escribi tu nota

publica tu articulo

el surprensa red

Córdoba

Los ciegos esperan su revista hace 5 meses /

Los ciegos esperan su revista hace 5 meses

La Biblioteca Provincial para Discapacitados Visuales tenía una revista sonora pero una persona la registró como propia ante la permisiva actitud de Córdoba Cultura que jamás inició acciones legales siendo que era un bien cultural del Estado. Ante esto, la Biblioteca propuso otro proyecto gráfico pero hace casi medio año que espera aprobación. Es un caso más que resume la desidia oficial ante una institución abandonada a su suerte. El titular de la Biblioteca confirmó las carencias relatadas por este diario y un legislador eleverá un pedido.



Claudio Martín Menditto.


En abril de 2005, la Biblioteca Provincial para Discapacitados Visuales de la Ciudad de Córdoba, dependiente de la Agencia Córdoba Cultura, diseñó un proyecto para dotar a la institución de un medio de comunicación sonoro propio, algo común a casi todas las instituciones de ciegos del mundo. Así nació Revista Sonora Utopía, nombre sugerido por el Subcoordinador de la Biblioteca, Osvaldo Poblete.

Esta revista, que se grababa en CD, era producida íntegramente en la Biblioteca utilizando la sala de grabación e incluso las horas de trabajo de algún personal de la repartición, como así también sus lectores voluntarios, la mayoría locutores profesionales.

Los materiales elementales para encarar el proyecto fueron provistos por la Agencia Córdoba Cultura, ya que el bien que se estaba produciendo le pertenecía por desarrollarse en una repartición subordinada a su mando. Entonces, se hizo cargo de aportar los CD y las impresiones de las cartillas o los sobres donde se presentaba la revista.

Este novedoso medio de comunicación, fue distinguido con el nombramiento de Interés Nacional por la Cámara de Diputados de la Nación e igual distinción recibió de la Legislatura Provincial.

De Utopía sólo se editaron cinco números, apareciendo el último en marzo de 2006, el cual fue dedicado íntegramente al trigésimo aniversario del comienzo de la dictadura militar del '76.

Apenas aparecida esa edición, Alberto Tita, que voluntariamente hacía tareas de Productor General, decidió por exclusivos motivos personales abandonar sus actividades en la revista. A los pocos meses, este sujeto hizo llegar una carta documento a Córdoba Cultura informando que había registrado a la Revista Sonora Utopía como marca de su exclusiva pertenencia en el Registro Nacional del Derecho de Autor.

En la misiva prohibía también que se siga publicando el mencionado medio sonoro aduciendo que durante el tiempo que apareció Utopía él había cedido en préstamo la publicación a la Biblioteca para Discapacitados Visuales. El contrato donde deben constar las condiciones del supuesto préstamo no existe, ni está asentado en ninguna de las dependencias de Córdoba Cultura.

La dirigencia de este ente gubernamental, con rango de ministerio, tuvo una actitud permisiva y descomprometida ante el apropiamiento de un bien cultural que le pertenecía. Nunca intentaron acciones serias tendientes a esclarecer la situación y recuperar la potestad de la revista.

Ante esta situación, la Biblioteca elaboró otro proyecto, para poner en funcionamiento una nueva revista sonora. Siguiendo las vías jerárquicas exigidas, el proyecto fue elevado primeramente al Sub Gerente de Letras y Bibliotecas, Jorge Leonardo Méndez, posteriormente a legales de la Agencia Córdoba Cultura, y por último al presidente de ese ente gubernamental, Pablo Canedo.

El proyecto que consta de tres páginas solamente, lleva casi cinco meses esperando su aprobación, y aún no fue comunicada alguna fecha tentativa para la posible aparición de este nuevo medio sonoro. No hace falta ser un gran matemático para darse cuenta que a la Agencia Córdoba Cultura le ha llevado hasta el momento un promedio de cincuenta días por página.

Conclusión: o bien a Córdoba Cultura no le interesa que se produzca una nueva revista sonora que equipare a la Biblioteca Provincial para Discapacitados Visuales con las grandes instituciones para ciegos del mundo (¡¡¡ojo!!!,también es necesario otro montón de cosas para compararla con lugares que funcionan debidamente por poseer el correspondiente financiamiento). O bien, la burocracia está tan profundamente enraizada en la actividad pública, y por ende, en esta agencia, que debilita su función primordial que es avalar y difundir hechos culturales.

Hay que hacer cierta la frase CULTURA PARA TODOS, y en ese todo incluir a las personas con discapacidad visual, en las condiciones y lugares correctamente adaptados a sus necesidades. Si esto no sucede, entonces se está trabajando en otra cosa y no para todos.

..............................................


Nada cambió desde los 100 pesos

Sosperiodista.

Las carencias de la Biblioteca para Ciegos salieron a la luz con otro informe del periodista ciudadano Claudio Menditto, publicado el martes pasado con el título "Los ciegos de Córdoba Cultura".

Ese informe describía el estado de abandono en el que se encuentra la Biblioteca que funciona en calle 27 de abril 375, compartiendo edificio con la Biblioteca Popular Córdoba.

Afirmaba la nota que la Biblioteca es un "desangro de necesidades elementales", ya que ha sido abandona a su suerte por falta de presupuesto, personal capacitado, y una estructura operativa y edilicia adecuada. Por citar sólo dos casos: el informe señalaba la presencia de cables colgando y alfombras rotas en un lugar donde transitan ciegos que suelen arrastras sus pies, junto a la existencia de una persona contratada para tareas de limpieza que se desempeña como bibliotecóloga.


La Biblioteca funciona bajo la órbita de la Agencia Córdoba Cultura, cuyo director Pablo Canedo, prometió una respuesta ante el informe, que jamás llegó. No obstante, nos enteramos que la nota sirvió para sacar a algunos de la siesta eterna.

El subgerente de Letras y Bibliotecas, Jorge Méndez, pidió a su subordinado, el subcoordinador de la Biblioteca Osvaldo Poblete, un descargo escrito sobre el artículo de este diario. Quería conocer si avalaba en todo con lo que decía.

Poblete fue uno de los autores de la ley de creación (8201) de la Biblioteca, sancionada en 1993. Lleva 16 años trabajando en la institución y tres, a cargo de la misma. Es una persona ciega.

Poblete aclaró en su descargo que lo dicho por Menditto es de su "exclusiva responsabilidad", pero confirmó y precisó aún más cada una de las anomalías relatadas en el informe. Advirtió además que cada una de las situaciones fueron informadas "por nota en su debido tiempo y forma", y que, por lo tanto, "es imposible que yo me pueda desdecir de las solicitudes realizadas", si es eso lo que pretendía su superior Méndez.

Tras cartón enumeró cada una de las falencias que sufre la institución: "falta de limpieza, iluminación deficiente, instalaciones eléctricas precarias, necesidad de programación de la central telefónica para evitar abusos en el uso del teléfono, falta de conexión a Internet, falta de personal de grabación de libros parlantes en el turno tarde, para las impresiones en Sistema Braille, y para la atención al público por la tarde; falta de un instructor en informática, falta de insumos y falta de un presupuesto acorde". En fin, "un desangro de necesidades elementales", como bien afirmó Menditto.

Poblete atendió ayer a Sosperiodista en una salita ubicada al fondo de la Biblioteca (toda una metáfora), bastante oscura y polvorienta. Insultante para la salud laboral. Reconoció estar "agobiado" por tanta desidia oficial. Situación que arrastra -dijo- desde hace tres años.

Admitió también que desde abril reciben un cheque de Córdoba Cultura por el valor de 100 pesos para financiar sus actividades. Y comentó que el mes pasado se excedió en el presupuesto porque debió comprar una resma de papel para personas ciegas que cuesta 72 pesos, más 26 discos compactos para grabar libros. En total, gastó 118 pesos. ¡Un verdadero desatino el del señor...!

También contó que la mayoría del mobiliario existente en la Biblioteca (estanterías, escritorios y PCs) fue cedido por la Asociación de Amigos de la Biblioteca. "Este -señaló apoyando sus manos sobre el mueble- es un escritorio que una AFJP le donó a la Asociación".

Poblete esta agobiado porque además debe lidiar con supuestos compañeros de trabajo que hacen una suerte de espionaje laboral. Toman nota de quién lo busca y luego averiguan para qué. Me tocó vivirlo ayer, cuando fui a verlo. Debería entender esa gente que la alfombra no es tan grande para meterle tantas cosas debajo. Nunca va a faltar un "desubicado" que la sacuda, la limpie un poco.

El primer "desubicado" fue Menditto. El segundo Poblete con su descargo. Y el tercero lo sería el legislador Ricardo Fonseca que anticipó que presentará un pedido de informes sobre el asunto. Fonseca visitó ayer la Biblioteca y se habría entrevistado con Méndez, el subgerente de Letras.

Se estima que en Córdoba existen 10.000 personas ciegas y con dispacidades visuales, de las cuales 430 son socios de la Biblioteca. Poblete dice que ya no asocia más porque "no tenemos capacidad para seguir brindando servicio".

En el estado de abandono en que está hoy la Biblioteca "lograr, a través de la cultura, un mejor nivel de integración social del discapacitado visual", tal como dispone la ley 8102, se torna una utopía. Ni hablar con 100 pesos al mes. 100 PESOS.

 

"No, pero sí"

En declaraciones efectuadas al informativo Primera Hora, de Radio Suquía, el subgerente de Letras y Bibliotecas Jorge Méndez, al ser consultado sobre los 100 pesos que recibe de presupuesto la Biblioteca para Ciegos, negó que tenga ese presupuesto (en rigor, la institución no tiene presupuesto propio como manda la ley) pero no obstante reconoció que los 100 pesos corresponden "a la caja chica" de la Biblioteca "que se va reponiendo a medida que se va gastando", dijo.

Tildó de "exagerados" a quienes dicen que la institución goza de un presupuesto de 100 pesos, es decir a Menditto, Poblete, y compañía. Pero lo increíble es que lo dijo tras admitir que la institución se mueve con ese dinero. Luego dijo que el presupuesto depende de los programas de la biblioteca. "No podemos decir que tenemos un financiamiento ideal, pero esto hace a las generales de la ley", dijo.

Destacó que en los últimos años se destinó personal capacitado para la Biblioteca. "Hace dos años contratamos un bibliotecario para que ordene técnicamente los materiales de la biblioteca", dijo, al tiempo que negó que una persona contratada para las tareas de limpieza esté a cargo de la atención del público. Esto es efectivamente así, este diario pudo corroborarlo cuando el miércoles (ayer) se entrevistó con Poblete. La persona que atendía al público era la persona que había sido contratada para otra tarea que no era justamente la de bibliotecaria: la limpieza del lugar.


12/10/06


Recomendar esta nota





German

de todo lo que comenta el artículo hay que agregarle la ubicación de la biblioteca no es la adecuada, llegar allí es todo un desafío entre la esquina de Belgrano y 27 de abril cruzar representa toda una hazaña y luego transitar por la vereda angosta ,con toda la vereda rota toda una plegaria, y al entrar a la biblioteca esquivar las sillas que dejan en el medio del camino de esa enorme galería que es la biblioteca Córdoba. Y llegar a ese reducto de la biblioteca provincial para discapacitados visuales, total que importa los ciegos no vemos....



Hugo Miguel Revelino

¡Vamos, Claudio Martín! ¡Cómo nos vamos a ocupar de estas minucias! Como ciudadano, exijo que -más bien- nos aboquemos con seriedad y empeño a buscarle un nombre al arroyo La Cañada, que aún carece de identidad política. ¡Inadmisible!




Completa este formulario para recomendar esta nota:

Tu email:

Tu nombre:

Email de tu amigo:


escribi tu nota