
Jorge Herrera Marín (desde Barcelona)
Las dos principales fuerzas políticas de España pujan cabeza a cabeza de cara a las elecciones del domingo próximo.
El Partido Popular (PP), de corte netamente conservador, que ha ejercido como oposición durante los últimos cuatro años, está según las últimas encuestas cuatro puntos por debajo del Partido Socialista (PSOE), que postula la reelección del actual presidente del Gobierno José Luís Rodríguez Zapatero.
Ambas fuerzas se repartirán el grueso de los votos, dejando una vez más relegadas a situaciones marginales a la izquierda y a los partidos nacionalistas, fuerzas que al final del pulso político acaban teniendo gravitación para el tejido de alianzas que permitan mayoría a la hora de sacar adelante las leyes en la Legislatura.
Entre los temas más espinosos que se han blandido durante ésta campana figuran las cuestiones económicas; las leyes sociales promulgadas por el Gobierno como la de enseñanza de instrucción cívica y el matrimonio homosexual, contestada desde el PP y la cúpula eclesiástica; la política antiterrorista; el trasvase del río Ebro que propugna el PP para llevar agua al sur del país y a la que se oponen Cataluña y Aragón y la política internacional.
Sin embargo, un punto crucial de los que más preocupan al ciudadano ha sido tema de candente debate: la inmigración. Los españoles sitúan la inmigración como una de sus principales preocupaciones en los sondeos de opinión, junto al desempleo y al terrorismo.
Casi uno de cada diez habitantes del territorio español es hoy extranjero. Casi el noventa por ciento son inmigrantes legales que trabajan, perciben un salario y pagan impuestos.
La inmigración ha favorecido el crecimiento de la renta per cápita, apuntalado el sistema de pensiones, aporta mano de obra para el sector servicios y ha hecho crecer el índice de natalidad. Sin embargo, los inmigrantes, que no votan, se han convertido en moneda de cambio y en chivo expiatorio de muchos males.
La derecha, siguiendo el efecto Sarkozy, radicaliza el discurso y explota el descontento de quienes piensan que los extranjeros llegan a quitarles el empleo, a delinquir o de que tienen la culpa del colapso que vive el sistema sanitario que está sobrepasado porque ha quedado pequeño para un volumen poblacional que ha crecido muy rápidamente. Lo que queda claro, es que la intencionalidad o las cosas mal explicadas siempre generan suspicacias.
España es el segundo país receptor de inmigrantes, sólo superado por Estados Unidos.
Desde el PP reclaman al Gobierno su política de regularización que permitió el blanqueo de su situación ilegal a más de 700 mil inmigrantes y pretenden instrumentar si ganan según el presidente del PP y candidato a la presidencia del Gobierno Mariano Rajoy, "un contrato de integración" para los inmigrantes por el que éstos tendrán los mismos derechos que los españoles, pero deberán comprometerse a "cumplir las leyes, aprender la lengua y respetar las costumbres de los españoles”.
El contrato afectará a todo aquel inmigrante que quiera obtener "un permiso superior a un año de residencia en España", e incluirá el requisito de comprometerse a "regresar a su país si durante un tiempo no logra encontrar empleo". Rajoy también ha prometido crear "una agencia de inmigración y de empleo que trabajará para atender las demandas reales de las empresas españolas, que tendrá a su cargo la supervisión de la selección, formación y contratación de trabajadores extranjeros con plenas garantías" para ambas partes.
Claro que no todo se ha dicho con tanta retórica durante la campaña. Las ventajas del sistema sanitario nacional para los extranjeros o la decreciente calidad del sector servicios desde que la mano de obra desconoce las variedades gastronómicas del desayuno español son algunos de los argumentos esgrimidos por el secretario ejecutivo de Economía y Empleo del PP, Miguel Arias Cañete, en defensa del plan sobre inmigración propuesto por su líder, Mariano Rajoy. Arias Cañete explicaba que: "Alguien que para hacerse una mamografía en Ecuador tiene que pagar el sueldo de nueve meses, viene aquí y tarda un cuarto de hora".
El PP espera que una postura dura sobre la inmigración le ayude a arañar votos entre la clase trabajadora, preocupada por la seguridad en el empleo a medida que se desacelera la economía.
Por su parte, algunas agrupaciones nacionalistas como Convergencia y Unión han empapelado las calles de las principales ciudades catalanas con afiches en los que se lee: “La gente no se va de su país por ganas, se va por hambre. Pero en Cataluña no cabemos todos”.
Desde el PSOE afirman que durante el último gobierno del PP se colaron en España más de un millón de inmigrantes. Entretanto, el ex presidente del Gobierno español, Felipe González presidirá el 'grupo de sabios' que deberá definir el futuro de la Unión Europea en los próximos años en esta materia.
Para González, quien fuera presidente por el PSOE, los temas inmigratorios en Europa tienen que ser de responsabilidad comunitaria y no sólo de aquellos países a través de cuyas fronteras entra el grueso de los indocumentados.
En un territorio donde hay libre circulación de ciudadanos y mercancías no es posible que se considere esta cuestión como una preocupación de algunos países, sino que la custodia del ingreso y las gestiones internacionales tendientes a mitigar el flujo inmigratorio debe ser responsabilidad de la Unión Europea en su conjunto.
Faltan pocas horas para las elecciones y Europa mira atenta lo que va a pasar España.
(foto enviada por el autor del artículo)
7/3/08
Recomendar esta notaaguante rodríguez zapatero, porque rajoy, como mambrú, volverá a llevar a los españoles a la guerra...
Pensar quelos gallegos vinieron a nuestro pais con una mano adelante y otra atrás, muertos de hambre, a ahcerse la America, y ahora soberbios quieren echar a los inmigrantes. E vinieron huyendo de la persecución política, odirectamente por el hambre que pasaban en sus paises de origen.El problemas de las corrientes migratorias desde los paises del llamado Tercer Mundo, son resabios de sus épocas colonialistas e imperialistas, cuando se creian enviados de dios para dirigir a lso pueblos incivilizados, salvajes, bárbaros. Ellos se creen en serio que tienen sangre azuly que son superiores, de ahi que siguen manteniendoridiculos reyes y cargos honorarios como Condesas, Duquesas, Infantas y todas esas ridiculezas que afectan el raciocinio humano, ya que todos somos iguales. Es el llamado Eurocentrismo. Se vereen el reinode la Razóny enverdad en ella ( Europa)nacieronlos fudnamentalismos más irracionales que se pudieron imaginar,como el Fascismoy el nazismo. A los gallegos en la atroz guerra civil que tuvieron entre lois años 1936/39, nosotroslos Argentinos le dimos Trigo GRATIS. Entiendan GRATIS. Barcos cargados de Trigo salieron del puerto de Buenos Aires, fueron para apaliar la hambruna española. De todas formas es mejor Zapatero, porque sino de nuevo van a ir a la cola del imperialismoyanqui,siendo como el enano Aznar que ra el payasinde Bush y Tony Blair. Genocida y criminal de guerra.
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