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Con De la Sota, los servicios de deuda aumentaron un 230 por ciento /

Con De la Sota, los servicios de deuda aumentaron un 230 por ciento

Esta nota lo desmiente al gobernador cuando relativiza -lo mismo hace su aspirante a sucederlo, Juan Schiaretti- el peso de la Deuda Pública contraída durante su administración y su impacto en el presupuesto. Nuestro periodista analizó minuciosamente las ejecuciones presupuestarias de 1998 a la actualidad y en ellas se desprende que los Servicios de Deuda crecen más fuerte que los ingresos y los gastos. Es una nota que merece ser leída para preocuparse un poco.


José Abraham.

Más allá de los debates políticos y económicos abiertos en torno a las cifras reales del stock de la deuda pública de Córdoba, existen datos objetivos que indican que los pagos de intereses y amortizaciones de capital que conforman los Servicios de la Deuda son cada vez más significativos, tanto en sus aspectos nominales como en su mayor participación relativa dentro del Presupuesto General. Esto demuestra lo gravoso que resulta haber alcanzado semejante nivel de endeudamiento.

De acuerdo a cifras que se desprenden de los presupuestos ejecutados en los últimos 10 años, se puede afirmar que la participación promedio anual de los Servicios de la Deuda que representaban un 7,5% del Total de los Ingresos más las Fuentes Financieras entre 1998 y 2002, aumentaron a un 12,7% promedio anual entre el 2003 y 2007, es decir sufrieron un incremento del 69,3%.

En igual sentido, comparando la proporción de los pagos de los Servicios dentro del Gasto Total más las Aplicaciones Financieras, esta pasó de un 8% promedio en el período 1998-2002 a un 13,1% promedio en el quinquenio 2003-2007, lo que representa un crecimiento del 63,7%.

Los siguientes cuadros y gráficos muestran la evolución de los Pagos en el Servicio de la Deuda entre 1998 y 2007 y su participación respecto del rubro Total de Ingresos más Fuentes Financieras Brutas por un lado y luego en relación al Total de Gastos más las Aplicaciones Financieras.

Cuadro N° 1: Evolución y Participación Porcentual de los Servicios de la Deuda en el Total de Ingresos más Fuentes Financieras Brutas (Fuente: Cuentas de Inversión 1998-2006 y Presupuesto 2007):


(Notas: A- El Total de Ingresos se integra con lo recaudado en Ingresos Corrientes y de Capital tanto de origen provincial como nacional. B- Las Fuentes Financieras Brutas se componen de fondos obtenidos por el Uso del Crédito y por los Remanentes de Ejercicios Anteriores. C- Los Servicios de la Deuda están conformados por el Pago de Intereses y Amortizaciones del Capital.


Como puede comprobarse en la última fila del Cuadro N° 1 la participación porcentual de los pagos de la deuda pública fue en promedio un 7,5% entre los años 1998 y 2002 mientras que esa proporción sube al 12,7% promedio en los últimos 5 años, aumenta un 69,33%.

Esto implica que el peso de deuda medida en términos de ingresos impositivos más los fondos provenientes de nuevos créditos incluido fondos remanentes, se vio acrecentado en los años 2003-07 respecto del subperíodo 1998-02 pese al creciente aumento que viene experimentando la recaudación corriente propia más la proveniente del nivel nacional, especialmente en los años recientes.

En otras palabras, los pagos de los servicios han crecido más rápidamente que los recursos impositivos y financieros. Mientras que estos últimos aumentarán un 137,8% entre el 1998 y el 2007, los servicios de la deuda terminaran subiendo un 228,3% en el mismo tiempo.

Desde el punto de vista económico y presupuestario el aumento del indicador servicios de la deuda/recursos totales demuestra un menor grado de solvencia financiera a la hora de afrontar los compromisos de la deuda, considerando que el pago de estos dependen en definitiva de la evolución de la recaudación y de la posibilidad de conseguir financiamiento de otras fuentes o de otros niveles de gobierno, sea tanto para la cancelación o la refinanciación de los mismos.

Dadas estas condiciones, si se proyectara como un objetivo de la política económica disminuir para este año dicha relación a los niveles promedios del quinquenio 1998-02 que, como se ha indicado, fue del 7,5%, ésta se podría lograr por tres vías: solo aumentando los recursos, disminuyendo únicamente los pagos, o una combinación de ambas alternativas. Ninguna de fácil concreción.

En el primer caso el total de los ingresos impositivos y financieros debería aumentar casi un 74% respecto de lo presupuestado en el 2007, o sea unos 5 mil millones de pesos. Si en cambio la relación entre los servicios/recursos totales se pretendiera fuera del 10% estos tendrían que crecer en más de 2 mil millones de pesos. Alternativamente si los ingresos para este año no experimentaran cambios, entonces los pagos de los servicios deberían reducirse a 505,8 millones para mantener el índice en el nivel del 7,5% promedio de los años 1998-02.

En estos aspectos este año la provincia solo ha conseguido por el lado de las Fuentes Financieras, que forman parte de los recursos, un financiamiento parcial de la Nación por 300 millones de pesos a través del Programa de Asistencia Financiera, solución que todavía está muy lejos de aliviar el peso de los cuantiosos pagos de los servicios.

Egresos

Un análisis comparativo con respecto de los egresos de la administración provincial arroja una conclusión similar a lo anterior, es decir un notorio crecimiento en la participación relativa de lo destinado al pago de los servicios de la deuda en el Total de Gastos sumado a las Aplicaciones Financieras como puede verificarse en el cuadro siguiente:

Cuadro N° 2: Evolución y Participación Porcentual de los Servicios de la Deuda en el Gasto Total más Aplicaciones Financieras.


(Notas: A- El Gasto Total incluye los gastos corrientes como los de capital realizados por la Administración General. B- Las Aplicaciones Financieras son los gastos destinados al pago de las amortizaciones de capital. C- Las Fuentes Financieras y las Aplicaciones integran las partidas que registran movimientos “bajo la línea”)

Nuevamente, se observa que en los primeros 5 años que abarcan de 1998 al 2002 los servicios de la deuda representaron en promedio un 7,98% del total de erogaciones (gasto público más aplicaciones) mientras que entre el 2003 y el presente año esa participación aumenta a un 13,1% experimentando un crecimiento del 63,75%.

Al igual que con los recursos, en este caso los pagos de los servicios crecieron más que proporcionalmente que las erogaciones totales. Los servicios de la deuda subieron un 228,3% entre 1998 y 2007, y los gastos totales más las aplicaciones lo hicieron a un ritmo mucho menor registrando una suba del 143,3% en este período.

En la práctica, esto significa una mayor participación absoluta y relativa dentro del total de gastos del Estado constituyéndose por ejemplo, en el segundo presupuesto después del gasto destinado al Ministerio de Educación.

Causas

El incremento de la deuda pública provincial en estos años tuvo como origen una combinación de factores que van desde las decisiones de política de endeudamiento de los distintos gobiernos, hasta el propio contexto económico imperante en estos años que condicionaron fuertemente el desempeño mismo de las finanzas públicas.

De este modo, la deuda contraída para cubrir en su momento los déficits fiscales y la posterior estrategia de refinanciación y canje han sido la principal causa del crecimiento de los pagos de servicios de la deuda dentro del presupuesto provincial.

En una primera etapa, años 1995 a 1998, la deuda no destinada a inversiones crece primero por la emisión de bonos CECOR y por la cancelación de pasivos con la banca pública y privada mediante el uso de nuevos préstamos del sector financiero privado nacional. Esto permitió luego rescatar la casi totalidad de los bonos logrando disminuir la deuda total. Con estas medidas se consiguió trasladar obligaciones de corto a mediano plazo, lo que obligó al gobierno siguiente a refinanciarlas reiteradamente.

Entre 1999 y el 2001 -ya con el actual gobierno- se continúa con la política de refinanciar, con nuevos préstamos de la banca privada, la deuda originada en años inmediatos anteriores. Hacia fines del 2001 se produce un aumento significativo de la deuda financiera por cancelar pasivos con el Banco de la Provincia de Córdoba, y ante el grave contexto macroeconómico de ese momento, que produce un notorio déficit de las cuentas públicas, el gobierno se enfrenta a la necesidad de emitir los bonos LECOR. Esto explica el aumento del endeudamiento para poder financiar sus gastos operativos a fin de evitar un estado absoluto de cesación de pagos.

Finalmente, entre los años 2002 y 2006 se produce el mayor y vertiginoso crecimiento de la deuda en especial de aquella no relacionada con la obra pública.

La extrema exposición fiscal y financiera en la que se encontraba la Provincia, el nivel de endeudamiento con la banca pública y privada tanto nacional como extranjera en su mayoría representada por operaciones en dólares, marcaron junto con la devaluación, el inicio de un proceso de incremento constante del nivel de deuda, ya no sólo por el valor del tipo de cambio, sino además por el mecanismo de actualización de las obligaciones bancarias que la Provincia logró canjear por Bonos Garantizados 2018 con el Gobierno Nacional, transformándose desde entonces, en el principal acreedor. Dicho canje implicaba la conversión de esa deuda a 16 años con 3 de gracia, la pesificación y la aplicación del CER según pautas establecidas en el decreto nacional 1579/02.

A su vez, este mismo mecanismo de actualización fue aplicado al Programa de Unificación Monetaria, por el que la Provincia pudo rescatar las LECOR a través de BODEN 2011; además se aplicó a los sucesivos Programas de Financiamiento Ordenado, PFO, suscriptos desde el 2002 al 2004 para refinanciar amortizaciones de capital. Los nuevos planes de refinanciación nacionales se transformaron, desde el 2005 al presente, en los Programas de Asistencia Financiera, PAF, que no incluyen la aplicación del CER.

Recordemos que los PFO tienen un plazo de cancelación de 4 años con 1 de gracia el ajuste por CER y una tasa fija del 2% anual, mientras que los PAF se pueden cancelar en 8 años con 1 de gracia y una tasa de interés fija anual del 6%.

La acumulación de vencimientos de las cuotas de cancelación de estos programas es también otro de los motivos por los cuales se han acrecentado, en gran medida, los pagos de los servicios de la deuda.

Conclusiones

El hecho de haber dejado crecer los indicadores que relacionan los pagos de la deuda con los ingresos o con los gastos como se ha podido comprobar, muestra al menos una subestimación del tema por parte del actual gobierno y también de su candidato a gobernador al sostener que la deuda está “calzada”.

La política coyuntural en este sentido se ha resumido en acumular refinanciaciones con la Nación como la única salida de corto plazo, lo que ha terminado aumentando los pagos.

Hasta ahora, no se ha conocido una eficaz política de desendeudamiento que tenga por objeto reducir los montos de los pagos de los servicios ni de sus indicadores.

Para Córdoba será cada vez más difícil aliviar el pago de la deuda en relación con los ingresos cuando la recaudación, que crece en forma directa con el ritmo de la actividad económica, lo haga en menor medida que los intereses o los ajustes del capital.

Y esta vinculación de variables económicas, impositivas y financieras, parece no inquietar al gobierno provincial que sigue manteniendo su política tributaria pasiva y regresiva al no reclamar de forma más contundente una nueva discusión de la coparticipación federal o al no disponer de una revaluación inmobiliaria y al no solicitar -junto al resto de las provincias- la eliminación del CER que todavía tiene gran parte de la deuda. Por ejemplo.

De continuar con esta misma política el panorama se verá agravado, situación que deberá resolver sin dilaciones el próximo gobierno.

En definitiva, hoy el nivel de la deuda provincial tiene dos graves consecuencias: por un lado, condiciona enormemente la marcha de las cuentas públicas y, por otro lado, representa un alto costo, ya que por lo visto deben destinarse cada vez más recursos al pago anual de amortizaciones de capital e intereses en desmedro de más y mejor educación, salud, seguridad, desarrollo social y productivo.

Nota de Sosperiodista: El autor de esta nota es economista del Frente Nuevo.

(foto Leo Luna)

12/7/07

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