escribi tu nota

publica tu articulo

el surprensa red

Córdoba

La verdad mediática, la jurídica y la real /

La verdad mediática, la jurídica y la real

¿Hay una "tercera verdad" en el conflicto electoral cordobés? El periodista ciudadano plantea que sí, señala que es diferente a la verdad de la justicia y a la de los medios de comunicación y repasa cómo se construyen esas realidades.


Damián Pertile.

No pretendo ahondar en posiciones políticas acerca del conflicto electoral que estamos viviendo, sino más bien reflexionar en esta dinámica que atraviesa fases que van desde la hiperinformación que satura hasta la desinformación que desconcierta, de la que todos somos partícipes, y donde Córdoba y sus instituciones aparecen como la vedette nacional del momento.

Si bien una Justicia lenta no es justicia, el que sea rápida no garantiza lo contrario. Por estos días fuimos espectadores de cómo los esquemas sociales, políticos y mediáticos, exigen una respuesta judicial dinámica, acorde a estos tiempos.

Los hechos de público conocimiento acerca del conflicto electoral, político e institucional suscitado en la provincia, nos brindan un espacio de reflexión sobre cómo se cruzan los intereses de diversos actores que, con sus respectivos fundamentos, presentan sus miradas -estructuradas como verdades- en relación con el caso.

Como un observador más del conflicto puedo identificar -en un primer momento- la aparición en escena del juego político de las dos partes involucradas en el pleito. En otro momento, lo se ve reflejada es la actuación de los medios de comunicación y la consecuente formación de opinión pública que va forjando una posición determinada. Y, finalmente, como último protagonista de relevancia tenemos la actuación del Poder Judicial, que terminó judicializando la elección.

Los conflictos que se generan entre estos tres importantes actores son promovidos por la construcción de distintos tipos de “verdades” que cada uno postula: la verdad jurídica y la verdad mediática.

Por un lado, la verdad jurídica (considerando la resolución del Tribunal Superior de Justicia como último intérprete normativo local) se debe referir al convencimiento, fundado en derecho y con basamento en pruebas concluyentes, dentro del respeto al marco legal vigente. Es decir, se entiende que en el desenlace de un proceso judicial lo que prima es la interpretación razonadamente alcanzada a partir de los procedimientos, las pruebas y contra pruebas legalmente fundamentadas.

Asimismo, entra en juego -y más aún en este conflicto electoral- la verdad mediática. Tal como manifestara muy acertadamente Ignacio Ramonet (director de Le Monde Diplomatique: “...el sistema mediático está convencido que se puede imponer una verdad mediática. La verdad mediática dice que cuando todos los medios de información comentan que algo es verdad, eso se impone. Esto significa que, cuando la prensa dice que algo es verdad, …eso es verdad. Esto se basa en una premisa que dice que repetir es demostrar. Pero repetir no es demostrar.”

Esta verdad posee como característica la rapidez y el dinamismo en su construcción, pretendiendo abarcar todo el espectro social y agotándose hasta lo efímero en un abrir y cerrar de ojos. En este vertiginoso contexto presentado por los medios de comunicación, en innumerables ocasiones, éstos exigen que la verdad jurídica sea pronunciada en sus tiempos, o más aún, desde su lógica de razonamiento; y hasta es posible observar que en vez de informar las resoluciones judiciales opinan sobre ellas, generando alternativas al proceso judicial; llegando a contradecirse incluso la verdad mediática y la jurídica.

Pero más allá de estas pretensiones de verdad (la jurídica y la mediática), subyace la verdad real; osea, la verdad con mayúscula, que es simplemente lo que en la realidad aconteció, y que excede a las miradas que hablan sobre ella y procuran contenerla bajo sus argumentos.

Y aquí se abre un nuevo dilema: ¿qué grado de legitimidad tendrá la verdad jurídica si no coincide con la opinión pública? La verdad real, no necesariamente puede coincidir con la verdad jurídica, y quizás menos aún con la verdad mediática; más la ciudadanía debe comprender que en la vida democrática y en la armónica convivencia, debemos ser respetuosos de la verdad judicial, cuya voz se expresa mediante una sentencia firme.

Ahora bien, la verdad jurídica deberá propender con sus mayores esfuerzos a acercarse a una expresión de la verdad real, a cuyos pies deberá caer también la verdad de los medios de comunicación, cuya misión será dar luz sobre la realidad; esto es, iluminarla para que sea posible visualizarla tal cual. Pues la legalidad se desvanece sin la legitimidad, que se fundamenta en la sólida creencia y convencimiento social e individual en que la verdad real es la que ha triunfado.

Nota de Sosperiodista: El autor fue finalista de los premios “Excelencia Periodística 2007” de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP)

(imagen grijalvo.com)

01/10/07


Recomendar esta nota





Martin Menditto

Si UPC decía que había que esperar la resoñución de lo que dictará la justicia, ¿porque salieron a adjudicarse el triunfo, si aú la jueza no dio los números finales? hay un doble discurso desde el oficialismo, que pretende imponerse de guapo,confundiendo a la opinión pública. Si hay que esperar a la justicia, esperemosla todos, sobre todo los que adoptaron ese discurso.



Tito

Excelente artículo. Es cierto lo que dice Martín sobre el apuro del PJ cordobés en adjudicarse el triunfo antes de que se conociera "la verdad real", pero tanto o más grave me parece la actuación del diario La Voz de Juez, que ha pretendito y pretende aún manipular - sino lean las notas de ayer de Suppo y Battaglino - la opinión pública en el sentido de que, efectivamente, hubo fraude con una cínica actitud de imparcialidad. No sé qúe piensan los demás pero yo estoy seguro que si la justicia hubiera decidido abrir las urnas, tampoco Luis Juez hubiera aceptado el resultado.



Selva

Coincido con Tito "excelente articulo"...lo que pedimos a gritos los ciudadanos es que la verdad juridica sea la verdad real y lo que cuestionamos son las "manipulaciones" para hacernos creer la verdad juridica como real y en esta manipulacion participan los "propietarios de poderosos intereses" a los que el poder judicial les "colabora" con las ingenierias en las causa...respecto a la verdad mediatica los ciudadanos estamos aprendiendo a leer y escuchar entre lineas por lo que, cada vez "confunden menos"...solo son "opiniones"...



Emiliano

Está claro que Luis Juez no aceptará nunca el resultado del 2 de septiembre, con urnas abiertas o cerradas, con telegramas o sin ellos, con actas, sin actas. Hace unos días, el intendente dijo que no entendía el paro sindical de los choferes de transporte, que "no había sido legal". "Dentro de la Ley todo, fuera de la Ley nada" repitió en su raid mediático de rigor. Pero, es otra su actitud en la cuestión electoral. En su opinión, la Jueza Electoral y el Tribunal Superior de Justicia son "empleados" del poder político . Entonces, para Juez la Ley se debe respetar mientras apoye sus reclamos y es parcial si se pronuncia contra sus intereses. Incoherencia absoluta. Comparto lo que dice el artículo; y entiendo que LA VOZ DEL INTERIOR ha jugado un papel lamentable en pos de los objetivos de una de las partes. No estaría mal si explicitara sus intenciones, el tema es que "maquilla" sus opiniones en función de una supuesta objetividad que no existe. Saludos.



francisco

Si la verdad jurídica sugiere que no hubo fraude y la verdad mediática afirma que lo hubo, la verdad real, que debería ser la síntesis o la suma de las anteriores, ¿qué tendría que revelarnos? Que hubo fraude pero no tanto o que no hubo fraude pero sí irregularidades. Aquí no hay salida intermedia posible: o se cometió fraude o no se cometió. No hay tercera verdad posible. Y la única forma de determinarlo es abriendo las urnas. Pero todas, no unas pocas. De lo contrario seguiremos haciendo retórica, hermenéutica del fraude o del no fraude.



Martín Menditto

Coincido con Francisco, además no se puede comparar lo del paro de choferes con la elección a gobernador, son situaciones distintas, alcances distintos; por otro lado no creo que lo que pide la gente acerca de abrir las urnas sea ilegal, mas si esta explicitado como un recurso valido.



Carlos, elverdadero

" La ünica Verdad , es la Realidad "... Y la Realidad no se INSLATA, simplemente ES...!!!!! Y TARDE O TEMPRANO SE MANIFIESTA , PESE A TODOS LOS INTENTOS POR MANIPULARLA... LA MENTIRA TIENE PATAS CORTAS y es Petiza ...!



magdalena

Bueno el artículo, no obstante entiendo que las tres verdades deben coincidir en circustancias de lugar y tiempo a efectos de corroborar el hecho.- En otras palabras ha pasado demasiado tiempo y todas las tres verdades, a esta altura no reflejan lo ocurrido en su oportunidad, es decir ahora de nada vdale, sera lo que quiera alguno de los actores sociales-politicos. ¡una pena! se nos fue una oportunidad, en nuestra vida de creernos participes. Y VAN ???. Saludos



Guillermo Merep

Felicitaciones por la nota muchachos, ojala tuvieran la misma circulación, o la mismas entradas que tiene la voz on line, porque en cordoba, lamentablemente, la unica verdad... es lo que dice la voz del interior...




Completa este formulario para recomendar esta nota:

Tu email:

Tu nombre:

Email de tu amigo:


escribi tu nota