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Para los que se quedaron

Llegó el verano, y con el calor la difusión diaria de datos que van desde el primer turista hasta cifras sobre ingreso de visitantes, valle por valle, día por día. El periodista ciudadano se pregunta si la temperatura suspende secuestros consumados, secuestros frustrados, inflación poco controlada, prepagas en alza, etc. Recuerda que un 10% de la población vive con mucha holgura. "Esos cuatro millones y pico alcanzan para saturar los destinos turísticos. Pero, se está dejando afuera de las noticias a más de treinta y seis millones de argentinos. Tan reales como la de la gente linda del verano" ¿Y los comprovincianos que no pudieron salir de vacaciones?

Aníbal Camarasa.

¡Llegó el verano! Así titulan, alborozados, los medios periodísticos el inicio de la temporada turística estival. En realidad el verano llegó el veintiuno pasado, con precisión astronómica aunque no hay que desconocer que si de temperaturas se trata, los astros llegaron tarde porque el calor ya había empezado.

Pero, claro, el periodismo se interesa en el aspecto, tan importante para nuestra provincia, del ingreso de dinero que traen los compatriotas que buscan descanso por acá. Eso está muy bien. Y se refleja en la difusión cotidiana de datos que empiezan por el “primer turista del año” y continúnan en la diaria provisión de cifras sobre ingreso de visitantes, valle por valle y día por día. Y el balance de la quincena y la asistencia a espectáculos de Carlos Paz y los constantes reportajes a sus estrellas a las que por unos días dejamos de ver en los canales porteños para pasar a ocupar espacios destacados en los noticieros locales. Bueno, algunas estrellas, otras no tanto, pero el hecho de que estén por acá, que hayan alquilado casa frente al lago y que sus caras y colas estén a sólo una autopista de distancia y no a setecientos kilómetros, entusiasma mucho a nuestro periodismo.

Y aquí aparece, a mi juicio, el problema. Pareciera que la llegada del verano suspende el resto de la realidad. Ya casi no hay secuestros consumados, secuestros frustrados y raros, inflación poco controlada, prepagas en alza, etc. En la televisión sobre todo, espacios enteros, entre tanda y tanda publicitaria, contienen sólo “verano”.

Hasta los que se esfuerzan por ser más serios y profundos, esos que trataron de hacer menos chistes fáciles sobre la mujer muerta en Río Cuarto, se dedican, casi en exclusiva a la “vida del verano”...

¿Creerán que la temperatura nos vuelve tontos o indiferentes a lo que ocurre? ¿Están tan convencidos de que eso es lo que nos debe interesar?

Me gusta ver esas cifras acerca de cuántos cordobeses eligieron el mar y, entre ellos, cuántos optaron por destinos fuera del país, o cuántos santafecinos, porteños o extranjeros se vinieron a Calamuchita en tanto los cuyanos eligen Traslasierra.

Pero me encantaría ver cifras que nos ilustren sobre el número de comprovincianos que no salieron de vacaciones. Y que probablemente no salgan nunca o, si salen, tienen vacaciones cada cinco o seis años.

Grosso modo, puede considerarse que un diez por ciento de la población vive en la riqueza o con mucha holgura. Con esos cuatro millones y pico alcanza para saturar los destinos turísticos. Entre ellos están, aumentando el número y democratizándolo, los que, justo este año, se toman las vacaciones del lustro.

Pero, queridos periodistas profesionales, se están dejando afuera de las noticias a más de treinta y seis millones de argentinos. Una realidad tan real como la de la gente linda del verano, y, estadísticamente, más real.

Por favor, cuenten algo de ellos, dennos algunas cifras que dejen constancia de la preocupación del cuarto poder por sus destinos.

4/1/07


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carolina

Las colas, las playas, las cifras, los temas repetidos (cero imaginación), la nada misma pero con 40 grados de sensación térmica. Por favor que alguien nos sorprenda y nos de información util para los que no nos fuimos y, como dice el autor, para saber que nos sucede a muchos de los 36 millones que no estamos de vacaciones.




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