De paso y casi por casualidad, asistimos a una ceremonia de la Iglesia Universal. Para sorpresa, nadie se desmayó cuando el demonio salió de una de las fieles, no hay gran derroche de emotividad y cero sutileza al momento de manguear a la gente. Descubra cómo llegamos a hacer la cola para "poner" el diezmo.
Raúl Daniel Rossanigo no es un hincha cualquiera. Hace siete años que se para delante de la vidriera del diario Clarín para ver los partidos de fútbol y de otros deportes. Desde ese lugar vio dos mundiales y 14 torneos de AFA. No es el único; pero sí uno de los primeros en inaugurar el rito. En el lugar lo conocen todos y él, contento de la vida.
Una vez más, los centenares de miles de usuarios del servicio de transporte urbano de pasajeros de Córdoba fueron presa del maltrato y la desconsideración de los choferes que, en forma sorpresiva, llevaron hoy adelante asambleas en punta de línea cuando el sol quemaba como nunca en la tarde. Entre las 17 y las 19 horas, los trabajadores del volante interrumpieron la frecuencia provocando largas colas de espera en la Plaza San Martín de usuarios que desconocían de las asambleas desarrolladas en reclamo por una mejora salarial del 19%. A ningún integrante de la comisión directiva de la UTA se le ocurrió tomarse la molestia de anticiparle a los medios de comunicación de la medida para enterar a la gente. Pareciera ser que la protesta debe ser lo más antipático posible para ser efectiva. Hubo gente que esperó más de una hora por un coche que, cuando aparecía, lo hacía en cuentagotas. Lo de siempre: caras largas, de cansancio y ansiedad por llegar a casa después de una jornada laboral, mientras que otros aliviaban la espera jugando con su celular o aprovechando para beber un refresco. Fue un primer aviso y no se descarta que las interrupciones se repitan en las próximas horas.
Ante el agravamiento de las medidas de protesta de la UTA cuyos choferes pararon hoy el servicio (ayer, habían avisado interrumpiéndolo por unas horas) en reclamo por mejoras salariales, nuestro periodista ciudadano nos recuerda que el intendente Juez prometió unidades alternativas para contrarrestar una huelga en el sector. "¿Dónde están esas unidades?", se pregunta, ahora que la gente está sola y espera. Al mismo tiempo, dice que la insensibilidad con el vecino-usuario "es repugnante". También advierte sobre el riesgo de que el municipo tome préstamos para bachear las calles.
La ONU estableció que el acceso a la vivienda no debe equipararse al mero hecho de tener un techo encima de la cabeza sino que el derecho a una vivienda implica vivir en seguridad, paz y dignidad. Importa que se construyan viviendas para mejorar las condiciones de los más necesitados pero no a caulquier costo. La publicidad oficial busca abrumar con la cifra de unidades habitacionales construidas. Habría que preguntarse si la calidad es la adecuada y si responde a los parámetros establecidos por los pactos y acuerdos internacionales. La autora de esta nota arriesga una respuesta: No lo cumplen.
La estimación es anual y refleja la escasa e incipiente cultura cívica de los cordobeses, quienes como la mayoría de los argentinos somos expertos en quejarnos e insultar por la calidad de los servicios públicos, pero entre efectuar los reclamos administrativos y quedarnos murmurando en casa, elegimos esto último. Son pocos, muy pocos los que se animan a trascender el cómodo rol de consumidor.
La llegada de las altas temperaturas no siempre es símbolo de diversión, relax y descanso. A los accidentes en las rutas por el intenso tráfico migratorio se suman también las muertes en el Río Suquía de personas de condición humilde que aprovechan sus aguas para aliviar el calor agobiante. Ayer apareció el primer muerto del año con signos de haberse ahogado en el lecho del río. En verano, los 25 km del Suquía se convierten en balneario para los pobres, pero también en el causante de la pérdida de sus vidas. No hay una ordenanza que prohíba bañarse pese a los riesgos y a la alta contaminación.
El tipo se sentó en plena peatonal y empezó a lavarse los pies sin importarle el qué dirán. Se echó agua con una botella, se secó con una toallita, se puso las medias, las zapatillas y luego desapareció. Fueron cuestión de minutos y nuestra cámara logró captarlo.
Llegó el verano, y con el calor la difusión diaria de datos que van desde el primer turista hasta cifras sobre ingreso de visitantes, valle por valle, día por día. El periodista ciudadano se pregunta si la temperatura suspende secuestros consumados, secuestros frustrados, inflación poco controlada, prepagas en alza, etc. Recuerda que un 10% de la población vive con mucha holgura. "Esos cuatro millones y pico alcanzan para saturar los destinos turísticos. Pero, se está dejando afuera de las noticias a más de treinta y seis millones de argentinos. Tan reales como la de la gente linda del verano" ¿Y los comprovincianos que no pudieron salir de vacaciones?
Aerografía. (Así se llama el método por el cual se aplica color a una superficie determinada en este caso por medio de un aerosol. La actividad ha tenido un resurgir en la peatonal de Córdoba en el último tiempo y en el verano, es una postal característica dentro de la variada gama de ofertas artísticas y callejeras) Foto: Marcos Rodríguez.
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La lucha de los hermanitos Flores por un tarro de leche
Estamos salvados, llegaron los veedores del Indec

Los medios de comunicación locales aburrieron ayer hasta el hartazgo comentando las implicancias del operativo que se realizará hoy para censar a la mayoría de los hogares provinciales. Los medios centraron sus notas y comentarios en las particularidades del operativo (las credenciales con que se identificarán los censistas, las preguntas que harán, las sanciones previstas para los que no respeten el feriado, etcétera); pero poco se indagó sobre la necesidad real del censo, el uso posterior de esa información y la aplicación de esa información para un fin específico. Por caso, ¿qué hará el gobierno para impedir que información tan sensible se filtre y sea usada con fines deshonestos o ilícitos? ¿Qué garantías existen en este sentido? La sensación es que se perdieron minutos preciosos discutiendo sobre la presunta espectacularidad de un operativo, que no es más que un gran encuesta donde unos preguntan y otros responden, o mostrando los aspectos más superficiales del hecho como la bolsita que llevarán los censistas (foto). Lo verdaderamente interesante es qué hará el gobierno con esa información y si, finalmente, los cordobeses tendremos accesos en el futuro al procesamiento más fino de esos datos, no a los datos vagos y generales que seguramente el poder buscará difundir.