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El Mundo

Dunga y Maradona

Después de ser eliminados por Holanda, Dunga sintió el golpe y anunció su renuncia al cargo de director técnico de la selección de Brasil en la conferencia de prensa posterior a la caída. Después de la derrota sufrida ante Alemania, Maradona -que en un primer momento no quería brindar la conferencia de prensa que obligadamente dispone Fifa- sugirió que se tomará un tiempo para pensar si sigue como entrenador porque está convencido de que, pese a la humillante caída ante los germanos, su equipo "jugó el fútbol que le gusta a la gente".

El manojo de talentos no pudo con el fútbol colectivo del equipo alemán

No pudo Argentina con Alemania y debió despedirse del mundial después de ser goleada 4 a 0. Dijimos en este sitio que en este choque se cruzarían dos estilos: un concierto de individualidades como lo era el conjunto argentino y una escuadra alemana ordenada tácticamente y con buen juego asociado. Finalmente, se impuso la potencia germana, ayudada por la inesperada apertura del marcador no bien empezó el partido. La selección nacional hizo lo que pudo, tuvo la pelota en su poder pero no así el dominio del juego y del territorio que siempre le pertenecieron al adversario. A fin de cuentas, aunque duela, no hay que lamentarse demasiado dado que el equipo de Maradona nunca brilló por su solidez, equilibrio o regularidad en su juego. Fue un equipo que apostó a todo o nada, a la carga barraca, al golpe por golpe, y es lógico que cuando se asumen tantos riesgos, a veces innecesariamente, se pierda de esta manera, por goleada y en forma humillante. Por la categoría y variedad de jugadores que tenía a su disposición, nos queda la sensación de que Maradona y su cuerpo técnico dejaron pasar una gran oportunidad para armar un equipo que fuera potencia y causara sensación. Quizá nunca estuvo preparado ni se preparó para eso por más que un sector mayoritario de la prensa lo apoyara cómplicemente en ese engaño; y sólo fue un gran motivador que se encomendó a la suerte, al crucifijo que llevaba enrollado en su mano y a la magia de un manojo de talentos individuales.

Impensado, el azar premió al más amarrete

Es una lástima que Brasil haya sido eliminado del Mundial de Fútbol de Sudáfrica por un equipo desabrido como el holandés, que ni una pizca tiene de la legendaria maquinita armada por Cruff y compañía. Es una lástima porque Brasil, fiel a su esencia, aunque más táctico el equipo de Dunga, siempre propone jugar al fútbol, tratar bien la pelota y apostar al espectáculo. Es una lástima por ese pueblo alegre y maravilloso, que conmueve verlo llorar la caída de su representativo. Y es una lástima también porque sin la verdeamarela el torneo pierde atractivo, ya que imaginar una final con los brasileños es un partido aparte, un desafío, un aliciente extra, que esta Holanda jamás podría generar. Pero como "el fútbol es la dinámica de lo impensado" (Dante Panzeri dixit), pueden suceder estas cosas; que el azar premie al amarretismo sobre el fútbol. Al fin y al cabo, son 90 minutos (o eventualmente, 120) y puede pasar cualquier cosa. Más si hay penales. Es una gran lotería. Brasil ganaba bien, pero no tuvo la fortaleza anímica que sí tuvo el equipo holandés para actuar con frialdad ante la adversidad. En vez de poner la cabeza en el freezer, los nervios lo traicionaron y se hundió solo, al revés de los holandeses que remontaron un 1 a 0 con mucha fortuna, ya que llegaron al empate con un gol en contra brasileño. Es una lástima, para el fútbol y el campeonato que quien más proponga y arriesgue tenga que irse. Así, el campeonato mundial se mediocriza y pierde pimienta. Esperemos que Alemania, España o Argentina no lo permitan.

Brasil y el fútbol total

Se lo castigó a Dunga como pocos, por excluir a pesos pesados como Adriano y Ronaldinho y apostar a un juego táctico, contrario a la esencia futbolística de su país, esa que prioriza el juego bonito sobre cualquier esquema posible. Sin embargo, este Brasil que vimos hoy contra Chile, no es una rígida escuadra de laboratorio sino un versátil seleccionado que tiene marca, orden táctico y juego, juego por donde se lo busque: en defensa, en el medio y arriba, donde es demoledor. Dio gusto ver a un defensor-capitán como Lucio lanzarse al ataque aun cuando su equipo goleaba 3 a 0; a dos laterales como Maicon y Bastos abriendo la cancha y llegando en posición de gol; a un Dani Alves, Gilberto Silva y Ramírez raspando todo lo que se les cruzaba y moviéndose de memoria; y a Kaká, Robinho y Luis Fabiano triangulando, tocando, gambeteando, probando desde afuera y disfrutando del espectáculo. Fue un fútbol total el que practicaron hoy los brasileños, ante un Chile más que digno pero sin oficio. Dio pena verlo a Bielsa sufrir la aplanadora amarilla armada por Dunga, ese recio mediocampista de los ochenta que sorprende al mundo y al país.

Las individualidades siguen haciendo la diferencia

Aunque no muestra un funcionamiento armónico y colectivo convicente, el seleccionado argentino sigue por buen camino gracias a la categoría de sus individualidades, sobretodo de sus delanteros. Los goles fueron obra de Tévez -2- e Higuaín, dos de los cuales fueron producto de la inspiración y el talento particular más que colectivo. Como venimos diciendo, la mano de Maradona se ve en la audacia en plantear los partidos con tres delanteros netos, y en incentivarlos constantemente, pero no mucho más. Con eso por ahora le alcanzó. Pero se viene una Alemania que se caracteriza por su orden táctico y la presencia de un goleador, también letal, como Klose. Más que un partido por cuartos de final será un choque de estilos y de propuestas bien diferenciadas: un equipo técnico, algo caótico, imprevisible y agresivo como el argentino, contra un elenco alemán más ordenado, pensante, aunque temible y bastante previsible. Veremos.

Bien Argentina

Dijimos que esta selección argentina carece de un estilo de juego y que no simpatizábamos con su funcionamiento. Nobleza obliga que ahora reconozcamos que ayer el equipo jugó bien, y sobre todo, en defensa, con Clemente Rodríguez y Otamendi saliendo e inquietando al rival por los laterales, algo que no habíamos conseguido antes. Está en buen camino este equipo. Es verdad que hasta ahora nos cruzamos con rivales poco ambiciosos, que jugaron más a defenderse que a atacar. Y es verdad que la mejor medida de este equipo será ahora, cuando el domingo empiece la fase definitoria con México. A favor de Maradona, podríamos destacar la libertad que le da a los jugadores y la actitud audaz de jugar a la ofensiva. Ayer se jugó por Palermo y le salió bien. Esperemos que técnico y jugadores sigan acertando.

Ganar, sin seguir jugando bien

La goleada a Corea del Sur por 4 a 1 no debería distraernos de lo principal: el equipo de Maradona no juega bien y, si bien podría decirse que hoy fue eficaz, no es un equipo sólido ni convincente. El descuento de los coreanos desorientó y expuso lo peor del seleccionado nacional, cuyos jugadores deambulaban por el campo no sabiendo bien qué hacer. Luego sacó diferencia y el partido se le abrió para la goleada. Pero es poco probable que jugando de esta manera Argentina pueda ganar el mundial. Italia ganó el título mundial de Alemania con el catenaccio, jugando a la italiana, tirados todos atrás, marcando férreamente y saliendo al ataque. Ese era su estilo, su manera de presentarse al público, un juego de mal gusto y antipático para nosotros, pero con identidad. ¿La tiene este seleccionado argentino? ¿Sabemos a qué juega? Creemos que no. Y esa es su mayor debilidad. Sigue sin aparecer el jugador que se entienda con Messi, que lo abastezca de pelotas, que lo haga jugar. Y tampoco está claro qué pretende Maradona que haga Tévez, hasta ahora de una híperactividad estéril. Si el técnico no cambia algo, jugando así, el sueño de Sudáfrica parece más un milagro que algo lógico (foto diario La Nación)

Gracias Brasil por seguir creyendo en los marcadores de punta

Brasil brindó un juego deslucido en su debut en la copa del mundo en Sudáfrica ante Corea del Norte, a la que derrotó apenas 2 a 1. Pero si bien estuvo muy lejos del juego bonito que demanda su historia de pentacampeón mundial, hay que celebrar que Brasil siga creyendo en los marcadores de punta, y mantenga en este punto, cierta lealtad con su historia y tradición futbolística. Fue un deleite ver a Maicon (foto), por derecha, y a Michel Bastos, por izquierda, ir y venir por las bandas, abriendo el juego, para llegar al área rival y probar con el remate de media distancia. Precisamente, fue Maicon el que hizo que Brasil empezara ganando y fue Bastos el que, con su exquisita pegada, demostró que la Jabulani (tal el modelo de la pelota mundialista) puede ser domesticada si se la trata bien. Es una lástima que la selección argentina y otros tantos equipos que se han visto en el mundial, jueguen sin marcadores de punta naturales y opten para estos puestos por jugadores líberos o volantes priorizando así la marca sobre el juego por las bandas, en una actitud mezquina frente al espectáculo.

La mejor gambeta

Lo demostró en la cancha y en la vida. En el campo de juego, supo dejar tirados, desde el mediocampo en adelante, frente al arco, un tendal de jugadores rivales. Al son de un grito, solemnemente apasionado Olé, Olé, Olé. Supo hacerle sacar la mano a Dios por un gol.

Benedetti

Este artículo, fue escrito el 17 de mayo, cuando se cumplió el primer año de la partida del escritor. Para el periodista ciudadano, "en una ciudad que se jacta de ser cultural el popular Benedetti queda en el olvido de las autoridades".

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