
Sosperiodista.
“La relación actual en la argentina entre los empleados y los empleadores esta dictada por la arbitrariedad de estos últimos. Son ellos los que en forma caprichosa fijan las condiciones de contratación. Esto significa que precisan el sueldo, los días y horarios laborales, la cantidad de días de vacaciones. etc. Recolectando experiencias de trabajadores y padeciendo personalmente esta práctica. Intento dar forma a este contenido poco organizado el Empleo en Negro”, avisa Ciro Museres, el artista de 25 años responsable también de Desaparecidos en la red, un proyecto de experiencia conjunta que convocó en marzo a los usuarios de programas de Mensajería instantánea (tipo msn) a usar en su Nick la identidad de una persona desaparecida durante la ultima dictadura militar.
En el proyecto Empleoar (una iniciativa de arte en Internet o Net Art) uno puede encontrar Empleos Clasificados, las ofertas destacadas y hasta remeras que publicitan esta modalidad laboral. Parece cínico. Pero el cinismo está dado en el modo en que empresas y Estado aceptan esta situación.
“No intento con esta acción denunciar una "realidad" o situación vivida por cierto sector social, lo cual sería en todo caso un recurso poco creativo teniendo en cuenta que la mayoría conoce o contempla esta situación, o "converge por momentos en una realidad conocida por todos". Donde las condiciones de trabajo pocas veces cumplen con lo que rige la ley. La intención aquí no es romper un código, sino resignificarlo. A partir de un proceso de transformación de una de las páginas más visitadas por los que estamos en "búsqueda" pretendo establecer una reflexión y discusión acerca de estos temas. En el sitio, los empleados pueden registrarse para configurar y construir un mapa y base de datos del trabajo en negro. También los empleadores pueden realizar sus búsquedas de empleados y estar actualizados sobre las últimas novedades del empleo en Negro. Después de todo, lo que hago aquí no es más que una contribución social", explica el artista.
Lo más rico del sitio es quizás, el testimonio de las personas que poseen variado nivel de educación formal y de diversas profesiones (hasta docentes que trabajan para el Estado en negro). Este espacio está concebido como una intervención artística de carácter social. Y propone reflexionar sobre un hecho aceptado.
14/07/07
Recomendar esta nota
La lucha de los hermanitos Flores por un tarro de leche
Estamos salvados, llegaron los veedores del Indec
Carta abierta al intendente Daniel Giacomino

Los medios de comunicación locales aburrieron ayer hasta el hartazgo comentando las implicancias del operativo que se realizará hoy para censar a la mayoría de los hogares provinciales. Los medios centraron sus notas y comentarios en las particularidades del operativo (las credenciales con que se identificarán los censistas, las preguntas que harán, las sanciones previstas para los que no respeten el feriado, etcétera); pero poco se indagó sobre la necesidad real del censo, el uso posterior de esa información y la aplicación de esa información para un fin específico. Por caso, ¿qué hará el gobierno para impedir que información tan sensible se filtre y sea usada con fines deshonestos o ilícitos? ¿Qué garantías existen en este sentido? La sensación es que se perdieron minutos preciosos discutiendo sobre la presunta espectacularidad de un operativo, que no es más que un gran encuesta donde unos preguntan y otros responden, o mostrando los aspectos más superficiales del hecho como la bolsita que llevarán los censistas (foto). Lo verdaderamente interesante es qué hará el gobierno con esa información y si, finalmente, los cordobeses tendremos accesos en el futuro al procesamiento más fino de esos datos, no a los datos vagos y generales que seguramente el poder buscará difundir.