
Sebastián Sigifredo.
(A la memoria de Sergio)
En la Justicia Federal de Córdoba se desarrolla la única causa en la provincia -de que se tiene conocimiento- contra empresas tabacaleras. Las compañías demandadas son Nobleza Piccardo, subsidiaria de la British American Tobacco, y Massalin Particulares, firma local de la norteamericana Phillip Morris.
Hasta el momento, ninguna de las dos líderes del sector ha perdido ningún juicio en Argentina, a pesar que cada día se producen más de 110 muertes por enfermedades atribuibles al tabaco y que está científicamente probada la toxicidad del humo del cigarrillo.
En Argentina, la batalla legal contra los fabricantes de cigarrillos se desarrolla en un contexto altamente desfavorable. La primera demanda contra una tabacalera data de 1979 y desde entonces se estima en más de un centenar los reclamos individuales presentados por parte de fumadores. Pero ninguno prosperó.
Estados Unidos es el país que registra mayor cantidad de juicios contra la industria tabacalera. Hasta la década del ’80 el éxito acompañó a los fabricantes de cigarrillos al negar que el tabaco provocase enfermedades, primero, y luego con el argumento de que todos conocen los riesgos que entraña el fumar.
Hacia los ’90 se inició una nueva ola de litigios con la revelación de información confidencial de las empresas -conocían el carácter adictivo de la nicotina y los daños que provocaba el tabaco en la salud, como el cáncer de pulmón-. Además, los Estados entablaron acciones colectivas reclamando indemnizaciones por repetición de gastos médicos.
Para evitar que se concretara un proceso similar al norteamericano, en nuestro país las compañías decidieron compartir gastos millonarios en “prominentes” estudios jurídicos de Buenos Aires, con asesoramiento de expertos de sus casas matrices, lo que les permitió desarrollar una estrategia legal exitosa: no pagar un solo peso.
En tal sentido, una investigación reciente reveló que las dos grandes tabacaleras impulsaron en la década del ’90 un acuerdo para hacer fracasar las demandas iniciadas por fumadores en Argentina, mientras en Estados Unidos la industria sufría grandes derrotas.
La cautela con la cual se conducen las empresas no es casual, un mínimo traspié podría derivar en un aluvión de reclamos.
La demanda en cuestión, en la justicia de Córdoba, la inició José Miguel Altamirano, con el patrocinio de Eugenio Sigifredo y Enrique Sigifredo, en el Juzgado Federal Nº 2 de la ciudad de Córdoba, a cargo del doctor Alejandro Sánchez Freytes.
Aunque el litigio fue iniciado en 1997 en los Tribunales provinciales, una de las tabacaleras planteó entonces el fuero federal por ser “vecino de extraña provincia”, lo que derivó en el archivo del expediente originario y que la causa recayera en la Justicia Federal hacia mayo de 2001.
Altamirano trabaja como ordenanza en el Poder Judicial de Córdoba pero no tuvo una vida fácil. Creció en uno de los barrios más populares de la ciudad -Villa El Libertador- y desde muy pequeño vendía caramelos o pedía limosnas en las esquinas céntricas. Comenzó a fumar antes de los diez años, de acuerdo al testimonio de varios testigos en la causa.
Se calcula que fumó unos 40 cigarrillos diarios durante más de 20 años de las marcas 43/70, Colorado, Marlboro y Particulares. Es decir, dedicó como mínimo unas 24.300 horas de su vida a fumar más de 292.000 cigarrillos. Ya pasó por tres by pass y tiene prohibido el cigarrillo desde hace más de una década. El diagnóstico, que consta en el expediente, indica que sufre de “miocardiopatia isquémica debido a tabaquismo crónico”. Una patología que lo acompañará por el resto de su vida.
La acción judicial se apoya sobre la Ley de Defensa del Consumidor 24.240, el artículo 42 de la Constitución Nacional y las supuestas violaciones en que habrían incurrido las empresas involucradas respecto a la obligación de brindar de forma cierta y objetiva, información veraz, detallada, eficaz y suficiente sobre las características esenciales del cigarrillo. En tanto que el reclamo resarcitorio articulado por lucro cesante -la incapacidad de Altamirano- y el daño moral ocasionado ascienden a más de 250 mil pesos.
Los fabricantes de cigarrillos apuntan a la prescripción de la causa argumentando que Altamirano habría padecido “los primeros síntomas (de su enfermedad) en 1989”, al sufrir un presunto infarto, es decir “más de dos años antes de iniciar la demanda”.
La defensa asegura que “el actor conoció hace mucho tiempo que el cigarrillo es un riesgo para su salud (…) Por lo que debe computarse para el comienzo del plazo de prescripción el momento en que el actor conoció los primeros síntomas de su enfermedad”, según se desprende del expediente.
Además, las tabacaleras se amparan en la figura legal de la culpa de la víctima -artículo 1111 del Código Civil- al esgrimir que no serían responsables de los supuestos perjuicios que padece Altamirano porque éste habría asumido “libremente” el riesgo de sufrir los daños que sabía podían provocarle el consumo de cigarrillos.
Producida la clausura del período de prueba, hoy la demanda se encuentra en etapa de alegatos -instancia previa al dictado de la sentencia-, que consiste “en un resumen de la causa y una meritación de la prueba de cada parte respecto a lo que considera relevante”, afirma Eugenio Sigifredo.
La prevalencia de tabaquismo en la Argentina se encuentra entre las más altas de la región: alcanza al 38 por ciento de los hombres en edad económicamente activa, de acuerdo con las estadísticas de la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).
Respecto a los costos que insume, el Ministerio de Salud de la Nación determinó que los gastos directos de la atención médica de las enfermedades producidas por el consumo de tabaco son de casi 4900 millones de pesos al año, un monto que representa el 17,6 por ciento del total presupuestario del área.
En momentos en que el juicio ingresa en su etapa definitoria, la incertidumbre reinante no permite avizorar el desenlace pero invita a interrogarse si la Justicia avalará el pedido de prescripción solicitado por las demandadas o se detendrá a analizar la cuestión de fondo -los términos de la relación de consumo, la causalidad de los daños, la responsabilidad contractual o extra-contractual que les cabe a las empresas, etc.
La historia aún está por escribirse.
(*) El autor es sobrino e hijo, respectivamente, de los representantes legales de José Altamirano.
2/01/08
Recomendar esta notaSería bueno que la historia judicial contra las tabacaleras en el país comenzara a cambiar desde Córdoba.
sin duda que si la justicia de Córdoba se avocara a estudiar la cuestión de fondo -los términos de la relación de consumo, la causalidad de los daños, la responsabilidad contractual o extra-contractual que les cabe a las empresas- estaríamos ante la presencia de un fallo no sólo inédito sino que estaría en sintonía con las resoluciones más avanzadas que se vienen tomando en el resto del mundo, más precisamente en Estados Unidos, donde desde un tiempo a esta parte, los derechos del usuario-consumidor han sido revalorizados a partir de las violaciones sistemáticas en que incurren las grandes marcas, entre ellas las relacionadas con la producción de cigarrillos. ojalá nuestro vecino de Villa El Libertador y el estudio jurídico que ha tomado a cargo su defensa, se conviertan pronto en noticia por haberle ganado la batalla a Goliat.
Me parece completamente absurdo que se le inicie juicio a una tabacalera. La persona que elige fumar sabe lo que hace y es conciente del daño que produce, como bien dice el artículo 1111 del Código Civil citado en esta nota. Tal vez no se imaginaba que le iba a pasar, pero siempre aclaran que es perjudicial para la salud, y desde chico a uno le dicen que fumar es malo. Siguiendo con el concepto del fumador de Villa Libertador, si yo sufro un accidente de auto a 200 km/h puedo demandar a la empresa automotríz. Es fundamental empezar a hacerce cargo de lo que uno hace y elige, no sólo en este caso, sino en todos los ámbitos de la vida.
Considero que se deben adoptar medidas legislativas de fondo como la prohibición de la publicidad que invita al consumo de cigarrillos, y el patrocinio de las firmas citadas por el cronista para todo tipo de evento tanto deportivo como social. La frase que es perjudicial para la salud impresa en la etiqueta es un mal chiste.A los diez años un niño no dimensiona el efecto de la nicotina en su salud y que está ante una enfermedad crónica sistémica perteneciente al grupo de las adicciones. Se trata de una verdadera adicción a una droga legal, la nicotina.Cuando se empieza a fumar a esa edad es muy difícil dejar de consumir, salvo que se realice un tratamiento integral con un equipo especializado.Además el costo es alto, pues se debe recurrir a parches, ansiolíticos, sesiones psicoterapeúticas y grupos de autoayuda. Si fuera una cuestión simple de voluntad no veríamos gente fumando en las calles, en las veredas y en todos los lugares que la prohibición del consumo no llega.Sería fantástico que la justicia federal pueda sortear el tema de la prescripción para dar tratamiento a la cuestión de fondo.Ojalá David pueda pegarle a Goliat en el lugar que más le duele.-
Gonzalo, con tu criterio Tampoco hay que perseguir a quienes venden "paco", si en la tele te dicen a cada rato lo nocivo que es. Una cosa es muy buena de tu comentario: la priumera se nota que no tenés ninguna ADICCION (de eso se trata el tabaquismo)y la otra es que debés ser muy joven. esta cuestionj antitabaco es muy reciente, yo tengo 32 años y cuando era chica, cualquiera fumaba sin culpa adelante mio y de mis hermanos aun mas pequeños, el médico nunca le dijo a mi mamá que no debia fumnar en el embarazo por ejemplo. No porque eran malos padres: sino porque NO estaba mal visto, no habia conciencia de su nocividad. Crecí viendo novelas, peliculas y comerciales de Gancia en la que sus protagonistas fumaban. Dejar de fumar me costó terapia, acupuntura, cursos, clínica... (ahh, hasta hace poquito, las obras sociales no cubrian este tratamiento) yo pude hacerlo, quisa con la fuerza que me dieron tres embarazos y la necesidad d ever crecer tres hijos sanos. pero es el dia de hoy que desearía fumar,aun cuando pasaron 7 años que fume el ultimo cigarrillo. Gracias por este espacio.
En un artículo publicado en el Diario Pagina 12 el 5 de Noviembre de 2006 escrito por Mariana Carvajal, se deja en claro cual fue la estrategia de las compañias tabacaleras quienes acordaron en la década del ’90 compartir, mitad y mitad, gastos millonarios en “prominentes” estudios jurídicos para evitar que prosperaran en el país juicios por daños causados por el cigarrillo. Se puede consultar el artículo en el sitio: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-75655-2006-11-05.htm. Saludos y suerte a los Dres.Sigifredo y al compañero JOSE MIGUEL ALTAMIRANO. Espero sinceramente que tengan éxito en sus reclamos.
Carolina: Tenés razón en que soy joven (24 años) y en que no tengo adicciones. Discrepo con vos en el ejemplo de quienes venden "paco" porque ésa es una sustancia ilegal a diferencia del cigarrillo. Por otro lado, estoy de acuerdo con tus comentarios sobre la publicidad y los efectos nocivos en la población infantil y adolescente, pero sigo sosteniendo que una publicidad que muestre a jóvenes "exitosos" (o exitistas) fumando no puede vencer a los consejos, acompañamiento y ayuda de los padres del menor. Hay que saber enseñarles lo que está bien y lo que está mal (que cuando vos eras chica a lo mejor no se hacía, pero eso sigue siendo una falla de los padres, no de las tabacaleras). Confío en que ahora, sabiendo los riesgos del cigarrillo, la gente fume menos (sin embargo, creo que no es así, ni va a serlo. Lo mío es sólo una expresión de deseo). En última instancia, se trata de ser libre, y aceptar esa libertad implica tener responsabilidad por los actos que uno comete libremente.
Gonzalo... Me parece que sos un ignorante o un estúpido. En la época en que este hombre comenzó a fumar, las publicidades establecían que fumar era de ganadores... Cualquier chico se identifica con eso. En esos tiempos, además, ninguna etiqueta de cigarrillos decía que el fumar era perjudicial. Bueno... No tengo nada mas que decir, sacando que estoy de acuerdo con esta demanda... Y esperemos que esos gigantes caigan
Si, sabía que en esa época la publicidad establecía que fumar era de ganadores, actualmente sigue siendo así; también se de eas ley que data de 1986 para las etiquetas de cigarrillos. Así que según tu criterio, soy estúpido. Puede ser. Pero también soy responsable por mis actos y no tengo envidia de otras personas que ganan más plata que yo, aunque sean "gigantes".
Super interesante el artículo. No sabía que en Argentina se estaban siguiendo este tipo de acciones contra las tabacaleras. Yo soy una víctima mas ya que mi situación no difiere de la que se relata. Fumé desde los 15 hasta los 50, entre 20 y 40 cigarrillos diarios, tuve un infarto agudo de miocardio(IAM)y me hicieron 5 ByPass coronarios. Por supuesto tengo prohibido el cigarrillo y no he vuelto a fumar. Lo terrible es que dentro de los enfermos crónicos de nuestra condición, pacientes ex fumadores con cirugía cardio vascular(CCV)el índice de reincidencia en la adicción de mas del 30 %. Terrible. Razón por la cual a mas de dos años después de la cirugía mi cardiólogo me pregunta en cada consulta si he reincidido. Yo por suerte pude superar la adicción pero muchos no lo logran. En los paquetes y en la publicidad se advierte sobre el daño a la salud pero en ningún lado se advierte que el fumar tabaco es adictivo. Suerte a JOSE MIGUEL ALTAMIRANO, ojalá sea un paso hacia adelante para detener la inmoralidad de las grandes empresas que durante años mintieron y pagaron para difundir sus mentiras al respecto. Gonzalo: tu comentario sobre la "envidia" no tiene nada que ver con el tema y en todo caso toda esa moralina sobre "la responsabilidad y eso" es válida para el poderoso que lucra con la salud de las personas sabiendo del daño que provoca, escondiéndose en los instersticios del cuerpo legal de los países. Si con tu "responsabilidad" te cultivás un poco mas y leés sobre jurisprudencia, leyes e historia tal vez no pasarías por lo que no sos.
Me enamore de la Villa y lo que mas me gusta es que alli en la Av. Rio Negro 4900 se encuentra una obra gigantesca, M.E.D.E.A., que ha levantado gente que solo lucha por el bien de la comunidad y del pais que lidera el cantautor Raul Villarreal, lo unico que han aprendido esa gente es a hacer el bien y a ayudar al projimo, yo la llamo TIERRA DE DIOS!!!!! Seria bueno que todos visiten ese lugar!!!!
Gonzalo, Matías y Martín Primeramente quisiera aclarar que en un principio yo pensaba casi exactamente igual que Gonzalo. Sí es verdad yo también entendía que quedaba a responsabilidad del consumidor, los efectos nocivos del tabaco. Y, a pesar que en aquella época cuando el Sr. José Miguel Altamirano (el demandante) se inició en el vicio del tabaco, NO existían disposiciones legales que obligasen a las tabacaleras a advertir sobre los riesgos de fumar; era un conocimiento “vox populis” que el fumar hace daño. Lo que estamos discutiendo aquí es la acción legal iniciada por el demandante en 1997. Desconozco cuándo se promulgó la ley en la República Argentina, que obliga a las tabacaleras a advertir sobre los riesgos de fumar. En Europa las advertencias son mucho más explícitas y crudas. Las compañías estás obligadas a que las advertencias estén escritas en negritas con un tamaño de fuente mínimo, acompañadas con una impresionante foto de algún órgano (corazón o pulmón) completamente destruidos. Sin embargo aún así los europeos continúan fumando; y es aquí donde Gonzalo tendría razón ABSOLUTA. El consumidor fue debida, legal y técnicamente informado de los riesgos de fumar, de todos modos tiene la libertad de perjudicar su propia salud. Mientras que en el caso del demandante, en ningún momento fue debida, técnica y legalmente informado de los efectos nocivos del tabaquismo. Lo que a mi entender aquí se está demandando es que esas multinacionales eran “concientes” de los efectos malignos y adictivos de fumar, pero no lo informaron dado que en aquella época no existía una legislación adecuada que las obligase a hacerlo. Es aquí donde retomo lo dicho por Martín, “la responsabilidad es válida para el poderoso que lucra con la salud de las personas sabiendo del daño que provoca”. Es decir éstas multinacionales estuvieron cometiendo un delito a plena conciencia y a ciencia cierta, sabiendo que jugaban con la salud de millones de seres humanos. Por lo que me resulta totalmente PROCEDENTE la demanda interpuesta por el vecino de Villa el Libertador.
es muy interesante la nota estoy com mi madre con cancer de pulmon debido al tabaquismo y es terminal estoy interesada en saber mas sobre las demandas a las tabacaleras ya que yo tambien soy fumadora los efectos del tabaco son destructivos y ni siquira sabemos que venesnos contienen .cuando mi madre comenzo a fumar hace mas de 40 años los paquetes de cigarrillos no informaban nada,debemos tratar al tabaquismo como una enfermedad y no como un vicio simplemente y mucha mas informacion al respecto.
hola. soy fumadora de philip Morris por muchos años y ahora hace 3 meses me colocaron un Sten que según los medicos es por los cigarrillos!! tomo mucha medicacion y muy caros,y el cardiologo me dice que los debo tomar por siempre, alguien sabe decirme como inicio una demanda por daños a mi salud Gracias.
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