escribi tu nota

publica tu articulo

el surprensa red

Córdoba

Moneda billete, muñeco /

Moneda billete, muñeco

Por una granada en un tacho de basura, Marta Fernández perdió a su pareja, la vista y a su hijo. Pocos conocen su historia marcada por la impunidad y la desidia estatal. Muchos más la ubican por su grito chillón de "moneda, billete" en la peatonal cordobesa. Aunque parezca un bufón, en los últimos 5 años Marta aprendió a usar el bastón blanco y a soportar como puede el dolor que implica sólo perder.

Mario Albera.

(I)

- Marta, ¿venís conmigo?
- ¿Y qué hacemos con J? (“J” es un menor que no podemos nombrar; será Jota a partir de ahora)
- Lo llevamos…
- No, no quiero, sabés que no me gusta.
- Que venga, ¿qué le va a pasar por medio día?
- ¿Y si pasa?
- Quedáte tranquila Marta, no pasa nada.
- No quiero, es chico, mejor lo dejamos con Mirta (nombre ficticio de la vecina)

Ese día, viernes 24 de enero del 2003, Roberto estaba solo para salir a juntar cartones. Su acompañante habitual estaba enferma. Entonces le propuso a Marta que le diera una mano, porque los viernes se conseguían “cosas lindas”: ropa, juguetes, que Marta acondicionaba y lo llevaba al trueque. Pero antes había que resolver qué hacer con Jota, el pequeño. Por suerte, esa tarde la vecina estaba en su casa y se lo dejaron a ella. Así que salieron con el carrito en dirección a Los Naranjos, un barrio de clase media, elegido por militares. En ese momento, Marta y Roberto vivían junto a otros okupas en un edificio abandonado sobre calle Ferrer, en barrio Manuel Estrada.

- Hagamos rápido porque no quiero dejar solo a Jota.
- Sí, Marta, tranquila.

(II)

Dardo Castro es el jefe de la División de Delitos contra las Personas de Córdoba. Me hace pasar a su despacho en el primer piso de la Central de Policía, en barrio Alberdi. No levanta la mirada para saludar; la tiene fija en un expediente ya algo amarillento por el paso del tiempo. “Aquí está lo que usted me pidió. No se lo puedo mostrar porque es secreto. Pero cuénteme qué quiere saber”, invita serio.

- ¿Quiero saber si hallaron al dueño de la granada que le arruinó la vida a estas dos personas? – le digo.
- Por lo que puedo ver (ojea el expediente), no. La investigación sigue pendiente.
- ¿Pero pasaron más de cinco años comisario?
- Lo que pasa es que la vorágine del trabajo hace que aparezcan hechos con más resonancia, que merecen una resolución rápida, y lo otro se va dejando. Hasta que algún día aparezca algo que lo vuelva a reflotar.
- Por ejemplo, que alguien se preocupe por el expediente…
- Sí, yo le doy las gracias por haberme hecho recordar este caso. Yo llevo en este cargo un año y medio. Veremos qué podemos hacer.
- Llama la atención comisario que no hayan dado con ningún sospechoso. Quizá averigüando quién vive en la zona donde se produjo el hecho se pudiera haber llegado a dar con el responsable. ¿O cualquier puede tener una granada?
- Cualquiera puede comprarla ilegalmente. No sólo un militar; cualquier ex miembro de una fuerza de seguridad puede tenerla. Las granadas se usan como señuelo para robar un banco.

(No se lo digo, pero descreo que esto sea habitual)

- Pasaron más de cinco años comisario. El tiempo les juega en contra.
- A veces el tiempo juega a favor. A lo mejor, un testigo que antes no quería declarar, hoy sí querría hacerlo. Es difícil investigar cuando la gente no se compromete.
- ¿Sabía usted qué fue de la vida de Marta?

Me mira perplejo. Le cuento rápido. El comisario se queda en silencio, casi sin habla, como avergonzado por la situación.

- Es cierto, este sistema se olvida de las víctimas – reflexiona.

(III)

“Ese día nos fuimos para barrio Los Naranjos. Él se adelantó una cuadra. Encontró una caja arriba de una tapia y yo me quedé al frente, me puse a ver una revista, porque a mí me encanta ver revistas, Para Ti y esas cosas”.

Marta está sentada conmigo en un macetero de la peatonal San Martín. Tiene un dedo vendado por una infección que contrajo limpiando solita la mugre de una habitación que alquila por quince pesos diarios en la zona de la estación terminal de ómnibus. Está dolorida. No pudo dormir de tanto ardor. Acaba de llegar del hospital, donde le hicieron un vendaje y le dieron unos antiflamatorios –de color rosado- que le revientan el estómago. Viste un buzo de algodón, sobre una polera de lana, pantalón deportivo y zapatillas, y el bastón blanco entre las piernas. Se la nota cansada, pero con ganas de hablar.

- La gente se ríe porque yo digo que voy a ser la presidenta y que voy a poner reglas en la casa de gobierno y voy a poner hecho un lujo acá a toda la Argentina. Y ellos me dicen: “Sí Martita, te vamos a votar a vos”.

Marta vive haciendo de bufón. Puede tener unos llaveritos del gato Garfield para vender, que compra en la zona mayorista, pero eso es una excusa. Ella se comporta como un showman de la mendicidad: “Dáme cien pesos”, pide con voz getona, mientras extiende la mano y mueve la cadera en forma burlona. O repite: “Billete, dáme billete”, provocando la risa del que pasa. Por ahí un joven le deposita unas monedas y le susurra algo al oído, y ella se lo agradece exponiéndolo: “Gracias, muñeco”, le grita, para que todos se enteren. Marta es así; a veces da la impresión que busca ser desagradable para que el mundo se entere de que existe. “Cantáte algo, Martita”, le piden. Y ella cumple: “Pila Pila Pila…”.

Química Abreu –una banda de música pop local- le dedicó una canción a ella que se llama “Moneda, Billete”. Y Lito Quinteros, el operador de Cadena 3, tiene su voz chillona para meterla como bocadillo en la mañana de Mario Pereyra.

- Los chicos de los negocios me dicen cosas en el oído, y yo les digo: Volá de acá si no te voy a meter un bastonazo y se empieza a reír la gente que está comprando. Yo hago reír a todo el mundo – se jacta.

“Ella tiene una frase muy interesante que dice: “La gente está triste y yo debo ponerlos contentos. Es muy similar a lo que hace un payaso, que es una persona sola y algo triste, pero cuya misión es hace reír a los demás”, comenta Juan José Ferrero, una persona ciega que le enseñó a Marta a aprender a usar el bastón en el instituto Julián Baquero.

“Ella aprendió a usar el bastón y conoce todas las técnicas, pero permanentemente pide ayuda porque lo que quiere es hacer contacto con la gente”, me dice Ferrero, quien recuerda que Marta llegó a la institución en el 2003 con una rama como bastón. “Marta es el hazmerreír de la peatonal. Ellos quieren que cante pero no saben que cuando más grita y más escándalo hace, más la perjudican porque la hacen aparecer como una loca y Marta no es eso” señala Alejandra, una persona que hizo lo indecible por Marta.

- A veces no se puede estar en el cabildo por el olor a zoológico que hay. Siiiiii, por los cirujos que mean. Yo los tengo cortito a los cirujos; le dan refugio, le dan todo, y ni siquiera se quieren bañar porque le tienen miedo al agua – bromea.

(IV)

“Yo ví que él agarro una caja y siguió caminando pero no vi que tenía. Él grito tres veces y yo no le llevaba el apunte, hasta que gritó fuerte: “Vení Marta, vení…” Y yo miré, dije: Dios mío, qué le pasará”

Marta Amanda Fernández cumplió 48 años el 25 de junio pasado. Es cordobesa y de madre jujeña. Al nacer, la abandonaron en una caja de manzanas en las puertas de la Casa Cuna. Creció en un hogar para niños huérfanos y cuando cumplió 13 años la trasladaron a un hogar de monjas. Allí forjaría su carácter y su amor por las mujeres con hábito. Mientras trabajaba cama-adentro en casas de familia, conoció a su primer marido, con el que tuvo dos niñas. El tipo era golpeador y murió ajusticiado en un baile. Su segundo marido también era violento: se emborrachaba y echaba a Marta y a las niñas a la calle. Un día la justicia intervino, le quitó a Marta las nenas y las dieron en guarda judicial. "Marta nunca quiso firmar los papeles de adopción y hoy clama por ellas: Quiero hablarles algún día y explicarles que yo no las abandoné, repite todo el tiempo”, me cuenta Alejandra que dice Marta. El tipo que la echaba un día regresó, con la promesa de ayudarle a recuperar las nenas, pero volvió la pesadilla: “El tipo se hizo el bueno por un tiempo”, relata Alejandra. “Un día la abandonó y la dejó embarazada”. De esa unión, nacería Jota.

Tiempo después, Marta conoció a Roberto Ibáñez, su tercer y última pareja, diez años menor que ella. “La familia de él no la quería porque decía que era una degenerada. Pero cuando ella lo cuenta se ríe pícara”, dice Alejandra. Aunque Ibañez se comportaba mejor, en ocasiones bebía y también violentaba a Marta. Trabajaba en un taller, que cerró por la crisis del 2001. Entonces empezó a cartonear, mientras Marta iba a la “cortada de Israel” (una calle de la zona de negocios con venta mayorista del Mercado Sud de la ciudad) donde compraba shampoo para venderlo en la peatonal. Hasta que sucedió lo que sucedió.

(V)

“Él tenía con la mano y daba vuelta y hacía así, entonces yo cruzo la calle. Empecé a correr, él gritaba desesperado, y yo justo lo toco con esta mano ¿para qué lo toqué? Reventó la bomba y me hizo volar en medio de la calle, y me reventó el ojo, siiiiiiii, y ahí lo mató, pobrecito. Lo mató. Él era mi amor”.

Marta y Roberto están barrio en Los Naranjos revolviendo bolsas y cestos de basura. Ya es madrugada del sábado 25 de enero. Roberto tomó la delantera; Marta viene atrás distraída con las revistas viejas. Hasta que Roberto encuentra algo extraño. “¿Qué será esto?”, piensa. “Vení Marta, vení”. Es lo último que Marta alcanza a escuchar. Una explosión la frena y la expulsa lejos. “Ella es tan creyente que siempre dice que es como si alguien la hubiera ayudado a amortiguar el golpe contra el suelo”, cuenta Alejandra. Esa cosa extraña que explotó era una granada de alto poder destructivo. Una EAM-5, de origen español, dirían luego los expertos. “El hombre quedó como sentado sin manos y con la parte delantera del cuerpo desgarrada”, apunta Patricia, dueña hoy de la farmacia ubicada en Pedro Goyena y Héctor Paniza, la trágica esquina. En el sumario policial, las fotos de la Policía Judicial lo muestran a Ibáñez con la parte delantera del cuerpo desgarrada. “Había pedazos de dentadura, pelos con sangre y carne quemada desparramada”, recuerda Luisa, otra vecina. Todavía hoy, la mancha de pólvora sigue adherida a la piedra bola de una casa.

“Un hombre murió al estallar una granada en barrio los Naranjos”, informó la agencia de noticias Télam. “La muerte estaba entre la basura”, enunció La Voz del Interior en su edición del domingo 26 de enero del 2003. Y cerraba la crónica asegurando que la persona que dejó el artefacto explosivo en la vereda sería un “ex miembro de las Fuerzas Armadas”, que “ya estaría identificado”. “No, el caso sigue impune”, me dice el jefe del Delito contra las Personas de la Policía, a más de cinco años de que la ocurrencia de un energúmeno terminara con la vida de dos personas: a una la mató físicamente y a Marta… Marta esa noche fue derivada, primero al hospital de Urgencias, para recibir las primeras curaciones y luego, al hospital Córdoba, para el servicio oftalmológico: tenía los dos ojos hechos trizas. “Estallido de globo ocular con pérdida de cristalino, urea y vitreo, en el ojo derecho, y traumatismo perforante, en ojo izquierdo”, dice la historia clínica.

El frío parte médico se refiere a la paciente número 1378930, internada en la sala 117, cama 3. Allí estuvo dos meses, hasta que un día le dieron el alta. Podés irte a tu casa, le dijeron. Pero llegó a mitad del pasillo y se frenó: no sabía adónde ir ni cómo hacerlo. No veía. No sólo no había nadie esperándola; sino que regresaba a la vida ciega.

Se reencontró con su hijo. Hubo abrazos y llantos y la decisión de volver al lugar abandonado en el que vivían para buscar las pertenencias. Les habían robado todo. Allí empezó el peregrinar por distintos hogares y refugios como el Padre Aguilera, el Portal de Belén y el Remar, entre otros. Del hogar del Padre Aguilera, Marta se escapa con Jota para recibir atención médica. “Mi hijo estaba lleno de ronchas y no podía esperar hasta la otra semana que viniera el médico”, me dice Marta. La denuncian. La Policía la busca. Dan con ella en Cáritas. La distraen con una entrevista mientras le llevan el hijo. Ella sale corriendo como puede. Tropieza con la escalera y pierde parte de la dentadura. A Jota lo internan en un hogar para niños. A falta de refugios donde llevarla, a Marta la alojan en el Remar, un centro de rehabilitación para adictos. Pero éste cierra y Marta queda en la calle. Ese día la encontró Alejandra, y a partir de ahí nace una amistad que dura hasta hoy.

- Yo paré en los peores refugios. Mirá (enumera): paré en el Roma, en el Casa Amarilla, en el Padre Aguilera. Pasé millones de cosas, eran malísimos. La pasé mal porque la comida te daba asco (pronuncia con fuerza).

- Cuando no quise estar en el refugio ¿sabés lo que hicieron? Me llevaron al Neuro (Psiquiátrico) porque no había más lugar. Estuvieron mal en el Pizzurno conmigo.

Empezó la búsqueda de Alejandra por encontrarle un lugar a Marta. Recorrió infinitos lugares pidiendo ayuda: iglesias, geriátricos, refugios, instituciones privadas, Concejo Deliberante, Tribunales, gobiernos municipal y provincial. “Todos se preocuparon por el caso de Marta y me felicitaban por estar ayudándola, pero ninguno me daba una solución”, dice. “Todo lo que la justicia le pidió a ella lo ha cumplido: la rehabilitación, las visitas continuas al nene, gestionar una pensión. Pero le falta un lugar permanente y digno donde vivir. Esta sería una manera de recuperar a su hijo y de que vuelvan a estar juntos”, señalaba Alejandra en una carta enviada el julio del 2006 a Ideas del Sur, la productora de Marcelo Tinelli, en cuyo programa “30 segundos de fama” Marta soñaba participar y ganar dinero para recuperar a su hijo.

Hoy, la situación de Marta no ha variado demasiado. Mientras, su hijo, pasa sus días, tardes y noches en un hogar de tránsito. Hasta hace unos días estaba en el hogar evangélico Granja Pía, en San Agustín, un pueblo ubicado 70 kilómetros al sur de la ciudad de Córdoba. Pero por decisión de la justicia lo habrían trasladado a Córdoba, al Ceferino Namuncurá. Marta implora, llorando, de que lo trasladen porque en la Granja no recibía apoyo escolar. “Lo hacen trabajar en vez de llevarlo a la escuela”, dice.

En una mochila que la acompaña adonde vaya, Marta guarda un cuaderno Gloria con anotaciones de Jota, en su paso por distintos institutos y albergues. Por ejemplo, de su estadía en Los Hermanitos, Jota cuenta en letras de imprenta: “Cuando estuve hogar de Hermanito Cristina me daba el remedio se le caía más de una gota por eso el tiempo pasaba. Me estoy dando cuenta que me sentía mal y también a Ricardo se le escapaba la gota. Yo le conté al doctor que se inchaba el pechito y me cambiaron el remedio y ahora me siento maso o meno con el remedio que tomo. Se llama Midax y Rivotril en pastillas y me gustaría que me lo saquen”. En otra hoja del cuaderno se lee: “Necesito ayuda e ir a la escuela y quiero seguir yendo al Cabred y me gustaría hacer la comuñón y la confirmación. Mamá no te olvido. Conseguí una casa mamá. Te quiero mucho”.

(VI)

El expediente de Jota está en el Juzgado de Menores de Séptima Nominación Secretaría Ocho, a cargo del juez Julio Torres. Hace unos días, el juez me atendió en su despacho junto a la secretaria del juzgado Sandra Fernández.

El juzgado se encuentra en el primer piso de Tribunales I, sobre calle Duarte Quirós. El día que lo visité, el juez estaba de turno; veo algunos padres entretener a sus hijos en la balaustrada de la escalera mientras esperan ser atendidos. Después de cuarenta minutos, ingreso al despacho del juez. Es austero. Sobre su escritorio sobresale el expediente de carpetas amarillas de Jota y a sus espaldas, un crucifijo con una ramita de olivo, adorna la pared junto al título universitario enmarcado. La imagen de una virgen asoma de un armario. Unos sillones de cuero también ocupan la sala. En uno de ellos está sentada la secretaria, que cada tanto interrumpirá la entrevista con el juez para meter un bocadillo. Torres es de talla delgada y facciones angulosas. Se muestra amable, pero adelanta sobre Marta: “Ella no se puede hacer cargo de la criatura (por Jota) porque es una persona que no puede auto valerse a sí misma y no tiene nadie que la ayude, porque las personas que las ayudan son ocasionales”. Y afirma casi como sentencia: “Entonces es muy difícil que pueda recuperar a su hijo cuando no tiene un lugar dónde ubicarse”.

En su artículo 33, la Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (26.061) sostiene que “la falta de recursos materiales de los padres, de la familia, de los representantes legales o responsables de las niñas, niños y adolescentes, sea circunstancial, transitoria o permanente, no autoriza la separación de su familia nuclear, ampliada o con quienes mantenga lazos afectivos, ni su institucionalización”.

El juez admitió que resolvió separar al hijo de su madre porque entre ellos existiría una “relación simbiótica patológica” por la cual Marta “asfixia y no deja crecer a su hijo”. Es una madre demasiado sobreprotectora, a juzgar por el juez y un informe psicológico que le acercaron. “Es una posesión la que tiene sobre el chico. El chico es como parte de su brazo, su lazarillo”, afirma Torres. “Ese es el daño que de alguna manera hace que el juzgado intervenga. Yo le prohibí (a la madre) la visita porque de alguna manera había que cortar este vínculo para ver cómo evolucionaba el chico. ¿Usted sabía que es tal la dependencia que le dio de tomar la teta hasta los ochos años? Esto le da la pauta que hay algo que no está bien”, sorprende en su afirmación.

La abogada Julia Reartes opinó que “ofende el sentido común” el argumento del juez. Apuntó que el único argumento que establece la ley para decidir sobre la tenencia es cuando existe una “vulneración grave de derecho. Por ejemplo, que el chico esté desnutrido, que no sea vacunado, que sea maltratado, que no vaya a la escuela, es decir cuando hay situaciones objetivas y medibles”. “La alternativa de una internación –completó- es un recurso ultimísimo. Antes los jueces, deben hablar con los padres. Pero más dificultades va a tener el chico privándolo del afecto de la madre, que separándolos porque existe una relación sobreprotectora”.

Torres reveló que antes que sucediera la explosión, en agosto del 2002, el nene ingresó con un cuadro de un supuesto maltrato a la Dirección de Especialidades Médicas. Por entonces tenía ocho años. No está comprobado que Marta le haya pegado; pero no es ese hecho la que la condena sino su excesiva protección maternal. Igualmente, el juez le restringió la visita porque “hizo escándalos cuando fue a verlo. Se pone a gritar y altera a todos”.

En La Voz del Interior del 25 de noviembre de 2007, Reartes afirmó que si bien la ley 26.061 en teoría vino a terminar con el patronato estatal, en la práctica éste sigue vivito y coleando. “No se advierte ninguna necesidad de que para su protección, un niño y su familia tengan que ser sometidos a procesos inquisitivos que en nada aportan a la restitución de derechos vulnerados. Y lo que es más grave, que en nombre de esa protección se lo prive de la libertad en cárceles de menores –eufemísticamente llamadas institutos”, escribió la abogada.

(VII)

Marta lo perdió todo. Por obra de un energúmeno que sacó una granada a la calle para que se la llevaran como bolsa de basura, perdió a su pareja, perdió la vista, perdió su casa abandonada que hacía las veces de hogar y perdió a su hijo. El Estado que debió haber investigado ese asesinato absurdo y evitable, jamás lo hizo. El expediente estuvo boyando de la justicia federal a la provincial, discutiendo sobre jurisdicciones, mientras una mujer con fractura de cadera y sus ojos perforados se debatía en una cama de hospital. La Policía jamás investigó. Estuvo la noche de la tragedia, tomó algunos testimonios y no más. Jamás volvió al lugar a buscar al culpable. Y si lo encontró y lo ocultó, no lo sabemos. La cuestión es que no apareció. Ese Estado que menospreció el hecho, le quitó su hijo. Porque Marta es pobre, no tiene una casa donde ubicarlo y encima es una madre sobreprotectora, algo getona, mal educada, canta cuartetos en la peatonal, es desagradable para el sistema.

Marta una vez intentó suicidarse tirándose debajo del colectivo. Es sorprendente que no lo haya intentado nuevamente; se ve que, todavía, y pese a tanta impunidad y mala suerte, conserva algo de esperanza. Por ejemplo, que el Estado la gratifique con una vivienda digna para que tenga donde ubicar a Jota.

Marta les diría: “Dame Moneda, Billete, Muñeco…”

La foto principal es de Alejandra Cracco.

9/9/08


Recomendar esta nota





Martín Menditto

Quiero felicitarlos por el articulo y la investigacion del caso de Marta esta excelentemente planteado y completísimo. Hay una grito de Marta muy característico "Billetes dame billetes, las monedas son para los chicos."



Jorge Herrera

Tremenda historia de vida la de esta mujer y estupenda nota para graficarla, Mario. Ojalá el caso tenga la repercusión que merece y se haga algo legal y socialmente para contener a Marta. La desprotección del débil y la impunidad siguen siendo una verguenza nacional.



Argentino D. Veras

Sin comentarios. Nota real y objetiva. ¿El gobierno existe?. Simplemente: ESTADO AUSENTE. MISERIAS VIGENTES. Nuestros hermanos deben ser asistidos por quienes tienen la responsabilidad de hacerlos. ¿Concejales, Legisladores, están?. Si están bien escondidos (dicen en sus gabinetes de trabajo), a la espera de la jubilación-renta vitalicia (no creo que la renuncien). Escribo con bronca. Perdonen.



juan c. olmos

¡SI MARTITA.ARGENTINA ESTA TRISTE!



Carla

Te felicito por la investigación. Muy buen trabajo. Ojalá se revierta, de algún modo esta situación



Rolando

MARIO: ¡BRILLANTE LO TUYO, FELICITACIONES!. Dios quiera que este informe sirva para solucionar en parte el drama de MARTA FERNANDEZ (ESTA SEÑORA CON MAYUSCULAS).



adri

La historia de Marta; excelente nota e investigación periodística. Son VII los capítulos. Conocí a Marta cuando estuvo en Remar y la forma de contar su vida traspasa el alma. Con los ojos sesgados y la voz potente que "dice". Es importante que las instituciones de los tres poderes del Estado visualicen a MARTA como un ser único y especial, donde ese "dolor" payasesco se enraiza en pérdidas. Se me ocurren algunas curitas: 1) en este momento en Tribunales II un Asesor Letrado Penal se especializa en víctimas, es decir atiende a las personas que no tienen capacidad económica y se constituye en querellante y así ofrece pruebas, para que este sumario se investigue como corresponde y Marta reciba una respuesta , cuál es la causa de la fatalidad, quién dejó la granada? Se pueden tender puentes. 2) Marta necesita un hogar, un entorno protegido para recuperar a "jota" me parece que es tiempo de transmitir esta necesidad a los concejales a quienes estamos conociendo por la acción de Alejandra Virano. 3) El Dr. Julio Torres es un juez piadoso, sensible y comprometido. Sólo deseo que la luz de sus creencias y el derecho vigente le permitan autorizar la revinculación entre madre e hijo, que corte esta cadena de dolor.



Mario Albera

Si bien, como la mayoría, había visto y oido a Marta en la Peatonal, quiero aclarar que es gracias a Martin Menditto que supimos que había una historia fuerte y dolorosa detrás que merecía ser difundida. Es decir: gracias Martín por rescatar a Marta.



Romina

Sin palabras.... y cuantas Martas y Jotas hay en Argentina!!!!!.......excelente nota....saludos



Martín Menditto

Gracias a Uds Mario por llevar adelante esta completísima investigación. un detallito el Lic. Ferrero se llama Juán José y no José Luis. Hay otra historia de vida muy cruda, que tiene que ver con una persona ciega que hace venta ambulante en trejo y 27, ese hombre tiene hidrocefalia, y una historia durísima de abandono desde bebé.



Cristina

Felicitaciones por la investigación a los Sres. Mario y Martín. Casualmente la semana pasada al leer el caso de los hermanitos Flores recordé la muerte trágica del esposo de la Sra. Marta. En realidad no me sorprende el poco interés de las autoridades para encontrar al culpable. En aquella época algunos vecinos suponían quien era el dueño de la granada, pero después todo fue silencio. Pero sí me sorprende que ninguna institución solidaria, Estatal o Privada, contengan unidos a Marta y a su hijo.



juan domingo

La historia parte el alma. Entre otras cosas. Hay que acompañar a Marta para que se contacte con la gente de la Asesoria Letrada que atiende a las víctimas para que se cosntituya en querellante en el expediente y pueda tener acceso y ofrecer pruebas. Alli hay gente dispuesta y sensible para hacerlo...Esta en Tribunales II Tercer piso



carlos pereyra

La nota es excelente!!!!! Felicitaciones al señor periodista Mario Albera



Cecilia

La verdad es que la invesgtigación es excelente, al igual que la forma de redacción. A marta la conozco de verla en el cole una vez hace unos meses. La verdad.... espero que cada uno aporte lo suyo para cambiar situaciones como esta y tantas otras.



pedro gonzalez garcia

juanca,porque argentina esta triste.saludos



Martín Menditto

releyendo parte de este excelente articulo pensaba que muchas personas que pierden la visión quedan a la deriva, porque la sociedad conoce poco de los institutos de rehabilitacion en este caso el Julian Baquero, dicho sea de paso ¿este instituto habrá conseguido las mejoras que necesitaba, por las que bailaba el español Serafin en Tinelli, o todo habra quedado en la nada con la eliminacion del ciego ibérico del certamen de baile?



juan c. olmos

Tata Dios si vieras que triste esta mi argentina la mirada de los caminantes que ya no caminan se muere de pena por tanta mentira por tanta miseria de tantas promesa por nadie cumplida si vieras las calles que tanto reian ya no son las mismas.Si vieras que triste esta mi argentina que los gurises,asi de chiquitos asi de flaquitos removiendo la basura si vieras la cantidad de carritos rellenitos de cartones con hombres y mujeres juntando lo que otro desechsa.Si vieras que triste esta mi argentina donde florecen los getos,por llamarlo de alguna forma, a esos "barrios privados" donde hay barreras y guardias armados donde los laburantes,tienen que sufrir injustas y denigrantes requisas,manoseos y demas...Estimado Pedro,pense en un momento decir barbaridades, el porque esta triste nuestra Argentina y me acorde parte de esta cancion.Saludos.



Selva

...y si en vez de quedarnos en las quejas, la guitarra, las lagrimas, el palabrerio, HACEMOS ALGO???...si la ARGENTINA esta triste es por que los ARGENTINOS lo mejor que sabemos hacer es ESTAR TRISTES, QUEJARNOS POR TODO,CRITICAR y CRITICAR. HAGAMOS ALGO!!! si pensamos que la solucion de esta SEÑORA, que ha pasado y pasa las de CAIN debe ser institucional, LA AYUDEMOS A RECLAMAR, escribamos cadenas de CARTAS al gobernador, a los legisladores, al superior tribunal de justicia, la ACOMPAÑEMOS TODOS CON NUESTRA PRESENCIA, hagamos oir nuestras voces y exijamos RESPUESTAS FAVORABLES...



Martín Menditto

Por eso Selva ante las propuestas podes ser la primera en llevarlas a cabo si exigir que otros empiecen, sino te estas convirtiendo en lo mismo que criticas, es decir criticas la critica pero tampoco llevas adelante un plan concreto. vamos, creo que todos acompañaremos lo que emprendas para ayudar a Marta.



juan c. olmos

¿Es funcionaria del correo argentino?



pedro gonzalez garcia

¿juanca,usted fue arquero de futbol?



Selva

DALE Martin, publico una carta modelo para que todos la corrijamos y la enviemos por correo postal o via mail -con aviso de recepcion- ya que las distintas dependencias cuentan con direccion electronica. para Juan Carlos, el arquero? no soy funcionaria del correo, ni soy funcionaria de NADA ni funcional a NADA y espero que ACOMPAÑE la propuesta. Saludos



Martín Menditto

conta con mi apoyo.



Pablo De La Vega

Muchachos los felicito por la calidad y la altura de la nota. Un abrazo.



JOSE MEDINA

a martita yo la conoci en los 80s ella iba a un club llamado ACV y a Cronopios en la calle maipu, la verdad me entristecio mucho esto la vi en el centro bailando musica de los 80 y me di cuenta de ella ,me duele no poder hacer nada , ojala pudiera y seria el hombre mas feliz del mundo ,sabiendo que se reencuentra con sus hijos.



juan c. olmos

Selva.Tiene mi apoyo y respaldo a su iniciativa.Saludos.



juan c. olmos

En este dia 11 de Setiembre de 2008,Dia del Maestro,mi recuerdo al ex.Director de la ex.Escuela Nacional 136,Señor Arnaldo Perretti y a todas mis maestras desde el primer hasta el quinto grado primario y a todos y queridos compañeros de grado.Hoy, es la escuela Provincia de Buenos Aires.de Quilino, que el Viernes 26 de Setiembre cumple 90 años con la educacion,siento una profunda emocion recordar mi niñez educativa.



Selva

Quiero avisarles que estoy trabajando en el borrador de la carta. Yo tambien quiero rendir homenaje a mis maestras de la escuela primaria, ir al colegio era una fiesta porque NUNCA habia paros y aprendiamos un monton, especialmente la historia de nuestro pais, proceres, fiestas patrias etc.etc.esas maestras SI DEFENDIAN LA EDUCACION y sus enseñanzas llegaban mucho mas lejos que las impuestas en los programas. Para ellas que me enseñaron AMAR a mi PATRIA y para mi maestro de 5to grado SR. VIGNOLO (mi idolo) FELIZ DIA!!!!



Elba Gallo

Felicito a la señora Selva, porque parece ser la única que se dispone a hacer algo por Marta, los demás... son solo "progres" sentados muy comodamente en el living de su casa, ya quisiera ver cuantos de los opinadores de acá tenian nocion de la existencia de esta señora ciega. Ahora les entra el interes por hacer algo, por favor... no sean Hipocritas, no se hagan "los señores solidaridad", me juego que ninguno ñe da ni la hora a Marta...



Cristina

Comparto su proyecto Sra Selva y quiero comentarle que AOL Y ZDNET, suelen ayudar por ej.: por cada 3 personas que reciben un mail, donan 0,32 centavos para la persona necesitada. Quizás alguien de este sitio tenga más conocimiento del tema. Creo, entre todos lograríamos una buena cantidad de mail para hacer conocer el estado de Marta, y a la vez algo de dinero para ella. Saludo para todos los de buena voluntad



lautaro

Ojito!!!Aqui hay gente que viene luchando desde hace muchos años y no del living de su casa...construyendo el poder popular...



Martín Menditto

Elba y por casa como andamos que ha hecho Ud. por Marta, o que accion esta programando para ayudarla, ud cae en lo mismo que critica, si le molesta la quietud delos otros haga algo, no tiene que esperar de los otros lo que Ud. no hace.



monica

Recuerdo hace años atrás vivian en los galpones del ex ferrocarril mitre una familia donde el esposo era alcoholico y la mujer no estaba en sus cabales.Uno de sus hijos habia muerto apretado en el medio de la cama por su padre, yo los fui a ver...deplorable la vida que llevaban.Otro de los hijos lo estaba comiendo las moscas(literal).Me fui a la municipalidad para que le dieran una casa digna a la familia y lo pusieran al señor en recuperacion.Después de largas discusiiones con el entonces director de salud pública a la señora le dieron una casa municipal, a los chicos lo colocaron en una guardería que le garantizaba la comida de todos los dias y al señor lo internaron para su recuperación. Nunca lo dije a esto, hoy lo hago para que reconozcamos que hay muchas personas como Marta y muchos chicos en estado de dejadez en todo los ámbitos.Soy del interior, por lo tanto no conozco especificamente a esa Marte pero si a muchas otras que merecen que el municipio, provincia o quien sea le den un amparo.LO EXIJO como ciudadana y sobretodo como ser humano.



gustavo

Ah!...bueno, voy a dormir tranquilo porque lautaro y "su poder popular" va a solucionar la problemática. Una amiga me comentó de este sitio y veo que es lo misma gente que encuentro en la calle. Al que tiene una nueva idea:"la anulan", porque seguro los líderes de populismo se encargarán,... de llevar agua a su molino. ¿Porqué no son más serios, che... ?



Elba Gallo

Para su información señor martin menditto, gran cuestionador de todas las opiniones le cuento que yo quise acercar a Marta a una parroquia para que por lo menos ttenga desayuno y algo que comer durante el dia. Si no sabe, no critique, sabe? y por su casa como anda???



Martín Menditto

entonces elba bueno hubiera sido que comience aclarando eso antes de andar criticando a los demas, que quizas hayan hecho mucho mas que ud. pero prefieren mantenerlo en la esfera privada. por mi casa muy bien no se si habra leido quien acerco esta historia a este medio, aparte por contactos personales se esta estudiando el caso de marta para canalizarlo institucionalmente. pero mire aca la cosa no es colgarse medallas, la cosa es que Martita deje de vivir lo que esta viviendo. asi que le solicito lo mismo que Ud. dice si no sabe del accionar de los demas no se lance en criticas falaces, ni en descalificaciones sin sentido. Ud.ocupese de hacer todo lo que pueda por Marta que el resto también nos ocuparemos de hacer lo que esta a nuestro alcance.



Selva

concentremos nuestras ENERGIAS en AYUDAR A MARTA...¡¡¡ENVIEMOS MUCHAS CARTAS!!!



Elba Gallo

Si yo hago algo por marta, como ya lo he hecho, no lo hice para andarlo gritando a los 4 vientos; lo hago y listo. Ud. se cree que con haber acercado la nota ya se ganó el cielo? muy equivocado está y no critico a nadie, solo expongo lo que sin dudas es, porque si no fuera asi no saldrian sorprendidos ahora de ver esta nota de como vive Marta. Lo que yo hice lo hice sin publicarlo en ningun medio Acaso Marta es la Unica que vive asi? vamos hay muchos mas que estan en esa situacion. recien se dan cuenta de ella? hace un monton que Marta vaga por el centro...y mis criticas no son falaces.



Luz

Ladran Sancho, ladran mucho.Juntos enfrentaremos todos los desafíos.



Ricardo

Recuerdo que a traves de este medio y por la repercusión que tuvo se logro que lo operaran en el caso del canillita creo que le apodaban " El Osito Tleinta y Tles". Pueden chequear las notas en este sitio si queiren.todo ello por los que aparecen aparecen ahora...Les damos la bienvenida al sitio... donde se puede se viene a colaborar no a criticar nada más... y donde esta garatnizada la libre expresión. Este sitio ya cumplió dos años y se hicieron muchas cosas gracias a la colaboración de mucha gente y sobre todo el trabajo y esfuerzo desinteresado de Mario y Analía.



Martín Menditto

Tiene razon Ricardo. por otro lado Elba ni creo tener ganado el cielo, ni lo creo necesario, proponer la nota va tambien con una acción de la mano, si no no tiene sentido. si ud hizo algo estabien, siga haciendo lo mas que pueda por Marta y todos los que conozca que estan en la misma sitación o peor, como dice selva las energias hay que ponerlas en ayudar en este caso a Marta o al que sea, si ud. lo hace y lo mantiene en reserva bien por Ud. pero no se convierta en jueza de las actitudes de los demas que seguramente hacen tanto como Ud o más.



Selva

rescato de ELVA la critica a nuestra sociedad que diariamente pasa por encima y pisa a los mas desposeidos porque SOLO MIRA SU OMBLIGO, estamos MUY OCUPADOS ATENDIENDO NUESTRO KIOSQUITO, casos como el de MARTA y tantisimos otros que estan desparramados por toda la provincia y el pais "ocurren" porque NOSOSTROS permitimos que ocurran. Es por esto que rescato LO POSITIVO de este medio que desinteresadamente HACE PUBLICAS nuestras miserias y nos OBLIGA a tomar conciencia , mirar a alrrededor, tenemos que DEJAR DE SER TAN EGOISTAS y asumir que la crisis generalizada de los argentinos ES CULPA DE LOS ARGENTINOS.



Selva

CIUDADANOS PERIODISTAS, hagamos la cadena, ENVIEMOS CARTAS...AYUDEMOS A MARTA.



RODOLFO

estado abandònico pueblo abandònico??? creo que no ---sè que no. LA GENTE SE MOVILIZA Y ESO ES IMPORTANTE. SALUDOS



Natalia

Que linda nota. Los felicito. Toda esta gente tiene una historia triste por detras. Ojala la difusion sirva para ayudarla. Saludos!



Nicolás

me ha llegado un comentario que en la causa de la explosión tiene intervención la Justicia federal, concretamente Fiscalia Federal nro 2...



Selva

pero que... hay algun demanda por daños?



Nicolas

No es la causa penal por la muerte del esposo de Marta y las heridas por ella sufridas.Hay que averiguar.



Selva

HOY TUVE NOTICIAS de una LEGISLADORA que recibio la carta para ayudar a MARTA, "me llamo por te" solicitó mas informacion y está ocupandose del tema. Los mantendré informados.



Luz

La causa está radicada en la Justicia Federal, es un hecho.Son actuaciones labradas.



Selva

...habra algun abogado solidario, de los que participan (o no) como comentaristas que averigue el estado de la causa...????



Nicolas

Interviene la Fiscalia Federal nro 2 pero la causa ( el expediente) esta "desempolvado" en Delitos contra las Personas de la Policia Provincial, tal como lo detalló Mario Albera.



Selva

Gracias Nicolás. Anoche converse por largo rato con ALEJANDRA la amiga de MARTA y me confirmo lo que dice NICOLAS , la policía provincial estaría actuando porque 3 policías contactaron a MARTA. La otra buena noticia es que al parecer en poco tiempo el juzgado de familia traería al albergue CEFERINO NAMUNCURA a JOTA, es decir viviría en CORDOBA, mas cerca de su mamá y según me cuenta asistirá al Instituo DOMINGO CABRED para completar sus estudios. El tema de la contención psicológica profesional creemos se puede solucionar retomando las sesiones a las que ya asistía. Pero queda la cuestión crucial “ la vivienda” y en esto es que tenemos que trabajar, de la conversación con ALEJANDRA surgieron algunas ideas como la de conformar un GRUPO DE AMIGOS que asuma pequeños compromisos especialmente de tiempo para acompañarla en algunos tramites administrativos, sobre todo judiciales (algun ABOGADO) y también discutir la mejor forma de que obtenga una casita para vivir. Al grupo de amigos se pueden integrar legisladores, concejales, funcionarios que tengan INTERES, GANAS y BUENA VOLUNTAD de solucionar este problema. …que les parece???



fernanda

excelente el articulo espero k marta logre lo k quiere..realmente una historia muy triste...es impresionante la fuerza de volunta k pone en lo k hace..



Sas

Me impresiono la historia. siempre veo a martita en el centro, aunq le tenia un poco de miedo, un dia me acerque, le di una moneda y hable algo con ella y es una persona muy agradable y alegre. ojala se la pueda ayudar



Rodrigo

La verdad que la historia me conmovió y me da mucha pena que el estado se haya lavado las manos de esa forma, todo porque ella es pobre y no les interesa. Muy triste.-



Martín Menditto

En que habra quedado todo esto? hace rato largo que no se la ve a Marta en el centro.




Completa este formulario para recomendar esta nota:

Tu email:

Tu nombre:

Email de tu amigo:


escribi tu nota