Los municipales regresaron esta semana a las asambleas y a la interrupción de la atención al público. Todo bien con protestar y reclamar recomposiciones salariales y mejores condiciones laborales. Pero hay que ser prudentes y racionales porque quién le repone al vecino el tiempo perdido y los costos emergentes.
La cámara de nuestro periodista ciudadano Nicolás Aguilera estuvo en el cacerolazo organizado ayer por el Frente Cívico y Social para pedir la apertura de las urnas y protestar en contra del fallo de la justicia provincial que rechazó el conteo voto a voto. La convocatoria fue importante pero no tanto como la del 6 de setiembre, cuando una multitud salió espontáneamente a repudiar el vergonzoso comicio del 2 de setiembre. De todos modos, las imágenes captadas por nuestro periodista logran sintetizar a la perfección ese momento de comunión que se produce cuando los ciudadanos que ven violentado sus derechos -en este caso, el resultado del sufragio- salen a la calle a hacerse escuchar con cacerolas, silbatos, bombos, redoblantes, bailes murgueros; dotando de sentido y vigor a una democracia que es esencialmente caótica, dinámica y contradictoria, por más que algunos pretendan domesticarla con la toga y la palabra, o través de la transmisión de un miedo injustificado.
Todo sigue bien mezclado en Córdoba. Ayer estuvieron el barba Castells, el pintón Ibarra y el cineasta Pino, apoyándolo a Luis Juez en su reclamo de abrir las urnas. El PJ también se movilizó, por "las instituciones", dijo. Un chiste. Y en el medio de ese duelo callejero absurdo, el Mingo que reaparece y que sincero afirma: "Hoy nadie me votaría, porque no me creen". Ni siquiera, los propios hombres de negocios, sus amigos fraternos.
El periodista ciudadano se sorprendió con este artículo publicado en la página de Infonegocios en el diario Comercio y Justicia: "Todos sabemos desde hace algun tiempo que la salud de nuestra admirada Angelina Jolie no es buena. Lo que no deja de preocuparnos ya que en todo el mundo se preguntan: ¿qué le pasa? Desde la zona norte de la ciudad de Córdoba, le advertimos a la señora que por las dudas, se abstenga de beber aguas cordobesas de una vez y para siempre, ¡aunque se la vendan en la mejor tienda londinense!".
La rectora de la Universidad Nacional de Córdoba, Carolina Scotto, admitió la necesidad de "refundar" los Servicios de Radio y Televisión y ha iniciado gestiones ante el gobierno de la Nación en esa dirección. Nuestro periodista ciudadano celebra la noticia porque considera que constituye una excelente oportunidad para que un ámbito que se ha caracterizado por protestar y negar en teoría al capitalismo liberal demuestre que es competente para "administrar y sostener un medio de comunicación público" tras años de "programación paupérrima".
Así, la máxima instancia judicial de la Provincia, rechazó el pedido del juecismo de abrir las urnas para contar voto por voto. Los tribunos señalaron que los "errores o irregularidades" que pudieron haberse cometidos en el cómputo del Correo, quedarán salvados en el escrutinio definitivo. Dijo que es "repugnante" que algunos, como Juez, puedan pensar que se puede "cooptar" seis mil almas para cometer un fraude. No, no hace falta, alcanza con muchos menos.
Es la cara de una propaganda televisiva del Partido Justicialista Córdoba donde representa a una ciudadana que se muestra descreída por la denuncia de fraude hecha por Luis Juez. Dice que lo suyo no fue una actuación sino que habló "como ciudadana". Aunque Lucía Nocioni -de ella se trata- reconoce su militancia en el PJ y su cercanía con el Ministerio de la Solidaridad. Algunos de sus colegas la critican por haber "rifado su imagen". Pero ella, que trabajó diez años con Susana Giménez, dice que con el comercial ayudó a reflexionar a la gente.
"Ser periodista ciudadano es construir una nueva concepción ciudadana", nos dice Eduardo, una de las primeras personas que se sumó a esta propuesta y que, en esta nota, analiza su evolución y propone nuevos desafíos. "Es indispensable dejar de ser espectadores de las noticias y ser dueños de la agenda", dice.
Parece ser que los votos hallados por el cartonero no eran de esta elección, sino que pertenecen a otra historia y otro tiempo político. Por eso la jueza ordenó mandar todo a archivo para borrar el presente. Aunque sin advertir que en un futuro será material histórico para Pigna (pobre Halperín). Mientras tanto, el ciudadano que arriesgó su pellejo denunciando su hallazgo, puede terminar leyendo los Santos Evangelios en Bouwer. Todo está bien mezcladito por estos días en Córdoba.
Sosperiodista brindó ayer una charla sobre periodismo ciudadano en el marco de la Feria del Libro Córdoba. Alrededor de treinta personas -entre periodistas ciudadanos que escriben asiduamente en el sitio y curiosos deseosos de sumarse- asistieron al encuentro. Después de una breve exposición, vinieron las preguntas y el debate. Todos coincidimos en la necesidad de volver a juntarnos y asumir el desafío de hacerlo periódicamente para seguir creciendo. Como no podía ser de otro modo, en un medio abierto a la participación ciudadana, la crónica de la reunión la escribió uno de los asistentes.
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La lucha de los hermanitos Flores por un tarro de leche
Estamos salvados, llegaron los veedores del Indec

Los medios de comunicación locales aburrieron ayer hasta el hartazgo comentando las implicancias del operativo que se realizará hoy para censar a la mayoría de los hogares provinciales. Los medios centraron sus notas y comentarios en las particularidades del operativo (las credenciales con que se identificarán los censistas, las preguntas que harán, las sanciones previstas para los que no respeten el feriado, etcétera); pero poco se indagó sobre la necesidad real del censo, el uso posterior de esa información y la aplicación de esa información para un fin específico. Por caso, ¿qué hará el gobierno para impedir que información tan sensible se filtre y sea usada con fines deshonestos o ilícitos? ¿Qué garantías existen en este sentido? La sensación es que se perdieron minutos preciosos discutiendo sobre la presunta espectacularidad de un operativo, que no es más que un gran encuesta donde unos preguntan y otros responden, o mostrando los aspectos más superficiales del hecho como la bolsita que llevarán los censistas (foto). Lo verdaderamente interesante es qué hará el gobierno con esa información y si, finalmente, los cordobeses tendremos accesos en el futuro al procesamiento más fino de esos datos, no a los datos vagos y generales que seguramente el poder buscará difundir.