y a Román.


Fue la reaparición de Arsenal de Sarandí en el fútbol argentino tras la conquista de la Copa Sudamericana. Los jugadores y su DT Gustavo Alfaro, por esa razón, tenían ganas de regalarle a su gente un buen resultado en este primera fecha para seguir festejando, además de ese título, la clasificación a la Copa Libertadores (integrará el Grupo 8 junto a Fluminense, Libertad y Liga Deportiva Universitaria de Quito).
Por el lado del visitante, presentaba nuevo técnico (Úbeda) y tenía intenciones de repetir lo hecho en el Apertura, en donde consiguiera 30 unidades y alcanzara la 8ª colocación.
En la previa se planteaba un partido parejo, pero nada de eso ocurrió. A los 6, Luciano Leguizamón, ex Gimnasia de Entre Ríos y Talleres, adelantó a Arsenal. Y un ratito más tarde, el histórico José Luis Calderón, agregó un número al resultado. Un 0-2 antes de los 15 minutos fueron demasiado para Huracán, que se vino abajo anímicamente y nunca se pudo reponer de esos dos mazazos. Arsenal, empero, no fue mucho más que el Globito. Pero sus puntas tuvieron la facultad de explotar al 100% las groseras fallas de la zaga quemera. Aún así es evidente que en un partido entre fuerzas tan parejas, una diferencia tal lo complica todo para el equipo que va perdiendo.
Huracán, que mostró una imagen débil, tuvo como puntos destacables las entregas que ofrendaron Sánchez Prette y Leandro Díaz en la mitad del terreno. No mucho más. El rendimiento tendrá que ser mayor si se quiere vencer a Lanús en el Tomás Adolfo Ducó en la segunda jornada.
Arsenal puede estar tranquilo y esperar pacientemente el próximo duelo, ante Colón en Santa Fe, para después si empezar a soñar con la Copa.


River jugó el partido de cierre de la fecha inaugural, y tuvo un comienzo sólido ante un apático Gimnasia de Jujuy, al cual terminó venciendo por 2 a 0. Y esta alegría tiene doble valor, si se tiene en cuenta que fue el único de los grandes en cantar victoria, algo que en este tipo de torneos cerrados puede ayudar y mucho a la hora de las definiciones.
En el Millonario tenía su primera vez como técnico Diego Simeone, que venía de un ciclo exitoso en Estudiantes de La Plata, y que llegó a Núñez con la premisa de formar un equipo aguerrido y ofensivo a la vez, es decir, trasladar al golpeado plantel la fórmula que tantas alegrías le había dado al Pincha.
Si bien faltó la gran contratación del verano (Abreu) se pudo ver algo de la idea del Cholo, que tiene la intención de juntar a los habilidosos Rosales, Sánchez y Ortega para generar juego y así abastecer al delantero, que en este partido fue Falcao García.
Con todo, Gimnasia de Jujuy no fue un rival a la altura de las circunstancias y no puede servir de parámetro para analizar para qué se encuentra River. Aunque la victoria el local fue totalmente justa, la jugada que derivó en el primer tanto del partido (gol de tiro libre de Matías Abelairas) estuvo salpicada de dudas, al punto que el técnico del Lobo Ramacciotti lo reclamó.
En el Millo queda mucho por hacer si Simeone quiere convertir a su equipo en un verdadero dolor de cabeza para todos. Tardó casi 50 minutos en vulnerar a un rival de poco fuste y eso lo puede llegar a pagar cuando la envergadura del oponente sea diferente.
Gimnasia de Jujuy sigue muy complicado porque la derrota lo dejó en Zona de Promoción. En la segunda fecha tendrá revancha en casa, porque un Estudiantes seguramente con suplentes visitará la Tacita de Plata. Allí no habrá excusas y los albicelestes tendrán que sumar obligatoriamente antes que la cosa se ponga más dura para ellos con el promedio.

Posiciones



Peores promerios


PRÓXIMA FECHA:

Banfield – Racing
Colón – Arsenal
Gimnasia LP – Central
Gimnasia J – Estudiantes
San Lorenzo – San Martín
Olimpo – Vélez
Independiente – Tigre
Huracán – Lanús
Newell’s – River
Boca - Argentinos

B NACIONAL (20ª fecha)

Unión 2-0 San Martín (T)
Rafaela 3-2 Chicago
Godoy Cruz 2-0 Defensa
Ferro 2-1 Ben Hur
Chacarita 1-1 Instituto
Almagro 1-0 Aldosivi
Tiro Federal 2-1 Independiente Rivadavia
CAI 0-0 Quilmes
Belgrano 2-0 Almirante Brown
Platense vs. Talleres


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Pablo N.

Muy bueno el artículo, mucha dedicación para darnos un buen resumen de la fecha. Una cosa, puede ser que el autor es hincha de Lanús? El final del comentario sobre ese partido me parece que lo manda al frente.



juan c. olmos

Referente al equipo de River,no cambio nada se vio una recuperacion de algunos jugadores que que daban LASTIMA y no podian jugar en River en la temporadada pasada,pero lo GRAVE de River es que no hay DEFENSA,si hay un plantel que SICOLOGICAMENTE esta bien por el tecnico Simeone,pero hay que ESPERAR.




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