escribi tu nota

publica tu articulo

el surprensa red

El Mundo

El día en el que el viento pudo más que las centrales nucleares /

El día en el que el viento pudo más que las centrales nucleares

Para "envidia" de los argentinos, cuya crisis enérgetica se refleja hasta en el periódico The Economist, el 8 de diciembre en España los aerogeneradores produjeron más energía que todas las centrales nucleares de ese país. El "milagro" se produce gracias a regulaciones que obligan a las compañías eléctricas a comprar lo que se produce mediante fuentes renovables. Todo un dato si se considera la delicada situación de Europa respecto a este tema.

Jorge Herrera Marín (Barcelona)

El pasado 8 de diciembre marcó un hito en España para la producción de energía eléctrica mediante fuentes renovables. Ese día, a las dos y media de la tarde, los aerogeneradores españoles produjeron más electricidad que las ocho centrales nucleares del país en su conjunto y abastecieron el 31% de la demanda, según datos proporcionados por la Asociación de Productores de Energías Renovables.

Ese mismo día, las nucleares abastecían al sistema en un 25,34% y las hidráulicas en un 19,55%. Desde la Asociación puntualizaron también que durante 2006 el viento ha producido en promedio el 10% de la electricidad española.

El secreto para tan espectacular participación de los generadores eólicos se basa en un marco regulador que obliga a las compañías eléctricas a comprar toda la producción obtenida mediante fuentes renovables, sea esta eólica, fotovoltaica o biomasa.

El dato adquiere particular relevancia si se considera la gran dependencia energética de España, cuyo sistema esta pendiente en gran medida de las compras que efectúa a Francia, el segundo país en el mundo en número de reactores nucleares después de los EE.UU. Francia obtiene así el 78% de su electricidad mediante 59 centrales.

El marco regulatorio español ha hecho propicia la inversión mediante este sistema a largo plazo con una rentabilidad atractiva, lo que ha interesado a estamentos públicos y privados que se han volcado a la obtención energética mediante este tipo de recursos alternativos.

Para graficarlo sólo hace falta un dato: en la planificación energética de 2002 a 2012 el Gobierno previó una aportación de 9 mil MW que se ha visto superada largamente, ya que este año la capacidad instalada asciende a los 12 mil MW. Ahora el recálculo oficial estira la cifra deseada para 2012 a los 20 mil MW para todas las renovables, objetivo que a este paso será fácilmente alcanzable.

El pico productivo del día 8 ha sido excepcional ya que en el momento de mayor generación estaba en funcionamiento el 70% del parque eólico, contra el promedio del 30% habitual. Estas variaciones se deben a que no siempre el viento sopla con suficiente fuerza en todas las cuencas eólicas, lo que conspira contra la regularidad deseada del sistema; sin embargo, este inconveniente se soslaya merced al gran número de aerogeneradores instalados en la geografía peninsular que van funcionando de manera alternativa. Aún así, una nuclear funciona en promedio 8 mil horas anuales contra las dos mil doscientas de un parque eólico.



Qué pasa en Europa

La Unión Europea vive hoy una crisis energética derivada de su excesiva dependencia del gas ruso y del incesante incremento de la demanda. Esto ha llevado a hacer la vista gorda ante los manifiestos abusos de poder y las flagrantes violaciones de los derechos humanos del gobierno de Putin, que chantajea a una Europa presa de sus necesidades.

Además, las disputas por el precio del gas entre Rusia, donde están los reservas y Bielorrusia, a través de cuyos gasoductos se abastece Europa, casi dejan sin suministro hace un año a buena parte del continente y amenazan con convertirse en un nuevo problema este invierno. Bielorrusia no reconoce el precio exigido por Gazprom, la compañía rusa productora de gas, que aumentó el precio de los mil metros cúbicos de 46,69 a 75 dólares.

Justamente esta crisis reabrió el debate sobre la necesidad de instalar nuevas centrales nucleares y ha llevado a Bruselas a rehabilitar el uso de este tipo de energía para paliar el déficit actual. Además, hay otro factor a considerar: la alarma que se está desatando a nivel mundial por el efecto invernadero. La generación de energía nuclear no produce prácticamente emisiones de CO2. Hoy Europa esta dividida entre Alemania, Italia y España que optan por quitarse de la vía nuclear, y Francia y Finlandia que apuestan por mantener el sistema.

El tema es delicado, máxime cuando Alemania y España ya han comenzado el cierre de varias de sus centrales por estar caducas y no han compensado la baja.

Cómo es un aerogenerador.

Un aerogenerador es un generador eléctrico movido por la acción del viento. La energía cinética del aire en movimiento mueve la hélice y, a través de un sistema mecánico de engranajes, hace girar el rotor de un generador, normalmente un alternador trifásico, que convierte la energía mecánica rotacional en energía eléctrica. Los aerogeneradores se agrupan en parques eólicos distanciados unos de otros, en función del impacto ambiental y de las turbulencias generadas por el movimiento de las palas, que llegan a medir cincuenta metros cada una; es decir que el diámetro de un generador es de cien metros. Dado que la velocidad de rotación de las aspas es baja, la mayoría hacen uso de una caja reductora para aumentar las revoluciones del generador eléctrico.

Este tipo de generadores se popularizó rápidamente al ser considerados una fuente limpia de energía renovable, ya que no requieren para la producción de energía una combustión que produzca residuos contaminantes o gases implicados en el efecto invernadero. Sin embargo, su localización frecuentemente en lugares apartados y de elevado valor ecológico puede provocar efectos perjudiciales, como el impacto visual en la línea de horizonte y el ruido generado por las palas, además de los causados por las infraestructuras que es necesario construir para el transporte de la energía eléctrica hasta los puntos de consumo.

(las fotos pertenecen al autor de esta nota)

29/12/06


Recomendar esta nota





interesante nota que pinta a las claras lo que es vivir en el primer mundo y otra cosa aquí donde la improvisación nos enfrenta hoy a una crisis llena de interrogantes.



oscar

tengo un amigo en españa que hace unos años vive en Madrid y hace un tiempo me había comentado el fenómeno de la energía alternativa y de cómo los españoles lo habían planificado en función de los problemas de abastecimiento en Europa. No voy a redundar diciendo lo que el artículo ya explica muy claramente, pero sería interesante indagar cómo ha hecho España para seguir adelante con este proyecto y obligar a las compañías a comprar todo lo que produzca el sector sin que los intereses que giran en torno a la compra y venta de la energía nuclear boicoteen la partida. Los países emergentes saben de esto, también vienen experimentando como suplir la falta energética con nuevas alternativas, pero siempre los benditos intereses ocultos conspiran para que eso suceda, sumado a la falta no de ingenio sino de decisiones políticas estratégicas, porque de eso se trata.



Daniela

Hermosa nota Jorge... Espero seguir leyéndote en el 2007...




Completa este formulario para recomendar esta nota:

Tu email:

Tu nombre:

Email de tu amigo:


escribi tu nota