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Breve historia de un vertedero transerrano /

Breve historia de un vertedero transerrano

Ya en el 2003 los vecinos de Villa Dolores cuestionaron el vertedero que impuso la Agencia Córdoba Ambiente, pero recién en febrero de 2007 empezó a recibir los residuos de los municipios y comunas que adhirieron al Ente “Traslasierra Limpia”, que administra el sistema en el Valle de Traslasierra. Según afirma nuestro periodista ciudadano, las complicaciones propias de este programa revelan que no fue armado para solucionar un problema ambiental sino para hacer negocios.


Gerardo Coria (Villa Dolores, Córdoba)

En la región de Traslasierra, el gobierno provincial decidió dar el puntapié inicial del programa “Córdoba Limpia”, pretendida única solución para erradicar los basurales a cielo abierto.

Ideado en la Agencia Córdoba Ambiente, el programa recibe financiación del BID y se basa en la construcción de “vertederos controlados” (rellenos sanitarios), adonde se llevarán los residuos urbanos de todas las localidades cercanas. También se proyectaron estaciones de transferencia para compactar la basura antes de derivarla al enterramiento.

En el caso de Traslasierra, el vertedero se ubica a 2.9 Km. de Villa Dolores y la estación de transferencia en cercanías de Mina Clavero, a 43 Km de la primera ciudad.

En el año 2003, la Agencia ambiental presentó en Mina Clavero las características del proyecto y distribuyó cuadernillos de difusión (el programa ya estaba terminado y definido tiempo antes, y en noviembre de 2002 ya habían anunciado su lanzamiento).

Ante preguntas y cuestionamientos de algunos vecinos y ambientalistas presentes sobre los riesgos de este sistema y la inexistencia de lineamientos claros para promover la reducción, recuperación, reciclado y compostaje de los residuos antes de llegar al vertedero, el ex Director de la Agencia, Sergio Nirich, sólo se dedicó a minimizar cualquier peligro y evadió el tema del reciclado diciendo, entre otras cosas, que “en ningún lugar del mundo se puede reciclar más del 20%”.

A partir de allí, vecinos de un barrio cercano al lugar donde se emplazaría el vertedero, se movilizaron alertados por la sorpresiva situación y la falta de información y de consulta a quienes pasarían a vivir prácticamente al lado del relleno. Luego, junto a la agrupación ambientalista Valle Azul y algunos profesionales, conformaron el Grupo de Habitantes de Traslasierra.

Este grupo se abocó a la tarea de obtener mayor información sobre el programa “Córdoba Limpia” y sus detalles, enfrentando la evidente reticencia de las autoridades para proporcionársela, y conocieron que todo partía de una ley que obliga a los municipios a no arrojar los residuos a cielo abierto y del ofrecimiento por parte de la provincia de ese programa como la solución. Los intendentes de la zona adhirieron ciegamente y la municipalidad de Villa Dolores debió presentar un Aviso de Proyecto (documento con estudios y datos que se exige para estos proyectos) ante Córdoba Ambiente.

Habitantes de Traslasierra lograron obtener el cuadernillo del programa y una copia del Aviso de Proyecto, que analizaron y estudiaron cuidadosamente. Ambos documentos adolecían de claridad y formalidad en muchísimos puntos.

El Aviso de Proyecto, que debe estar aprobado por la Agencia antes de comenzar el plan, estaba aún incompleto a la fecha de terminación del vertedero; los estudios incluidos allí eran poco claros, no tendrían la firma de un responsable, y la matriz final para decidir la aptitud del lugar tampoco era del todo explícita. Además, dicho documento venía ya “armado” desde Córdoba y los funcionarios locales ignoraban casi todo sobre el tema, al punto que debían pedir auxilio a la Agencia ante cada solicitud de información de los vecinos.

Esto produjo inseguridad frente a los riesgos del vertedero y sobre los responsables de la construcción. También quedó en evidencia que se ignoró la participación de la comunidad en las decisiones y que no existió independencia en la evaluación del proyecto en general, ya que la autoridad de control, la Agencia Córdoba Ambiente, es la misma que creó y promovió el programa.

Ante estas graves irregularidades, se reclamó a las autoridades para que se las aclare, corrija o modifique, pero principalmente se pidió de forma unánime un redireccionamiento del programa para que se incluya el desvío (reducción, recuperación, reciclaje, compostaje) de la basura antes del enterramiento.

El 31 de octubre de 2003 se realizó una reunión informativa, donde el titular y técnicos de Córdoba Ambiente sólo se dedicaron a exponer su programa, pero no escucharon ninguna objeción ni pedido de cambio. Luego se agregó en el Aviso de Proyecto un informe sobre esa reunión, llamándola engañosamente “Audiencia Pública”, para cubrir la exigencia del BID sobre participación comunitaria, mostrando un repentino interés por el reciclado.


Mientras se comenzaba a construir el vertedero, el gobierno lanzó en las escuelas el improvisado y marketinero programa “Traslasierra Recicla”, presionando a los directivos para que adhieran. Duró sólo un mes e involucró a los alumnos en la recolección de residuos para acumular puntos y ganar computadoras y viajes. La verdadera concientización no se tuvo en cuenta.

Recién en febrero de 2007 el vertedero comenzó a recibir los residuos de los municipios y comunas que adhirieron al Ente “Traslasierra Limpia”, que administra y gestiona hoy el sistema en el valle. Mientras tanto, ningún gobierno municipal se decidió a poner en marcha un verdadero programa de separación domiciliaria y de recuperación de las fracciones que puedan derivarse para reciclado o utilizarse para hacer compost, algo indispensable para llamar a un programa “tratamiento completo” y no sólo “disposición final”, como es el caso de “Córdoba Limpia”.

Excepto Nono, que recién comenzó a aplicar un plan de selección previa en 2006 de manera organizada y que hoy funciona aparentemente muy bien, en el resto del valle sólo se están haciendo algunos pobres intentos sueltos que contemplan la recuperación de papel y un poco de plásticos.

El intendente de Mina Clavero, Alberto Giménez, principal impulsor del programa provincial en la zona y presidente del Ente, maneja dinero destinado al sistema de enterramiento, toma decisiones obviando deliberadamente los errores que ese sistema arrastra desde que aterrizó en Traslasierra y así queda bien con el gobierno provincial, del que recibiría fondos y obras a cambio de facilitarle la imposición de sus proyectos, políticas y negocios. Aparentemente, también ha logrado convencer a su ciudad de que tirar su basura en otro pueblo equivale a defender el ambiente.

Los demás jefes comunales apenas tienen idea de qué se trata el problema de la basura y siguen la corriente de los municipios más grandes.

El ex intendente Héctor Zani de Villa Dolores nunca supo de qué hablaba, ni siquiera cuando nombraba el Aviso de Proyecto (tipo de estudio de impacto ambiental) del vertedero, que él mismo firmó. Por su parte, los Concejos Deliberantes aprobaron la adhesión de sus municipios al Ente “Traslasierra Limpia” sin siquiera saber si el vertedero está aprobado o no por la Agencia Córdoba Ambiente. A un año de uso, la primera fosa del vertedero ya está completa, es muy dificultoso obtener información sobre su gestión y se financia con un injusto sistema de aporte por habitante en vez de por tonelada, donde Villa Dolores paga 10 veces más que Mina Clavero.

Las complicaciones propias de un programa armado no para solucionar un problema ambiental sino para hacer negocios, que nació sin sus partes fundamentales, irregularmente puesto en marcha, inconsulto y ahora mal gestionado, han salido a relucir en menos tiempo del esperado.

Casi todos los intendentes y jefes comunales no tienen la menor idea de cómo defender semejante fraude y, aún peor, no se preocupan por conocer la verdad. El gobierno de Córdoba se esconde detrás de las sierras y no sólamente no da explicaciones sino que dice no tener nada que ver con el manejo del sistema en Traslasierra.

Esta historia tal vez sirva de muestra de cómo se engendró y se aplicó este plan en la realidad, más allá de los discursos y la publicidad oficial sobre el tema, y para advertencia de las demás regiones de la provincia donde el gobierno pretende imponerlo como la gran solución al grave problema de la basura.

foto Córdoba Ambiente

12/03/08

 


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Caro

valiosa cronica de este vertedero. Lamento que la gente no se involucre más en estos temas. Siento que el medio ambiente tiene buena presa en algunas ONGs pero no ha calado ondo en la sociedad que sigue algo ajena a estas cuestiones. De hecho, segun pude leer en otro matutino, la discusión por el vertedero entre Dolores y Mina Clavero, pasaba por una cuestion economica: lamentable..-



joseluis

En Cruz del Eje, quieren instalar uno similar, extensivo a todo el Valle de Punilla, pero el costo es caro para el Municipio local, cobran $ 1.00, (UN PESO), por habitante, por Mes, y Cruz del Eje, tiene unos 35.000 habitantes, y hay localidades de las Sierras que tienen 10.000 habitantes normalmente y en temporada turística tienen mas de 60.000 almas, que consumen y arojan basura. Otro criterio sería por Tonelada ingresada al Vertedero.-Por eso no se ha implementado y está en veremos todavía .- Leía que en países avanzados, la basura la cobran por peso a cada usuario o vecino ...!!! Es todo un tema, el Impacto Ambiental, y demás coas que vienen por arrastre .-



marcelo gabriel

esta muy bueno el material




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