
Omar Moretti (Haedo, Buenos Aires)
Un Oficial de Justicia, la abogada de los damnificados y la policía ingresaron a la obra en construcción durante la semana pasada. Después de identificar a los obreros y verificar el avance de la construcción hasta el momento, procedieron con la suspensión de los trabajos.
El Juzgado Civil y comercial Nº1 de La Matanza ordenó la “paralización” de la obra ubicada en la calle Vicente López 239 de Ramos Mejía. La medida cautelar fue dictada por la doctora Orlando en base a un interdicto presentado por los vecinos contra la constructora Emigen SA.
La doctora Blanca Medina Borja, abogada de los damnificados sostuvo que “se ordenó la paralización de la obra como una medida cautelar, esto, no decide la cuestión de fondo es provisorio”, y agregó, “cada juicio es particular; en este caso se tuvo en cuenta la posibilidad del daño temido. A partir de ahora, vamos a empezar a discutir”.
Por otro lado la patrocinante de los vecinos confirmó que a partir del momento en el que se llevó a cabo el procedimiento judicial, “se prohíbe continuar con la construcción, hasta que se cumpla el requerimiento de la justicia de, mejorar las condiciones de seguridad y evaluar el posible perjuicio”, al que están sujetos todos los habitantes linderos con la parcela.
Si los responsables de la obra en construcción continúan con los trabajos, desobedeciendo la orden del juzgado, “puede haber una multa o inclusive podemos hacer una causa penal”, afirmó la letrada.
Los obreros presentes en el lugar fueron identificados por el oficial de justicia y minutos más tarde abandonaron el lugar sin hacer ningún tipo de comentarios. Al enterarse de los nuevos acontecimientos, los dueños de la construcción se hicieron presentes, pero la decisión ya se había tomado y todos se habían retirado.
Los vecinos del lugar denunciaron la obra porque consideran que “afecta la morfología y la vocación del barrio” y se quejan de que, permanentemente, caen desde los pisos superiores todo tipo de elementos contundentes que ponen en riesgo la salud de todos los que transitan o viven en el barrio.
Un arquitecto presente en el lugar remarcó que “urbanísticamente hablando -el proyecto- es un desastre” y señaló que, para que “la obra sea segura las vallas de contención tenía que estar cada tres pisos”. Desgraciadamente, por una cuestión económica, lo que se hace habitualmente es “ir cambiando las bandejas de lugar para ahorrar en materiales”.
La obra penalizada fue aprobada por el Honorable Consejo Deliberante de La Matanza mediante una ordenanza de excepción (14.048). Cabe destacar que, dicha norma, “contraría la Ley de Ordenamiento Territorial y Usos del Suelo que dispone que: toda ordenanza debe ser convalidada por el gobierno provincial”.
A partir de este momento, los responsables de la empresa constructora están en condiciones de apelar la resolución judicial y pedir el levantamiento de la medida. Mientras tanto, los vecinos preparan una presentación para empezar a tratar los problemas de fondo que desde hace más de un año vienen denunciando.
Recomendar esta nota¡Cuando se quiere, se puede!, es el contenido mas histórico del hacer o no hacer en asuntos administración pública y en aplicar la justicia. Por favor, que surgan en Córdoba vecinos de la cateoría de Ramos Mejía. Buena nota.
Tarjeta de control de barras bravas
Indignación, transporte público y las enseñanzas de Sthépane Hessel
En el reino del Ramón, un botón sirve de muestra

El municipio insiste en provincializar el Hospital del Sur. Intervención, robo y asamblea en el centro vecinal de Villa El Libertador. ¿Por qué la Caja de Jubilaciones es deficitaria? responde un especialista. Un club busca recuperar el nombre que la dictadura censuró. Un muro de tierra separa un asentamiento de un barrio cerrado. Un experto indica cómo deben proceder los trabajadores comunitarios en salud. El problema de la vivienda en la ciudad. Y más: ingrese y descargue La Décima de mayo 2012.