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Córdoba

Había una máquina que te daba vuelta como un pollo al spiedo /

Había una máquina que te daba vuelta como un pollo al spiedo

Ayer se produjo la entrega del edificio donde funcionó el centro de tortura, detención y muerte de la Policía cordobesa (D2) a la Comisión de la Memoria, como primer paso para hacerlo museo. Allí funcionará también un archivo. Los sobrevivientes volvieron a caminar -después de treinta años- por los pasillos y recovecos que atestiguan las más viles vejaciones a la condición humana. Hubo reclamos a Schiaretti para que la Provincia abra los archivos de la policía de aquellos tiempos, pero aquel dice que no hay nada. Los organismos y sobrevivientes no le creen: sostienen que hay planillas.

Sosperiodista.

ferrero

“Apenas ingresé me empezaron a torturar. Me daban picana. A otros compañeros lo ponían en la máquina, así le decían, que tenía un eje y te hacían dar vuelta como un pollo al spiedo dentro de una especie de tambor de 20 litros. Fueron cuatro o cinco días que me parecieron años, porque estabas incomunicado. Te estiraban los plazos de detención y para ello contaban con jueces cómplices. Yo no sé cómo aguanté porque, como verás, soy de una talla menuda”.

lopez

“A mí un capitán de la Aeronáutica me dijo: Vos pibe, te salvaste, porque te atrapamos nosotros. Si te agarra el Ejército, te hace boleta. No me picanearon pero me cagaron bien a trompadas y patadas. Vivía en el piso. El día que me largaron, muy inocente, pedí que me dieran un certificado donde constara que no tengo antecedentes. ¿Sabés lo que me dijo el capitán? Mirá pibe, andá a tu casa, date un baño, buscáte una mina y pegáte una encamada, y dejáte de joder. Imagináte, y yo que le pedía un certificado”.

Los testimonios pertenecen a dos sobrevivientes del centro de detención, tortura y muerte que funcionó en el Departamento de Inteligencia de la Policía de Córdoba, conocido como D2, ubicado en anexos del Cabildo de la ciudad capital, enfrentado a uno de los laterales de la Catedral.

El primero corresponde a José Alfredo Ferrero, ex delegado de Sitrac-Sitram, y el segundo a Horacio López, actor de teatro, muy recordado por su papel en la Papa de Hortensia, la tira cómica donde hacía de “El Negrazón”. El primero militaba en la agrupación Organización Revolucionaria Poder Obrero cuando lo detuvieron un día que salió a volantear con un amigo. Y López, había sido delegado del Sindicato de Empleados Públicos (SEP) en la Dirección Provincial de Hidráulica y militaba en el Partido Comunista Revolucionario.

Los dos participaron del acto de entrega del establecimiento a la Comisión Provincial de la Memoria para que funcione allí un museo y un archivo memorial que manejará un consejo de notables integrado por personas vinculadas a la defensa de los derechos humanos. Entre ellas, Sonia Torres, de Abuelas de Plaza de Mayo Córdoba.

schiaretti

El vicegobernador Juan Schiaretti presidió el traspaso y fue silbado por un grupo de asistentes que coreaba: “Archivos, archivos, archivos…” En rigor, le reclamaron la apertura de los archivos policiales de la época de la dictadura. Schiaretti le dijo a la prensa no tener conocimiento de que “existan” y afirmó que si alguien sabe de su existencia aporte los datos y él mismo iniciará una investigación. Pero no le creen.

“Claro que existen. Alguien debe tener esas planillas donde se asentaban todos nuestros datos y los ingresos y salidas. No sé porqué el poder político se niega a mostrarlo, a qué intereses responden”, reflexionó crítico Ferrero. López también abona esa teoría: “Esos documentos los sacaron de acá y en algún lado deben estar”.

juez

El intendente Luis Juez también estuvo en el acto pero se ubicó entre los asistentes. Debajo de una planta del Pasaje Catalina. Allí siguió las alternativas del acto y hacía muecas cuando Schiaretti hablaba de hacer del museo “un faro donde se difundan ideas de defensa de derechos humanos”. Mientras tanto, una militante barrial del oficialismo, vociferaba con voz carnosa: “Juez converso, traidor al peronismo y al movimiento”. Hasta que lograron que se callara.

En tiempos de campaña no importa los sapos que hay que tragarse, lo que importa es estar. Poner la cara para las fotos y el pecho a las balas. Decimos esto porque en el recuerdo de los integrantes de los organismos de derechos humanos repiquetea todavía la desafortunada declaración de José Manuel de la Sota cuando cuestionó a los familiares de los desaparecidos por no haber cuidado a sus hijos en la dictadura. En los silbidos a Schiaretti, también estuvo presente esto.

canticos

El momento más tensamente emotivo fue cuando se abrió la puerta de hierro. Sobre todo para los que, como Ferrero y López, vivieron ese Infierno en vida. Nunca, desde que fueron soltados, ingresaron a esa casona, de estilo colonial, pero con recuerdos siniestros. “Aquí había un baño de mujeres, y de aquel lado un calabozo muy chiquito, donde había una inscripción que decía: Hoy es el cumpleaños de mi hija”, cuenta Ferrero, con voz temblorosa, nacida de una angustia contenida. “Lo liberador que tiene esta iniciativa es que el edificio ya no estará ocupado por la Policía”, piensa.

edificio

El edificio está abandonado, las baldosas salidas, hay cuadros apilados contra una pared, escombros en el patio, agua saliendo a borbotones de algunas cañerías rotas, ventanales desprendidos de las aberturas, vidrios rotos. Los pasillos y recovecos, al transitarlos, se tornan sombríos. Si no fuera porque ahora hay abrazos contenidos y sonrisas de alegría, el ambiente interior es triste, desolador.

“Siempre me pregunté cómo puede ser que una persona se apropie de otra que no tiene medios para defenderse, no tiene posibilidades de apelar a alguien. Eso siempre me generó mucha impotencia, mucha rabia”, cuenta López, apoyado sobre uno de los muros. “Qué hijos de puta, qué hijos de mil puta...”, vocifera, y contiene el llanto.

Eso: QUÉ HIJOS DE MIL PUTA.

11/12/06


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José A Ferrero

Gracias por la nota es muy buena un saludo freternal de José alfredo Ferrero.



Pascual

Que hayan muerto o que se estén muriendo es solo una cuestión del destino lo bueno es que se esté conociendo lo que hicieron, !semejante desatino¡ No es haber matado lo que mas los condena es y fue su falta de pensamiento lo peor pretender el poder y aplicarles la pena a quienes tenían un sueño peor o mejor. Y a espaldas del pueblo soberano siempre, con sus cortas cabezas al frente desfilaban haciendonos creer que eran unos valientes y a la primera batalla sus sables entregaban. Que Dios nos prodigue la paciencia porque aun queda gente que los sigue porque ya hemos perdido la inocencia ahora es un pueblo mayor que piensa y decide. Libremente elegiremos el camino como el río que eligió llegar al mar y ya nunca dejaremos nuestros hijos en manos de asesinos !nunca más¡ No hay festejo hay muchos muertos ¿a sus parientes se lo vamos a decir? pues la memoria dara el camino cierto de una patria aun por descubrir. !Nunca más¡ esa debe ser la historia que usaremos para nunca sucumbir bajo quienes heredaron esa gloria de los hombres que lucharon a morir por forjar en nuestra patria la memoria y ahora destrozaron por sentir un orgullo que no les corresponde ustedes fueron, es el pueblo el adalid. y volvamonos a casa, a trabajar y en nuestra alma callada y latente borremos este espúreo funeral y recordemos a toda esa gente que murió por defender un ideal.



Pascual

Que hayan muerto o que se estén muriendo es solo una cuestión del destino lo bueno es que se esté conociendo lo que hicieron, !semejante desatino¡ No es haber matado lo que mas los condena es y fue su falta de pensamiento lo peor pretender el poder y aplicarles la pena a quienes tenían un sueño peor o mejor. Y a espaldas del pueblo soberano siempre, con sus cortas cabezas al frente desfilaban haciendonos creer que eran unos valientes y a la primera batalla sus sables entregaban. Que Dios nos prodigue la paciencia porque aun queda gente que los sigue porque ya hemos perdido la inocencia ahora es un pueblo mayor que piensa y decide. Libremente elegiremos el camino como el río que eligió llegar al mar y ya nunca dejaremos nuestros hijos en manos de asesinos !nunca más¡ No hay festejo hay muchos muertos ¿a sus parientes se lo vamos a decir? pues la memoria dara el camino cierto de una patria aun por descubrir. !Nunca más¡ esa debe ser la historia que usaremos para nunca sucumbir bajo quienes heredaron esa gloria de los hombres que lucharon a morir por forjar en nuestra patria la memoria y ahora destrozaron por sentir un orgullo que no les corresponde ustedes fueron, es el pueblo el adalid. y volvamonos a casa, a trabajar y en nuestra alma callada y latente borremos este espúreo funeral y recordemos a toda esa gente que murió por defender un ideal.



Pascual

VERSOS PARA UNA PATRIA RENOVADA Que hayan muerto o que se estén muriendo es solo una cuestión del destino lo bueno es que se esté conociendo lo que hicieron, !semejante desatino¡ No es haber matado lo que mas los condena es y fue su falta de pensamiento lo peor pretender el poder y aplicarles la pena a quienes tenían un sueño peor o mejor. Y a espaldas del pueblo soberano siempre, con sus cortas cabezas al frente desfilaban haciendonos creer que eran unos valientes y a la primera batalla sus sables entregaban. Que Dios nos prodigue la paciencia porque aun queda gente que los sigue porque ya hemos perdido la inocencia ahora es un pueblo mayor que piensa y decide. Libremente elegiremos el camino como el río que eligió llegar al mar y ya nunca dejaremos nuestros hijos en manos de asesinos !nunca más¡ No hay festejo hay muchos muertos ¿a sus parientes se lo vamos a decir? pues la memoria dara el camino cierto de una patria aun por descubrir. !Nunca más¡ esa debe ser la historia que usaremos para nunca sucumbir bajo quienes heredaron esa gloria de los hombres que lucharon a morir por forjar en nuestra patria la memoria y ahora destrozaron por sentir un orgullo que no les corresponde ustedes fueron, es el pueblo el adalid. y volvamonos a casa, a trabajar y en nuestra alma callada y latente borremos este espúreo funeral y recordemos a toda esa gente que murió por defender un ideal.




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