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Hay razones económicas para hacer magia /

Hay razones económicas para hacer magia

Un ex funcionario del organismo consideró que la intención del gobierno nacional de intervenir el Indec a fin de manipular a su favor los datos inflacionarios no obedece a razones estrictamente políticas vinculadas con el año electoral, sino también económicas. Su tesis es que el gobierno debe controlar de alguna manera el índice de precios para evitar que crezca la deuda interna que está en manos de los ahorristas que tienen bonos ajustables por CER.


Sosperiodista.


Anoche, en su programa Desde el Llano (va por TN los lunes a las 22), el periodista Joaquín Morales Solá analizó la problemática del Indec junto a un grupo de invitados.

Estuvieron el candidato a presidente de la Nación, Roberto Lavagna, y dos legisladores nacionales: Adrián Pérez (ARI) y Ernesto Sanz (UCR).

Lavagna afirmó que debido a la manipulación que el gobierno de Néstor Kirchner hace de los datos estadísticos oficiales la "inflación real" de los últimos doce meses rondó "el 15%" y no el 9,7% como afirma el gobierno. Y que el índice de los alimentos oscila entre "el 18% y 20%".

Lavagna reveló que el gobierno ha decidido el reemplazo de los "data entry", las personas que cargan los datos que recolectan los encuestadores del Indec en las computadoras del organismo. Dijo que esto es una prueba fehaciente de cómo Kirchner busca tergiversar la realidad inflacionaria.

Los legisladores abonaron estos dichos. Sanz, por caso, contó que de los siete "data entry" con que trabaja el Indec, tres acaban de ser cambiados por el gobierno. Agregó que uno de ellos es allegado a una de las nuevas funcionarias que el gobierno puso en reemplazo de las directoras salientes. A esto debe sumarse la renuncia el fin de semana del titular del organismo, Lelio Mármora y su reemplazo por el hasta ayer titular adjunto, Mario Krieger.

Para el senador radical, la decisión de intervenir el Indec, a riesgo de haberle afectado su principal capital que es la credibilidad, obedece al año electoral. "Acá hay un trasfondo electoral", dijo.

Pero fue un ex funcionario del Indec, Víctor Beker, quien al final del programa develó el costado económico del asunto. Según este ex titular del Indec, aquí radicaría la razón más fuerte del gobierno de tocar los números para difundir un índice de inflación que no es.

Beker explicó que cada punto porcentual de aumento de la inflación equivale a 1.700 millones de pesos más de deuda pública interna.

¿Qué significa esto? Que habiendo títulos de deuda pública ajustable por CER (esto es, por la evolución de los precios) en manos de ahorristas, cuanto más inflación, mayor rendimiento y más dinero debe pagarle el Estado a esos ahorristas. En consecuencia, si la inflación verdadera es el índice de inflación verdadero es mál alto que el oficial, lo que hay -a decir de Beker- no es superávit sino un "default encubierto".

De ser esto cierto, el problema lo tendrían entonces los ahorristas, que obtienen menos rendimiento del deseado, y por añadidura, todo el pueblo argentino, que es engañado en su buena fe por burdos prestidigitadores que hoy ocupan los puestos jerárquicos de la Nación.

13/3/07

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